Opinión

De Lansing a Vasconcelitos

The Lansing Boys. Y sigue la mata dando. El presidente del empleo y de las manos limpias tuvo otra genial idea, una idea grandota, es decir, una ideota; propone, en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2010, recortar 4 mil 700 millones de pesos a la educación pública. ¡Genial! De acuerdo a las evaluaciones de la OCDE, México ocupa la última posición en calidad educativa, y al inquilino de Los Pinos se le ocurre mutilar (cual ajuste de cuentas entre sicarios) el gasto en la educación de los niños y jóvenes de nuestro país. (¿Tendrán nuestros flamantes diputados Antonio Arámbula, Raúl Cuadra, Nancy González y Lourdes Reynoso, la inteligencia necesaria y las agallas suficientes como para oponerse a tamaña estupidez? Inteligencia, no creo; agallas, mucho menos. Uno sueña con ser gobernador y la otra con ser alcaldesa. Les concedemos el beneficio de la duda; una duda ociosa).    

Pero la estulticia calderoniana no para ahí, todavía tiene la desfachatez de solicitarle al Congreso federal un aumento a su raquítico salario, pues ahora el chaparrito quiere ganar en el 2010 la nada despreciable y mucho menos austera suma de 277 mil 68 pesos, al mes. Para qué tanto dinero, si como bien dice Jaime Avilés, el leñador de Los Pinos “no paga renta, luz, gas, gasolina, comida, lavandería, tintorería; no desembolsa un peso por la ropa y los zapatos que usan tanto él como su esposa e hijos; no le cuesta un centavo viajar, no gasta en médicos ni en medicinas: todo, absolutamente todo, lo obtiene gratis”. Y al final de su desastroso paso por la residencia oficial, gozará de una millonaria pensión mensual.

¿Por qué tanta animadversión, por qué tanto rencor y tanta inquina de estos supuestos mexicanos en contra del pueblo de México? ¿A qué se debe? Felipe Calderón y la mayoría de sus cómplices y secuaces en el gabinete, forman parte de la segunda o tercera generación de norteamericanos nacidos en México, esos que se formaron y educaron bajo la idea premonitoria de Richard Lansing, el tenebroso secretario de estado norteamericano en la administración de W. Wilson. Lansing era un intolerante racista y un voraz bebedor de whisky que protegía los intereses de las compañías petroleras asentadas en México en los años 20 del siglo pasado. El 5 de febrero de 1924 le escribió al heredero de William Randolph Hearst (que a través de su cadena de periódicos alentaba una invasión a México), el siguiente testimonio:

México es un país extraordinariamente fácil de dominar porque basta con controlar a un solo hombre: el Presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la Presidencia mexicana a un ciudadano americano, ya que esto llevará otra vez a la guerra. La solución necesita de más tiempo: debemos abrirles a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y en el respeto al liderazgo de Estados Unidos. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y finalmente se adueñarán de la Presidencia, sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro. Harán lo que queramos, y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros.

Felipe Calderón, estudió la maestría en economía en el ITAM y la maestría en administración pública en la Universidad de Harvard. Agustín Carstens, economista por el ITAM, con maestría y doctorado por la Universidad de Chicago; fue subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional. Ernesto Cordero Arroyo, con estudios de licenciatura y maestría en el ITAM, más maestría y doctorado por la Universidad de Pennsylvania. Guillermo Ortiz Martínez, con maestría y doctorado por la Universidad de Stanford; representante de México en el FMI. Jesús Reyes Heroles G., economista del ITAM con doctorado en economía por el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Francisco Gil Díaz, licenciado en economía por el ITAM, más estudios de posgrado en la Universidad de Chicago. Luis Téllez Kuenzler, egresado de economía por el ITAM y doctorado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Georgina Kessel es economísta egresada del ITAM y doctora en economía por la Universidad de Columbia. Alonso Lujambio Irazábal, egresado del ITAM y con estudios de maestría y doctorado en ciencia política por la Universidad de Yale. Juan Molinar Horcasitas, doctorado en ciencia política por la Universidad de California. ¿Queda claro que FCH y sus compinches en el latrocinio nacional son auténticos Lansing boys?

Vasconcelitos. El figurín que cobra en el IEA como vocero de la hermana del gobernador, comenzó su larga trayectoria como experto en estadísticas educativas hace 16 años; empezó como coordinador de proyectos, luego jefe de departamento, después subdirector, en seguida director de área y por último dizque director general; primero a las órdenes de Jesús Álvarez, luego a las del inefable Miguel Ángel Ochoa, después a las órdenes de Jorge Guillén y Enrique Juárez (¿todavía serán amigos?), y hoy bajo los humores de Lourdes Reynoso. ¡Brillante trayectoria como educador! En ese lapso aprendió que hay mentirillas, mentiras, mentirotas y estadísticas; y que se pueden maquillar y manipular al antojo del cliente, como en las estéticas y las peluquerías.

El afán del director del IEA por los rankings no lo “deja” ver (será que no le conviene) que sirve de poco vanagloriarse de haber alcanzado los primeros lugares del país en la prueba Enlace de educación media superior. De acuerdo con la nota de Jennifer González publicada por este diario el 9 de septiembre, el dizque titular del IEA afirmó que “Aguascalientes obtendría el primer lugar en habilidad matemática con el 27.9 por ciento de sus estudiantes en niveles bueno y excelente, dejando en segundo lugar a Nuevo León y en tercero a Querétaro”. ¿Sabe a qué distancia de Aguascalientes quedaron esas dos entidades? A seis y nueve décimas, respectivamente, pues en el caso de Nuevo León el porcentaje de alumnos que alcanzaron los niveles bueno y excelente en la evaluación de habilidad matemática ascendió a 27.3% y en el de Querétaro a 27%. Es decir, la diferencia es mínima y, como tendría obligación de saber el funcionario, por el cargo que ostenta, seguramente no se trata de una diferencia significativa; pero qué van a andar sabiendo de estadísticas y números los simples mortales a juzgar por los resultados de nuestros bachilleres.

En números redondos esto quiere decir también, que apenas tres de cada diez estudiantes que egresan de la educación media superior en Aguascalientes logran los niveles bueno o excelente. ¿Y qué pasa con los otros siete de cada diez? Quedan en el nivel insuficiente o elemental; son los que no alcanzan el “todo de aspiración”. Son “diferentes interpretaciones” de los resultados de Enlace (Óscar Ponce dixit, ¡Oh, Ponce!), buen argumento para minimizar los comentarios vertidos por algunos rectores acerca de la deficiencia que los bachilleres muestran al llegar a la licenciatura: “yo creo que los números son fríos y ahí están”…, hay que calentarlos, cachondearlos; hasta eso, las cifras no se esconden y se anuncian pomposamente “líneas de acción a seguir para remediar las ausencias (?) del sistema de educación media superior” (véase nota de Susana Rodríguez el 11 de septiembre); esperaba que dijera, en lugar de “ausencias”, “áreas de oportunidad”, tal y como lo señalan los sesudos asesores de mercadotecnia), pero, a la luz de los resultados, parece frívolo ostentarse como el primer lugar en habilidad matemática. Sí, a la vista del enorme desafío que supone mejorar la situación de siete de cada diez estudiantes que no logran desarrollar la habilidad matemática o a lo mucho, estar en un nivel elemental. Siete de cada diez estudiantes, setenta de cada cien, setecientos de cada mil, siete mil de cada diez mil…, de ese tamaño es el problema. ¿Ya se habrá dado cuenta o su cabecita no le da más que para contar pero no para interpretar? ¿Algún problema con su habilidad lectora?

Lo irónico del asunto es que enmarasmado en los rankings, el dizque titular del IEA, en la parafernalia de su anuncio, ni siquiera destaca la mejor situación relativa de los estudiantes de Aguascalientes en habilidad lectora; en este caso, seis de cada diez estudiantes se ubicaron en los niveles bueno y excelente, 49.5 y 10.6%, respectivamente, 60.1% sumados los porcentajes de ambos niveles; pero como el estado de Querétaro suma en esos dos niveles a 63.3% de sus estudiantes, pues quedamos en segundo lugar… de ahí que no podamos sino celebrar por todo lo alto, la promesa del pulcro funcionario de “seguir trabajando para superar esos primero y segundo lugar”. ¿Cómo se puede superar el primer lugar? ¡Haznos Señor, buenos asnos!

Pilón. Su declaracionitis los hunde, su verborrea queda registrada en la prensa, en los noticieros de radio y televisión y en las páginas de Internet. Primero se balconean y luego buscan complots, conspiradores y culpables. ¡Que estupidez! Funcionarios de tercer mundo cobrando como si fueran del primero.


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Enriquerodriguez

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