Sociedad y Justicia

Hay que gastar mejor, antes de recaudar más

Jorge Álvarez Máynez (JAM): Doctor Rogelio Ramírez De la O, especialista en temas económicos, gracias por esta entrevista con La Jornada Aguascalientes. Doctor, yo iniciaría preguntando de un tema que, tras los anuncios que ha hecho públicos el INEGI, Felipe Calderón ha dicho que esta vez el gobierno no será parte del problema, sino parte de la solución, y ha reiterado que la crisis económica es mundial, deslindando al Gobierno Federal de alguna responsabilidad del estado actual de la economía mexicana, ¿cuál es su opinión al respecto?

Rogelio Ramírez De la O (RRD): Bueno, la economía mexicana, es como si a esta mesa le quitamos un mantel muy bonito como éste, que son los precios del petróleo y las remesas, y lo que descubrimos es que las patas están chuecas, que una ya no tiene un tornillo y la otra ya se está despegando; entonces la economía mexicana, sin el petróleo y las remesas, tiene grandes déficits, tanto de divisas como de contribución fiscal; por lo tanto, decir que la economía está bien y que todo es culpa del exterior, en realidad es una verdad a medias, porque hay que reconocer, de entrada, que mi mesa no estaba bien, excepto por estos dos factores, y ahora que la crisis externa me los quita, entonces está muy mal, y esa es la situación; la situación estructural en México es que tiene un déficit, no petrolero, para hacer a un lado el petróleo, de 69 mil millones de dólares en la cuenta externa. Con el presidente Zedillo, en el último año, fue de veinte mil; entonces por qué se deterioró tanto la cuenta externa si México firmó tantos acuerdos de libre comercio; si México tiene membresía de tratado de libre comercio con América del Norte; si México es todo lo que el gobierno dice, ¿por qué el déficit no petrolero se expandió cincuenta mil millones de dólares entre el ultimo año del presidente Zedillo y el 2008? Esa es una prueba fehaciente de que la estructura económica no está desempeñándose con la suficiente fuerza y eficiencia

 

 

JAM: Usted y otros analistas económicos han tocado el tema del excesivo gasto corriente en México; muchos han dicho que esas afirmaciones pecan de exceso, que el gasto corriente en realidad no se puede reducir a la proporción que ustedes comentan, ¿por qué sí se podría reducir en esa proporción? 

RRD: Bueno, sí se podría reducir en esa proporción en la medida que haya una propuesta de estrategia de mediano y largo plazo que, por necesidad, le tiene que asignar mayor parte del pastel a la inversión, porque el gasto corriente ha ocupado en el PIB una parte creciente del pastel del PIB, entonces, si la economía crece a un ritmo y el gasto corriente crece a un ritmo superior, por definición la inversión tiene que crecer a un ritmo inferior, para que a final de cuentas la inversión, como proporción del PIB, no represente más que 1.6 por ciento del PIB la inversión presupuestal física directa y en cambio el gasto corriente aumente tres puntos de PIB. Entre el último año del presidente Zedillo y el 2008, estos tres puntos fueron, pues un punto y medio con Fox y un punto y medio entre 2007 y 2008. 

JAM: ¿Es decir que con Calderón el ritmo del crecimiento (del gasto corriente) se ha acelerado? 

RRD: Sobre todo porque aumentó el ingreso petrolero; eso no es un reclamo al gobierno, qué bueno que haya aumentado el ingreso petrolero; el problema es no tener un esquema de asignación de lo que se conoce como un ingreso fortuito, no recurrente, para dedicarlo a crearlo y que sea permanente, que en este caso sería la infraestructura, el campo, la industria, la pesca, los puertos y la educación. 

JAM: El tema petrolero también ha sacado a la luz este asunto de las coberturas que Agustín Carstens fijó y que vencen en el último trimestre de este año, ¿Cuál es el riesgo ahí en ese tema? 

RRD: La cobertura petrolera solamente va a cubrir un tercio de la pérdida de egresos de exportación; acuérdese que la exportación es la mitad del ingreso petrolero, porque exportamos la mitad, entonces hay una mitad del ingreso petrolero que no está cubierta y luego la cobertura es a 70 dólares, pero el precio del cual tuvimos en el año 2008 es de 90 dólares, y aunque se cubran los 70 dólares hay una pérdida de ingreso de 20 dólares; entonces, qué bueno que se utilizó la cobertura y qué bueno que se tomó, es una buena medida estratégica, pero sólo cubre un tercio de la pérdida de ingreso petrolero, que va a ser de 30 mil millones de dólares. 

JAM: ¿Y el panorama en general sobre el déficit en la balanza comercial? 

RRD: El panorama es bastante preocupante, porque ya vimos en el mes de diciembre cómo se desplomó la exportación total, tanto la petrolera como la no petrolera, y la no petrolera se está desplomando porque somos exportadores de automóviles, de partes automotrices, de ropa y calzado… de productos que el consumidor americano, por el momento, ha dicho “no voy a poder consumir”. Entonces está dejando de comprar esos productos y la parte preocupante es la automotriz; porque en este rubro, lo que estamos viendo es que no solamente es una caída de un escalón a otro escalón, sino que puede ser permanente, o por lo menos durar varios años. Eso nos obliga a plantear, considerando que estamos en una ciudad que está orientada a la exportación de productos de consumo duradero, como son los automóviles, nos obliga a replantear cuál seria el plan B; si vemos que esta caída en exportaciones automotrices es permanente, qué es lo que vamos a hacer. Ese tipo de preguntas son las que hay que plantearse alrededor de la cuenta externa comercial. 

JAM: Tocó el tema de Aguascalientes, nos gustaría que se ampliara más, porque, bien dice, Aguascalientes tiene su soporte en la industria automotriz, algo pertenece a la industria textil, las remezas son un ingreso importante, alrededor de 300 millones de dólares, entonces el panorama local parece todavía más crudo que el nacional.  

RRD: Aguascalientes va a ser uno de los emblemas del golpe de una economía Americana que está en recesión, sobre una economía local, regional, que se ha esmerado en crear una base orientada a la exportación a esa otra economía; esta otra economía se está secando y nos deja a nosotros como proveedores suyos, con unos inventarios muy grandes, con una capacidad instalada muy grande, que por un gran tiempo no se va a utilizar; pero además sin el ingreso de remesas, o con una caída muy grande del ingreso de remesas; si son 300 millones de dólares hay que esperar una caída de un tercio en las remesas, porque es eso lo que estamos viendo a nivel nacional en la caída de órdenes de pago, y los vuelos que vienen de Estados Unidos vienen llenos de migrantes; no sabemos si son temporales o definitivos, porque, por ejemplo, uno de los agentes de migración en el aeropuerto me dijo que están regresando. Se necesita tener mucho pesimismo sobre Estados Unidos para regresar a México, ¿verdad?, pero sin duda que hay un problemas con las remesas y le va a pegar a todo el circuito de gasto, a una ciudad como Aguascalientes, a la recaudación de IVA, a la recaudación de tenencia, al consumo de gasolina y todos estos renglones se van a ver muy lastimados.  

JAM: En el Senado de la República se efectuó en días pasados un foro muy importante, que partía de una pregunta muy importante: ¿Qué hacer para crecer? Y esa pregunta la repetimos aquí: ¿Qué hacer para crecer? 

RRD: Yo creo que hay que atacar dos temas; uno de corto plazo y otro de mediano y largo plazo. De corto plazo hay que darle recursos al gasto corriente para dedicarlos a lo más lastimado, que es el campo, la industria y la infraestructura; de mediano y largo plazo hay que pensar en energía, en infraestructura y educación; ahora, por qué decimos que hay que quitar el gasto corriente; bueno, porque el gobierno ya tiene una caída de ingreso petrolero, y por más que quiera tener recursos para estos renglones de industria y de infraestructura y de campo, pues con esa caída de ingresos petroleros se ver en problemas para seguir gastando como quisiera en estos otros renglones; entonces por eso se obliga a hacer una repartición de pastel, dar un poco de gasto corriente para llevarlo a estos otros sectores; entonces hay que hacer un esfuerzo, y eso pasa por el presupuesto federal.  

JAM: Rogelio, dos últimas preguntas: una, me gustaría que tratara de la manera que quiera estos dos grandes temas que han sido también documentados por usted: el tema fiscal, especialmente desde el punto de vista de recaudación y el gasto, con el IETU y los temas más polémicos que ha habido ahí, y la poca recaudación en México; y el tema de la cultura de la información, el déficit de la cultura de formación sobre todo en formación económica en México. 

RRD: Bueno, en primer lugar, sobre la estructura fiscal: todos los años ochentas México se la pasó tratando de reducir el tamaño del Estado, y eso era para reducir el peso del gasto público dentro del PIB. Se logró en los noventas exitosamente, en gran medida fue como un gran sacrificio de la inversión pública, y de programas como los del Seguro Social, que ya vimos que se degradó mucho el servicio público, pero, al fin y al cabo, lo que buscaba el gobierno era un perfil en el que dentro del PIB el gasto público no pasara del 21 o 22 por ciento; y lo logró con Zedillo, y hoy está en 27 por ciento… Entonces ha ocurrido una regresión en la concepción sobre cuál es el tamaño del Estado dentro de una economía que debe ser una economía mixta de libre mercado, en donde el Estado tiene que volverse cada vez más eficiente y, por lo tanto, no demandar una parte creciente del PIB para poder operar, y ésa es realmente la medida de la estructura fiscal por la que hay que comenzar casi cualquier discusión de tema fiscal, porque el gobierno siempre quiere comenzar por el lado de: “es que yo recaudo muy poco, solamente recaudo el 10 por ciento del producto, y yo, para dar servicios públicos, necesito recaudar más”, pero el punto es, ¿para qué quieres recaudar más, si lo vas a llevar a gasto corriente? Entonces, mientras no esté el gobierno en una postura que convenza a la sociedad, de que está gastando muy eficientemente y que el servicio público no es para asegurar un modo de vida de quienes están en el servicio público, sino que es un servicio público normal, como el de cualquier otro país, pues en esa medida sí pueden plantearte objetivos de recaudación más ambiciosos, pero no antes de recortar el gasto corriente. El gasto corriente se va a volver, yo me temo un celebra, porque ahora que ya no hay ingreso petrolero, que nos falta ingreso petrolero por 3 o 4 ingresos del producto interno bruto con respecto al nivel más alto a que llegó, en esa medida el gobierno se va a encontrar bajo la presión de la opinión pública, bajo la opinión de los empresarios y de los organismos internacionales, si les llega a pedir apoyo financiero para apretar ahí. 

JAM: Y si no es eficiente no va a poder… 

RRD: No lo va a poder hacer, exactamente, entonces todo esto es a partir de los modelos de ajuste estructural que tuvieron lugar en los años noventa; como muestra, Canadá redujo la participación del Estado en PIB del gasto estatal en seis puntos del producto; ¿qué pasa entonces con México; por qué no lo puede hacer? 

JAM: ¿Pero allá no sacrificaron la eficiencia? 

RRD: No, lo que pasa es que en estos países hay una cultura de que el Estado debe funcionar bien, pero no necesariamente ser muy obeso, y aquí en México el Estado ha crecido de tamaño: la nómina ha crecido, los salarios han crecido, y ya vimos lo que pasó con el IFE… y así no se va a poder con una reducción de precios del petróleo; nos vamos a encontrar en un callejón sin salida, simplemente para cerrar, la estructura fiscal de México se puede mejorar por el lado de ingresos, pero antes que pensar en los ingresos hay que pensar en para qué, y ese es en el lado del gasto, por el que hay que comenzar. 

JAM: Finalmente doctor, la luz al final del camino, de arranque se ha puesto hacia 2010, el presidente Calderón hacia el verano de 2009… ¿Cuándo la gente puede tener una cierta certeza de que la economía se empieza a recuperar? 

RRD: Yo pienso que, como se están manifestando las tendencias, ya vimos que el producto cayó en el cuarto trimestre, pero lo que se está viendo en enero y febrero es mucho más fuerte de lo que se vio en noviembre y diciembre, sobre todo la pérdida de empleo es mucho más marcada; la caída de exportaciones es mucho más fuerte en los primeros meses de 2009, que en los últimos meses del 2008. Eso quiere decir que el primer y segundo trimestres de 2009 van a ser caídas fuertes en el producto; por eso, no me parece que sea correcto estar anticipando en la lucha financiera el final del túnel o, mucho menos, una recuperación, cuando precisamente el producto va a estar hundiéndose en el segundo trimestre de 2009, independientemente de que, como ésta es una crisis que ya se volvió global, porque ya vimos que se contaminó Japón, que se contaminó China, la caída de Corea del Sur es muy fuerte… entonces esto quiere decir que estamos todavía en la etapa expansiva de la caída, y no en la etapa que ya tocó fondo; por lo tanto, yo entiendo por qué Bernanke dijo que en 2010, pero a mí me parece que quizá sea hasta finales de 2010, y eso cuando más pronto. 

JAM: Gracias Doctor.

RRD: A ti, muchas gracias.  


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