Opinión

¿Temporada de comer?

Dedicado a aquellos para quienes la lluvia

es casa, vestido y sustento

 

Imagine usted, apreciable lector, que tiene vocación por el trabajo más importante para la sociedad, que es el de producir los alimentos para su vida y salud.

Ahora imagine el lector, que le ofrecen un trabajo de baja remuneración, pero con un aporte social tan significativo que merece la pena aceptar. Sin embargo, una vez que usted se encuentra a punto de iniciar su labor, le es informado que sólo podrá trabajar y obtener una remuneración para usted y su familia cuando ciertas condiciones climáticas lo permitan. ¿Aceptaría usted esa profesión?, ¿permanecería en ella a pesar de las circunstancias?, ¿pondría su vocación por encima del sufrimiento de su familia?

Julio Boltvinik, colaborador de esta casa editorial, ha escrito al respecto: “la pobreza campesina está determinada por la estacionalidad de la agricultura y por el hecho que en el capitalismo los precios incorporan (como costos) sólo los salarios de las jornadas efectivamente laboradas y pagadas. Al concurrir los productores campesinos con empresas capitalistas en los mismos mercados, y actuar en ellos como tomadores de precios, los precios de sus productos sólo pueden remunerar los días efectivamente trabajados. Es decir, que el costo social de la estacionalidad es absorbido por los campesinos con un sufrimiento humano altísimo y la pobreza permanente. El campesino debe buscar ingresos adicionales fuera de la parcela. Si la economía campesina no compitiera con la economía capitalista, podría trasladar al consumidor, vía precios, los costos de manutención familiar durante todo el año. Esto explica los subsidios agrícolas en los países desarrollados mediante los cuales el costo social de la estacionalidad es trasladado a toda la sociedad, expresando con ello el reconocimiento social del derecho de las unidades económicas familiares (familias campesinas) a un nivel digno de vida. Esto evita que tengan que degradar su status alquilando temporalmente su fuerza de trabajo de manera itinerante”.

En Aguascalientes, la Comisión de Desarrollo Agropecuario del Estado (CODAGEA), informa que en este año, de la superficie total que existe en nuestra entidad en condiciones de cultivo, el 70 por ciento se encuentra sembrado y es de temporal; de este porcentaje, aproximadamente el 60 por ciento – es decir 42 mil hectáreas- se ha visto afectado principalmente por la sequía del estado.

Boltvinik, sostiene en la tesis central de su ensayo Hacia una teoría de la pobreza campesina, que  la pobreza de la familia campesina en México tiene, entre otros factores, los niveles de productividad muy por debajo de sus competidores: los productores capitalistas del país y los productores norteamericanos y canadienses; que la fuerza de trabajo está subvalorada en el país, sobre todo en el medio rural, y que el costo de la estacionalidad lo pagan, casi exclusivamente los campesinos”.

Así las cosas en el campo, el campesino renta su parcela y vende su fuerza de trabajo, atisbando siempre al cielo y esperando con ansiedad por el inicio de la temporada de lluvia, que para él y su familia es  tiempo de casa, vestido y sustento.


Vídeo Recomendado


The Author

Isidoro Arméndariz

Isidoro Arméndariz

No Comment

¡Participa!