Opinión

El apunte / Índice de Desarrollo Humano (IDH) con nueva metodología

A 20 años de proponerlo, el PNUD hace algunas modificaciones para el cálculo de los indicadores del Índice de Desarrollo Humano (IDH).  Desde su origen, el concepto de desarrollo humano ha priorizado la capacidad de las personas para elegir entre formas alternativas de vida que se consideran valiosas,  propias para acceder a conocimientos  individual y socialmente  útiles,  y para obtener medios suficientes para involucrarse y decidir sobre su entorno.


En los informes previos a la vigésima edición del IDH, el Índice de una vida larga y saludable era medido por la esperanza de vida al nacer; el Índice de acceso al conocimiento se obtenía al emplear conjuntamente la tasa de alfabetismo y la tasa combinada de matri culación, mientras que el Índice de acceso a una vida digna se calculaba por medio del Producto Interno Bruto per cápita expresado por Poder de Paridad de Compra (PPC) en dólares estadounidenses. De esa manera, el IDH se obtenía como el promedio simple, o media aritmética, de esos tres indicadores.


Recientemente, el Informe Mundial sobre Desa rrollo Humano introdujo una nueva metodología para el cálculo del IDH que refina las dimensiones de educación e ingreso y ajusta los referentes interna cionales de todas sus variables y la manera en que éstas se sintetizan. Los cambios en la dimensión de educación buscan capturar mejor las diferencias, por lo que el Índice de Educación ahora se obtiene mediante la escolaridad esperada y los años de escolaridad promedio para personas menores y mayores de 25 años, respecti vamente. Por otro lado, los cambios en la dimensión de ingreso buscan reflejar, con mayor precisión, los recursos internos del país al emplear el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita, en lugar del PIB.

Así, la conjunción de las tres vertientes con una media geométrica introduce la noción de complementariedad entre las dimensiones y, sobre todo, le da un lugar a la desigualdad entre ellas. En lugar de una medida de tendencia central, empieza a medirse una de dispersión. Es por ello que “el IDH será mayor cuando las desventajas no predominen en una dimensión en particular y/o cuando sea menor la desigualdad interna en los componentes de una dimensión”. El PNUD anticipa que los cambios metodológicos introducidos implican un cambio de escala, por lo que el nuevo valor del IDH será menor al tradicionalmente conocido, sin que ello signifique un retroceso en el nivel de desarrollo humano en todos los casos.


Hacia el interior de las entidades federativas, el Distrito Federal, Nuevo León y Baja California Sur son las entidades con mayor IDH, alcanzando niveles de desarrollo humano similares a países como la República Checa, Polonia y Croacia, respectivamente. Por otro lado, Chiapas, Oaxaca y Guerrero se ubican en las tres últimas posiciones, con un IDH comparable con el de Bolivia, Argelia y Brasil. Aguascalientes se ubica cercano a países como Costa Rica y las Bahamas. Aguascalientes es hoy octavo en IDH, habiendo sido superado por Colima.

Entre 2008 y 2010, todas las entidades tuvieron crecimientos en el indicador de salud. Quintana Roo, Distrito Federal y Baja California ocupan las primeras tres posiciones en el ordenamiento nacional, mientras que Guerrero, Veracruz y Chiapas ocupan los tres últimos lugares. De hecho, el indicador de salud para Quintana Roo fue 1.05 más alto que el de Guerrero, lo que significa que para un mexicano en Quintana Roo la esperanza de vida al nacer es de 76.5 años, mientras que en Guerrero ésta es de 73.8 años. Aguascalientes se ubicó en el lugar número trece, entre las 32 entidades federativas.

Las entidades con mejor indicador educativo fueron Distrito Federal, Baja California Sur y Nuevo León. En contraste, los menores valores del Índice se presentaron en Chiapas, Oaxaca y Guerrero. En este caso, la brecha existente entre los estados en las posiciones primera y última fue 1.53, es decir, mientras en el Distrito Federal se espera que un estudiante obtenga en promedio 15.5 años de escolarización y un adulto tiene 10.5 años de escolaridad, en Chiapas se obtuvo una escolarización esperada para los jóvenes de 12.2 años y una escolaridad promedio de la población adulta de 5.7 años. Aguascalientes, en el concierto nacional, se encuentra en la posición número once.


El entorno internacional adverso en materia económica, de los últimos años,  afectó de manera generalizada el ingreso de las familias en el país y ello se reflejó en el Índice de ingreso, ya que, con excepción de un ligero repunte en Puebla, el resto de las entidades retrocedieron. En este caso, Distrito Federal, Nuevo León y Baja California tuvieron los mayores niveles de ingreso, mientras que Chiapas, Oaxaca y Guerrero ocuparon las tres posiciones en el extremo opuesto del ordenamiento. Aguascalientes logró el noveno.


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Eugenio Herrera Nuño

Eugenio Herrera Nuño

1 Comment

  1. seoespanol
    14/06/2012 at 17:16 — Responder

    Que bueno que se interesen por la calidad de vida. Yo hice un <a href=”http://www.tourenchiapas.com”>tour en Chiapas</a> el año pasado y quedé impresionado de las diferencias de condiciones de vida.

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