Opinión

Educación, compuerta del progreso

En la defensa de los derechos de la colectividad en torno a la escuela y en la gestión de los servicios comunitarios siempre surge relevante la figura del maestro.

El maestro ha fungido de manera natural como un representante social y es en ejercicio de ese liderazgo que el magisterio pacta, desde 1938 una alianza por el progreso y la modernidad el Estado Mexicano.

El magisterio trabajó al lado de varias generaciones de gobiernos vanguardistas, siempre con una actitud crítica y una expresión libre; caso contrario al acoso laboral de que hoy es objeto por el cónclave Nueva Alianza-IEA (SEP en el caso del gobierno federal).

Es imprescindible destacar y aplaudir la cuota común de conocimiento y sabiduría que los mentores hidrocálidos han aportado el progreso de Aguascalientes al formar a nuestras nuevas generaciones.

Es vital subrayar la función social del maestro como agente de cambio, promotor y rector del desarrollo comunitario, especialmente en el medio rural.

El maestro es también actor multivalente, expositor, motivador, formador, líder y arquetipo. Supera su condición básica y se compromete con su propia formación.

Es con esa sed de conocimiento que se involucra en la Carrera Magisterial, que cursa especializaciones, diplomados, maestrías, doctorados; en la Universidad Pedagógica, en la Normal Superior, en los Centros de Actualización del Magisterio, en los Centros de Maestros, en el Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio (PRONAP), así como en las universidades e instituciones públicas y privadas que ofrecen opciones para la formación de profesionales de la educación.

Motivo de orgullo es la Universidad Pedagógica Nacional y sus subsedes económicas en todo el país, donde más allá de la formación profesional, se realiza investigación educativa y se difunde la cultura pedagógica.

Importa así mismo recalcar el compromiso de los formadores de formadores, los docentes o profesionales de la educación que han orientado su carrera hacia la formación de otros adultos dedicados a la educación.

Los maestros mexicanos marchan a ritmo del pensamiento de  la sociedad contemporánea; los medios de comunicación y la tecnología cibernética han tenido impactos significativos en la inteligencia y la psicología así como en la vida social, económica y cultural de la humanidad. Las nuevas tecnologías de la educación se están imponiendo paulatinamente, la velocidad de su desarrollo es vertiginosa y la novedad que traen consigo obliga también a hacer un esfuerzo adicional de actualización cultural y acopio de nuevos métodos de transmisión educativa.

Los docentes enfrentan el cambio de paradigmas educativos. La creatividad y la innovación son los ejes que empiezan a articular nuestras vidas y esto impacta de manera significativa el ámbito escolar. En la sociedad de la información y el ciberespacio, la enseñanza se oferta como docencia presencial y docencia virtual, diversificando el rol del docente e inclusive de la institución escolar.

Por otra parte, los maestros y maestras de México enfrentan el reto de transformar su organización profesional sindicada. Ya de por sí es complejo entender la naturaleza de una organización que defiende los derechos laborales de profesionistas; más difícil aún es evolucionar a un organismo que mancomuna los intereses políticos, públicos y privados de una élite.

Aurora Loyo-Brambila,  del Instituto de  Investigaciones Sociales de la UNAM, dice que “la manera en que los maestros se organizan en tanto gremio incide en la gestión escolar, es determinante en la calidad del docente, afecta y condiciona la forma en que se ponen en marcha las innovaciones pedagógicas, en fin, recorren todo el espectro de lo educativo”. De esta dimensión, apreciable lector, es el reto que los maestros enfrentan ante la imperiosa necesidad de transformar su organización profesional sindical en una institución que aporte, que sume, que contribuya.

Tiempo de desafíos para los maestros mexicanos. Y tiempo también de reconocer, su entrega, su participación y su mística. No en balde, el profesor es el que profesa, el que hace sus votos de amor por la educación.

*Profesionista de origen campesino, activista social, catedrático y político

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Isidoro Arméndariz

Isidoro Arméndariz

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