Opinión

Podemos Cambiar Aguascalientes / Narración Cuir

“Y un día aparecieron las abortistas y querían cambiar a Aguascalientes”

Por Luis Berdeja

Viernes 21 de junio de 2013. En la exedra se presentan múltiples organizaciones que en su mayoría dicen ser feministas, ¿qué querían? Realizar un foro para informar a la ciudadanía sobre la reforma del artículo 2 de la Constitución Política del Estado de Aguascalientes que pretende proteger la vida desde la fecundación.

El MAL de Aguascalientes, La Colectiva Feminista, CECADEC A.C. Colectivo Espejos, manifestaron su inconformidad, la polémica no enardeció; sin embargo, no se escucharon los discursos moralistas, unas sobre otras se arrebatan las palabras, todas y todos los que estábamos escuchando a las activistas estamos convencidos de la importancia de que esta ley no se reforme; el punto de vista de la mayoría fue “sí a la vida, pero que la mujer decida”, “queremos que la ley siga garantizando la vida de mujeres que han sido violadas”  todas ellas abogan y defienden  porque la ley se mantenga como está:

Los derechos humanos constituyen la base de la convivencia social pacífica en el estado de  Aguascalientes.
Todo individuo gozará en el Estado de los derechos humanos y fundamentales reconocidos en la Constitución  Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el Derecho Internacional en materia de Derechos Humanos del  que el Estado Mexicano sea parte, los establecidos en esta Constitución y las leyes que de ellas emanen, así como de las garantías para su protección.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán siempre de manera armónica y progresiva  favoreciendo la protección más amplia a las personas.
Los derechos humanos cuentan con garantía de efectividad y protección directa, por lo cual todas las autoridades locales en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promoverlos, respetarlos,  protegerlos, aplicarlos y garantizarlos, de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia,  indivisibilidad y progreso y progresividad.
El Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los  términos que establezca la ley (Las cursivas son mías).

La pregunta que se hacen nuestros diputados liderados por Alférez es, ¿hasta cuándo se considera vida para que un ciudadano goce de lo que este artículo establece?

Ellos -porque en su mayoría, los que están decidiendo en nombre de las mujeres son hombres- olvidan que para crear reformas a la constitución se deben de ignorar por completo las creencias individuales, calificando la interrupción del embarazo como asesinato e incluso en algunos casos equiparándola como infanticidio.

El diputado Alférez dice que no se va a criminalizar a las mujeres, entonces ¿qué va a pasar con ellas que decidan interrumpir con su embarazo que fue causado por una violación o porque corre su vida peligro? Van a la cárcel o a su casa o al hospital ¿para qué va a tipificar algo como delito cuando no va a existir el delincuente? ¿Cuáles son sus argumentos? ¿En qué se basa?

Como sabemos son ya casi tradicionales los argumentos pro y en contra. Las mujeres feministas, el grupo emblemático, el de las abortistas, las que quieren hacer que todas las mujeres aborten, las que dicen: sí al aborto, sí a la educación sexual científica y laica, no a la represión de la sexualidad. Parece que ya se saben de memoria los razonamientos opuestos, y a esto se atienen. Los oponentes son miles de católicas y católicos, diputados, ciudadanos “laicos”, etc., que nos ofrecen la interrogante ¿qué hubieras hecho si te hubieran abortado?  O también el discurso de que el embrión es una persona.

Las feministas nos citan investigaciones, cifras, insisten en el número elevado de las mujeres pobres que mueren por practicarse un aborto y en algunos casos nos explican la ideología machista, misógina, y por qué no, lesbofóbica.

No hay ganadores, pero sí se ve una cierta preferencia a un sector que lamentablemente es el menos preparado. El dogma religioso de la concepción va ganando, impide el diálogo, al cual prefieren traer gente experta para que nos hable de las consecuencias o las ventajas de aprobar la reforma.

Desde los años 70 que aparecieron los movimientos feministas en México, apoyaron la idea de apropiarse de su cuerpo, “este cuerpo es mío, no se toca, no se vende y NO SE VIOLA, pero parece ser que en Aguascalientes, violar y traer hijos a lo tonto no importa, es más importante que se proteja “la vida” que viene dentro de las mujeres que la propia vida de las mujeres que han sufrido una violación. Esta modificación es una violación enorme a los derechos sexuales y reproductivos, y, si además no existe una apertura del poder legislativo hacia la apertura del diálogo, del debate, existirá una discriminación hacia las mujeres que quieren ejercer un derecho, sobre cuándo y cuántos hijos tener.

La derecha controla la idea de la tierra de la gente buena, promoviendo la discriminación, el odio, la ignorancia, los fundamentalismos religiosos y promoviendo la intolerancia con una gran eficacia… ¿qué va a pasar? No sé, yo sólo puedo decir, porque amo la vida… que la mujer decida.

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Luis Berdeja

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