Opinión

Voto de castigo, voto útil

l contador público Raúl Cuadra es el candidato a diputado federal por el Partido Acción Nacional para el tercer distrito. No fue un candidato electo democráticamente por los militantes de su partido. Fue una imposición que fraguaron el señor gobernador del estado, el ingeniero Luis Armando Reynoso Femat y la cúpula nacional panista; es la última oportunidad de reivindicación que el calderonismo le ofrece al grupo del luisarmandismo, pues no olvidan las elecciones del 2007, cuando los Marista boys, con soberbia y perfidia, entregaron la presidencia municipal de la capital.

Específicamente en el tercer distrito, la pregunta es ¿por quién votar el próximo cinco de julio? ¿Por más de los mismo? ¿Por la frivolidad y la continuidad de los intereses personales del luisarmandismo? No desperdiciemos nuestro voto. Pensemos en nuestro futuro inmediato, hagamos de nuestro voto un voto útil, un voto de transición, un voto de alternancia.

El voto de los universitarios, el voto de los estudiantes y profesores, no debe premiar a Raúl Cuadra, responsable conciente de las vicisitudes presupuestarias de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, vicisitudes que mantienen a raya el crecimiento y la expansión de la cobertura de la educación superior en nuestro estado; nuestro voto no debe gratificar al garante de nuestro rezago en investigación científica y desarrollo tecnológico, fiador de este rezago por la supina negativa a invertir en estos vitales rubros para nuestra entidad, al funcionario que se mostró más solidario con un pésimo equipo de futbol que con las necesidades educativas de miles de jóvenes, maestros e investigadores aguascalentenses. Raúl Cuadra sería de los primeros en votar a favor de un recorte presupuestal a la educación superior. No avalemos su menosprecio. Hagamos de nuestro voto un voto de castigo, un voto útil.

El voto de los empresarios, de los pequeños, medianos y grandes empresarios, el voto de los cientos de fabricantes, contratistas, constructores, proveedores, comerciantes, restauranteros y hoteleros no debe recompensar políticamente el menosprecio y maltrato del que fueron objeto por parte del responsable de las finanzas públicas estatales; ellos han visto cómo los beneficios del Impuesto sobre la Nómina se han tergiversado y desviado a otros fines, ellos fueron víctimas del engaño, la mentira, las amenazas, el favoritismo y las presiones para licitar y/o cobrar su participación en obras, bienes y servicios públicos. No acrediten con su voto a la corrupción de la que son víctimas. Hagan de su voto un voto de castigo, un voto útil, voten por una expectativa confiable.

El voto de los panistas, de los auténticos militantes panistas, el voto de los herederos de la doctrina que les legaron Gómez Morín y González Luna, los que de veras creen en una leal y democrática competencia al interior de su partido y en la sociedad, no debería en función de una disciplina pragmática y mal entendida, hipotecar la fortaleza de sus principios y beneficiar a quienes han traicionado, como mercaderes en el templo, sus ideales del bien común, primicias de una verdadera sociedad democrática y cristiana. Hagan de su voto un voto útil, un voto de transición.

El voto de la izquierda, el voto nada despreciable de los miles de ciudadanos que se ubican a la izquierda del espectro político, no tiene porque ser un voto desperdiciado,   el voto testimonial de una victoria pírrica que de nada sirve, que nada aporta a la transición política, por lo menos en este distrito, en este estado y en esta circunscripción, pues la izquierda seguirá siendo tercera, cuarta o quinta fuerza política, el resto mayor (?) entre las minorías. Si verdaderamente queremos transformar la realidad de corrupción e impunidad que actualmente gobierna esta entidad, si realmente queremos fracturar la continuidad que representa Raúl Cuadra, hagamos de nuestro voto un voto de castigo, un voto útil, un voto a favor de una expectativa sensata, razonable, válida y confiable. Así como lo hizo Heberto Castillo en 1988 cuando renunció a su candidatura presidencial, a favor de una opción más viable.  

El voto de los ciudadanos, el voto de las mujeres y los jóvenes, de los miles de padres de familia y amas de casa no debe ser indiferente a la mísera realidad que viven, todos ellos que han visto cómo a diario sus expectativas de vida se hunden en el pozo de la inseguridad y el desempleo, cómo cotidianamente la carestía y el menguado poder adquisitivo de sus raquíticos salarios se aposenta en sus hogares, cómo la pobreza y las “voluntarias” cuotas escolares los obliga a desertar de sus estudios, cómo la falta de oportunidades los empuja a migrar en busca de otros horizontes o los arroja a los niveles más bajos y violentos del crimen organizado, cómo la vida se les va por el resumidero, mientras un equipo de gobierno insensible y frívolo construye estadios de futbol,  pistas de carreras, arenas de lucha libre, antros y megavelarias, zonas habitacionales de lujo, patrocina telenovelas, subsidia películas, compra chatarra oxidada e hipoteca de por vida las finanzas públicas de los aguascalentenses. El voto de todos ellos debe ser un voto de castigo a los culpables, un voto útil, un voto a favor del ¡ya basta!, un voto a favor de una expectativa confiable.

Cada uno de nosotros, en nuestro ámbito y entorno, tenemos motivos y razones de sobra para el próximo 5 de julio acudir a las urnas y hacer de nuestro sufragio el acto de rendición de cuentas que ellos se niegan a realizar; para que la decepción ciudadana se escuche, alcemos nuestra voz y hagamos de  nuestro voto un grito de fastidio y hartazgo, hagamos de nuestro voto un voto de castigo, un voto útil, construyamos una expectativa confiable.

Todos juntos, universitarios, empresarios, panistas serios y comprometidos, militantes de izquierda, padres de familia y amas de casa, jóvenes y ciudadanos en general, hagamos de esta elección un plebiscito y digamos ¡NO! a Raúl Cuadra y lo que él representa (LARF). Nuestras expectativas están en juego, no las dejemos en manos de ellos.

Pilón. ¡Ojo! Hay cuidar la estructura electoral de Elba Esther Gordillo y el SNTE, que ha dado muestras de su poder en las elecciones de 1994, 2000 y 2006. Aquí en el estado, dicha fuerza electoral está compuesta por miles de profesores asalariados a quienes se les recuerda que el futuro económico y laboral de su familia y sus amigos (es decir, plazas, promociones, carrera magisterial, aumento de horas, prestaciones, etc.) depende de que el PAN o el PANAL obtengan muchos votos (votos diferenciados). Lo que ninguna encuestadora puede hacer, lo hace el SNTE. Cientos de profesores equipados con celulares y conectados a eficaces redes de computación, ofrecen en tiempo real información veraz sobre las tendencias del voto por secciones y hasta por casillas, luego vienen los operativos de carrusel, mapaches, compra de votos, etc. Las visitas y gestiones de Fernando González y Silvia Luna no fueron de a gratis. ¡Ojo!


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Enriquerodriguez

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