Opinión

Desde Xico / A reafirmar la soberanía de nuestra nación

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Hoy retomo de nueva cuenta el tema del lavado de dinero con datos que creo le van a interesar. En primer lugar debemos de saber que actualmente el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica ha reconocido que agencias de seguridad de ese país han violado la ley en los Estados Unidos de Norteamérica y en México. Recordemos que el pasado 4 de diciembre el periódico The New York Times publicó un reportaje en el cual se daba a conocer que las autoridades norteamericanas, a través de la DEA, lavaron dinero de los cárteles de la droga mexicanos en cantidades enormes y lo grave es que de acuerdo a la nota de este periódico estas operaciones son parte de un paquete de ¡50 acciones semejantes en todo el mundo!, y que estas operaciones no necesitan de la autorización del secretario de Justicia de ese país, esto para asegurar lo que en Norteamérica se denomina “negación pasible”, lo cual evita comprometer a altas autoridades  para que no tengan que hablar del tema en caso de que tengan que prestar juramento en algún juicio, lo que viene a dar certidumbre de que son operaciones de un gobierno paralelo.

Hoy analizo el paralelismo que existe entre Afganistán y México desde el punto de vista de lo que podríamos llamar la “narcogeopolítica”. Según los datos que tenemos, el 3 de abril de 2011 el diario The Observer, periódico británico, publicó un reportaje en donde luego de una investigación se enteró que el lavado de dinero de los narcos mexicanos se estaba llevando a cabo en bancos de Norteamérica sin ninguna restricción, y prueba de ello fueron las operaciones realizadas en el banco Wachovia Corporation, con sede en Charlotte, Carolina del Norte -un banco gigante que quebró en 2008 durante la crisis y fue comprado por Wells Fargo- y durante el periodo de 2004 a 2007 blanqueó dinero enviado de México por una cantidad detectada por las autoridades y reconocida por Douglas Edwards, vicepresidente del banco, el 16 de marzo de 2010 durante la investigación y firmando un acuerdo de 25 páginas donde se reconoce en la página 10 que el importe fue de ¡378 mil millones de dólares!; esto es igual ¡a un tercio del Producto Interno Bruto de México!

De igual manera hay una investigación abierta a otros bancos en los que se habla de iguales o mayores cantidades de dinero blanqueado, esto aunado a las presuntas operaciones “fallidas” del contrabando de armas hacia México y la negativa del Congreso estadounidense de modificar sus leyes para castigar el contrabando de armas de asalto hacia México, con esto se habla de que las acciones de ese “gobierno paralelo” de EU, a través de las drogas, armas y el lavado de dinero, está empeñado en desestabilizar nuestro país.

Y mire usted, no hace muchos meses los candidatos a la Presidencia de los EU, tanto demócratas como republicanos, incluyendo a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, declararon que en México los narcotraficantes eran una insurgencia y al mismo tiempo terroristas, convirtiéndose en un riesgo a la seguridad de los EU y por lo tanto un país peligroso no podía combatir eficazmente a los criminales (armados y financiados por ellos).

Curiosamente en ningún momento hablaron de corresponsabilidad y de acciones en su país para detener el flujo de drogas, armas y dinero sucio; de esa manera parecería  que son acciones consentidas que están desangrando nuestro país, y sobre todo convenciéndonos de que estamos solos en esta lucha; y no sólo eso, sino que estas acciones delictivas son alentadas por estos grupos supranacionales que tienen intereses diferentes a los de los gobiernos democráticos establecidos.

Sobre lo sucedido en Afganistán le comento que en la estrategia de controlar Asia Central, durante la invasión rusa a Afganistán, los Estados Unidos armaron un ejército de soldados o insurgentes islámicos los mujahid y lograron que después de varios años de lucha los rusos se retiraran y en las siguiente década, estas células armadas por Estados Unidos, se convirtieran en los terroristas internacionales, a los cuales se les persiguió y a nombre de esta lucha se declara la guerra a Afganistán para acabar con estas ligas de los terroristas desde Al Qaeda hasta las armas de destrucción masiva de Irak que han dejado también miles de muertes, y han convertido increíblemente a Afganistán en el país productor de adormidera y opio número uno del mundo, a pesar de las tropas norteamericanas acantonadas en ese lugar, y el producto de la venta de esas drogas entra sin ninguna restricción al sistema financiero mundial y ahora con la gran crisis bancaria mundial ¿estarán necesitando el producto financiero de las drogas los países metidos en problemas económicos? La pregunta, por lo tanto es: ¿En qué papel queda México combatiendo a criminales que están siendo protegidos o tolerados por esas autoridades allende nuestras fronteras? Para nadie es un secreto que Estados Unidos gasta millones de dólares para propagar su injerencia militar en todo el mundo y que la supuesta amenaza narcoterrorista de los cárteles mexicanos hacia Estados Unidos es pretexto ideal para iniciar una embestida igual a la realizada en Afganistán para tratar de tener el control de nuestro país, ya que indudablemente es una región apetitosa por sus riquezas naturales de petróleo y gas. Amén de la cercanía. El corresponsal de Reuters, Matt Robinson, escribió desde Sharana, Afganistán, que los comandantes del ejército de Estados Unidos en ese país están hablando ahora abiertamente, que “están analizando su propia frontera con México, fuertemente controlada, como parte de una campaña para contener el paso de militantes talibanes que cruzan desde Pakistán para sumarse a la creciente insurgencia”.

En México no nos queda más que estar unidos en esta lucha contra los cárteles de la droga. Apoyar las acciones del Gobierno Federal que de manera conjunta deberán reafirmar la soberanía de nuestra nación.

¡Participa!