Opinión

Sobre la mesa

Es la recta final de las campañas políticas en este proceso electoral del 2009. Todo está listo para que el próximo domingo 5 de julio acudan los ciudadanos a ejercer su derecho y obligación de votar.

Sobre la mesa están todas las propuestas y todas las opciones.

Atrás han quedado las campañas extremadamente reguladas y casi silenciosas, a excepción de los promocionales en radio y televisión regulados también por los ordenamientos electorales. Quedaron también atrás la intentona de debate entre PAN y PRI; el “muchacho pendenciero” panista, y la niña cocinera del PRD.

El panorama no luce alentador para el PAN, eligió como actitud la provocación y como bandera la lucha nacional más sangrienta de las últimas décadas. Salió más a defender al “presidente” que a proponer en los grandes temas nacionales. Aquellos cuyo lema es “Por una patria ordenada y generosa” tuvieron que convertirse en un partido virulento y manipulador; actitud contraria del PRD al que tanto descalificaron por su estrategia posterior a la pasada elección presidencial.

El PRD lució nuevo rostro. Jesús Ortega entendió que la sociedad estaba cada vez más distante de sus estrategias de resistencia radical… pero no contaba con el enemigo interno. Andrés Manuel actuó decidido a desmarcar su figura y liderazgo del partido que lo cobijó tras su salida del Partido Revolucionario Institucional. Con la férrea convicción de que dirige un movimiento social y sin la capacidad personal y profesional de formular propuestas serias ante la difícil situación por la que atraviesa el país, el “peje” utiliza como escaños a los partidos políticos que dice despreciar. Su estrategia funcionará en lo que a él concierne: horadará al PRD que podría caer por abajo del 15 por ciento de la votación nacional.

El Partido Revolucionario Institucional por su parte, cuenta cada día que falta para la jornada electoral y cuida acuciosamente cada voto. Sabe que hay consenso en las encuestas y sólo está al confirmar en los hechos de cuántos puntos porcentuales será la diferencia, que entre 4 y 6 por ciento de ventaja, podría traducirse en una mayoría simple priista en la cámara de diputados federal. Su dirigente nacional Beatriz Paredes, jugó a la serenidad y a la distancia, se negó a discutir cuando no hubo garantías de un litigio respetuoso y debatió cuando el adversario advirtió su estrategia equivocada siendo para este demasiado tarde.

Mención aparte merece la alianza entre el medio artístico televisivo y el Partido Verde: Araiza y Perroni, entre otros, lucieron sus dotes histriónicas (¿?) y sus figuras  estilizadas en sendos promocionales; repartieron vales y bonos virtuales al más puro estilo primitivo. Así entendieron ellos la nueva manera de hacer campañas políticas. Veremos ahora cómo responden los ciudadanos a esta campaña tipo canal de “las estrellas”.

Nueva Alianza, también recurrió al reparto virtual, sólo que de becas para estudiantes y plazas magisteriales, e igual le entró a la campaña de set televisivo, vaya, hasta se dio el lujo de entrarle a la cocina con el popular Chef Alfredo Oropeza, total ¡Está de moda! Y como la ley no regula la compra de voto con artículos virtuales, ni la promoción política encubierta en los programas de radio y televisión; pues no hay delito que perseguir.

Más allá de la contienda electoral entre los partidos, están como antaño disponibles sobre la mesa el abstencionismo, el voto útil y ahora los llamados “voto blanco” y “voto nulo” de los que, como usted recuerda apreciable lector, ya hablamos en anterior artículo.

El abstencionismo ha sido desde siempre una manifestación silenciosa, que nadie promueve y a nadie conviene pero que continúa siendo una conducta ciudadana.

El voto útil no tuvo en esta campaña electoral, tanta difusión como lo tuvo en las dos últimas federales; los “diseñadores de voto” propusieron dos nuevas opciones que lo sustituyeron, es decir, pasó de moda.

Los “nuevos estilos” de voto subieron al contexto electoral, sin que hasta el momento sepamos quiénes son sus creadores,  promotores y beneficiarios,  son “opciones” carentes de paternidad, o bien de paternidad vergonzante, que sin embargo han logrado llegar hasta las esferas más reservadas como las instituciones académicas y algunos círculos intelectuales.

Sobre la mesa están las cartas. Falta ahora la participación ciudadana y el ejercicio del derecho a elegir.

Me dará mucho gusto, apreciable lector, saludarle el próximo domingo 5 de julio, en la fila que nos conducirá al momento culminante del proceso electoral. Y espero despedirme de usted con un fuerte apretón de manos y la satisfacción del deber cumplido

Profesionista de origen campesino, activista social, catedrático y político.

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Isidoro Arméndariz

Isidoro Arméndariz

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