Opinión

Las pruebas de González Estrada

La columna RIGOR, que en el nombre lleva la frecuencia con la que la clase política está obligada a leerla (o sea, que es de rigor), desveló ayer que la prueba “reina” que presentará este día Arturo González Estrada a Luis Armando Reynoso Femat (pues aunque la reunión estaba programada para ayer, la agenda del gobernador pospuso la cita) es una grabación donde el titular del IAJU, Mario Álvarez Michaus, despotrica contra la hermana del líder panista, con quien competía por un lugar en las listas de representación proporcional de Acción Nacional.

Pero más allá de refritearnos dicha columna (el propósito es más bien de reconocimiento), lo que estaría destapándose con la grabación es una de las más grandes cloacas que ha venido a recorrer las filas blanquiazules en los últimos días: los panistas en el poder han vuelto a poner “de moda” el tema del espionaje político.

 

Y no sólo nos referimos al plano federal, en donde el CISEN ha estado bajo sospecha, desde tiempos del foxismo, de interferir las telecomunicaciones de políticos y personajes vinculados a la oposición (y muchas veces, a los propios miembros del gobierno), sino que también, con cada vez más frecuencia, el espionaje telefónico es la “comidilla” de la clase política en Aguascalientes, que sospecha de diversas dependencias, ante situaciones raras que suceden con sus aparatos telefónicos.

Nada raro, en la ruta final de un sexenio caracterizado por el abierto enfrentamiento del grupo gobernante con sus predecesores, pero sí preocupante, por el tono de ilegalidad y sabotaje que imprime a la forma de hacer política en el estado, que siempre se ha caracterizado por un grado de civilidad, como está próximo a documentarlo el académico (y también opinador de este diario) Andrés Reyes Rodríguez, a través de su Índice de Desarrollo Democrático

Lo cierto es que, ni tardos ni perezosos, los partidos políticos de oposición en Aguascalientes han comenzado a cosechar los frutos del ambiente de divisionismo al interior del PAN, encabezados por el diputado local Alberto Solís Farías y el líder local del PRD, Noé García Gómez, quienes ayer se montaron en las acusaciones de González Estrada contra Michaus para exigir cuentas del manejo del IAJU

Y es que, un enfrentamiento de esta naturaleza era lo último que necesitaba Michaus, pues le suma la oposición de su propio partido, a quien nos aseguran que es uno de los funcionarios más vulnerables del actual gabinete, ya que los “misiles” no le han dejado de llegar, sea desde el Congreso del Estado, en donde el presidente de la Comisión de Juventud, Vicente Pérez Almanza “no lo traga”; sea desde el ámbito partidista, en el que aseguran que su antecesor, Gabriel Ramírez Pasillas, le ha “comido el mandado” en lo que se refiere a vinculación con jóvenes de la sociedad civil; o sea, desde el propio equipo de gobierno, que fue desde donde, aseguran, se torpedeó su intento de ser diputado federal por la vía más corta.

Lo que veremos, dicen los que saben, tras la reunión de hoy, es si a Reynoso Femat le interesa construir una alianza interna para avanzar en la consolidación de una gran corriente al interior de Acción Nacional, o si, envalentonado por el gran 2009 que está teniendo en materia partidista, decide jugar sus cartas solo, con sus más cercanos, de cara al fin de sexenio.

La pregunta que vuelve, en esa coyuntura, es simple. ¿Es Cuadra? ¿O es Lozano?

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La Jornada Aguascalientes

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