Opinión

Carta a los Diputados

Tomado de la pagina oficial del congreso del Estado: “Por otro lado, el legislador Solís Farías, ratificó su compromiso, a nombre de los integrantes de la LX Legislatura del Congreso del Estado, de que el análisis del contenido de la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2010, se realiza con madurez y un alto sentido de responsabilidad y objetividad, y al mismo tiempo sensible para que los ciudadanos cuenten con los servicios prioritarios en salud, educación, seguridad pública y la generación de empleos, tan indispensables para lograr la estabilidad y el desarrollo de las familias del estado”.

¡Adelante señores diputados!, han hablado en su nombre. Ustedes así
instruyeron al diputado Solís Farías. Ustedes, los 27, asumen el
compromiso que, ante el pleno, ante las autoridades militares y de
gobierno, pero sobre todo ante la sociedad toda, de analizar la Ley de
Ingresos y Presupuesto de Egresos con alto sentido de responsabilidad y
objetividad.  (el subrayado es mío).

Serán sensibles para que la ciudadanía cuente con los servicios
prioritarios de salud, educación, seguridad pública y generación de
empleos. No ha sido otro el reclamo de esa ciudadanía a la que se
refieren. Priorizar esas áreas del obligado quehacer del ejecutivo. Ya
habrán detectado que en el Presupuesto de Egresos, particularmente, no
obedece a tales propósitos.

Habrán detectado también que hay partidas presupuestales que en
ningún sentido apuntan hacia una intención de austeridad republicana
como son los gastos no prioritarios en celulares para funcionarios o
los excesivos salarios de la alta burocracia estatal o las onerosas
prestaciones que gozan o más aún, el gasto desmedido e insultante en
comunicación social e imagen institucional.

No deberán pasar por alto el presupuesto excesivo, para los tiempos
actuales, del propio Congreso del estado o de la Comisión Estatal de
Derechos Humanos o el Instituto Estatal Electoral, por citar algunos.
Seguramente ustedes marcarán las prioridades de acuerdo al discurso de
inicio del primer periodo ordinario de sesiones de su último año de
gestión.

Desconozco si los 27 diputados y diputadas estarán en la misma
sintonía o habrá varios de ellos que, importándoles un cacahuate el
multicitado presupuesto, se despedirán de su actividad legislativa para
emprender campañas por otros cargos. Apostaría doble contra sencillo
que así será, lo que empieza a mermar el ánimo y la credibilidad en el
discurso de apertura.

Pero hay otros ingredientes que sostienen el escepticismo sobre el
discurso, aparte de su bien ganado desprestigio; la rentabilidad
política que significa para cada una de las fracciones parlamentarias
la posible reasignación de partidas presupuestales a rubros
verdaderamente prioritarios. Entrarán en escena las pláticas en lo
oscurito y los acuerdos cupulares bajo la mesa, con el telón de fondo
de las elecciones del año próximo, pero sobre todo, pavimentar el
último año de gestión del gobierno del estado y su salida con banderas
desplegadas.

No es tarea titánica la que emprenderán, en primer lugar porque no
son titanes y están muy lejos de serlo. Por eso es necesario
recordarles no sólo que cumplan su deber, sino que honren la palabra
que en su nombre empeñaron en un encantador discurso.

También es necesario recordarles que, sin relegar ninguna de las
prioridades ya que todas son por igual importantes, que ha habido
manifestaciones sociales de grupos que ven amenazado su futuro. Me
refiero nuevamente (la semana pasada lo expresé) a los jóvenes de la
UAA, que salieron pacífica y respetuosamente a la calle y llegaron con
ustedes a exigirles que hagan cumplir la ley respecto a la asignación
presupuestal para la institución.

No le apuesten al tiempo ni al discurso simulado o al desaliento
para desactivar la exigencia justa. No apelen a presuntas presiones de
descobijo a rubros importantes y a la documentada pero falsa escasez.
Menos aún recurran al discurso facilón e insultante con claros indicios
de otorgar limosnas,  como lo hizo el coordinador de la bancada del PAN
al anunciar una partida para la Universidad por cuatro millones de
pesos. No señor, se tienen que reasignar los casi 50 millones que por
ley le corresponden.

Que no se engañen ni intenten engañar. Esos cuatro millones no
corresponden a reasignaciones en el Presupuesto de Egresos local. Los
diputados federales y gobierno estatal se atribuyen la consecución de
esos fondos, pero nada que ver con lo local. No caerán nada mal, pero
no es lo sustantivo del asunto en cuestión. Por ahí no va señor
diputado.

Señores diputados, no desoigan el reclamo que en su momento se hizo
cubriendo todas las reglas de la urbanidad, la decencia, el respeto y
honró todos los cauces legales. La paciencia tiene límites y no pueden
desaprovechar esta oportunidad que les dan los muchachos
universitarios.

Son otras más las tareas que les esperan en lo inmediato. Ojalá que
tengan la capacidad de solventarlas todas; la designación del
ombudsman, de los magistrados electorales, de los consejeros
ciudadanos, por citar algunos solamente. De todo esto ha habido ya
manifestaciones sociales. Todos exigen al menos el derecho de audiencia
y la mejor respuesta de ustedes. No olviden que la ciudadanía es la
mandante y ustedes los mandatarios.

Tienen la palabra…

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http://detrasdelmostrador-ags.blogspot.com


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Fernando Rivera Ibarra

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