Opinión

Aguascalientes, aquí y ahora / Podemos Cambiar Aguascalientes

Con el paso del tiempo las leyes se consolidan a la par de una sociedad que avanza. Actualmente se han ponderado las pasiones personales desde una función de representación, la base argumentativa pasa a segundo plano y se privilegia el cálculo político sobre las necesidades de una sociedad, el vodevil electoral rebasa la frontera del escozor y desafía nuestro marco jurídico, las convenciones anquilosadas sobre el poder temporal y el poder espiritual se desdibujan a raíz de la complacencia.

 

No se ha dejado de lado esa tentación –no desde el binomio creacionista- casi histórica de revolver en el mismo saco al César y a Dios, la motivación de una reforma como la del Artículo 2 de nuestra Constitución local, no se funda en una problemática social existente, que como requisito de toda iniciativa, según la Ley Orgánica del Poder Legislativo, carece del mismo, los iniciadores en ningún momento exhiben la necesidad social como fundamento de la propuesta. Es por eso que en Aguascalientes los actores religioso-político y social exhibieron su discurso desde su construcción personalísima, y fue claro para lo sociedad en general que no existía orden, concebido por la cantidad, amplitud y calidad de la información.

 

Desde un discurso tendencioso se llamada a estar a “favor de la vida” como si desde nuestra naturaleza o corporeidad se estuviera en “contra de la vida”, la proclama desde la altura se desfondaba ya este viernes pasado, la argumentación teórico-jurídica no servía de contrapeso, pero sí lo que en un inicio sirvió de fundamento, el oportunismo político electoral, el cálculo tibio. La satisfacción de la reforma de algunos actores cedió paso a la insatisfacción al no ver condensadas a plenitud sus exigencias espirituales.

 

La pretendida reforma mostró con sus matices lo ya antes visto, la fragilidad política al abordar de la peor forma el objetivo de la reforma para “garantizar y proteger la vida desde la fecundación”, no existirá fundamento jurídico de peso que prospere ni partido político que lo aguante. El Revolucionario Institucional como impulsor se ha desgastado y abanderando una lucha ajena que contradice su propio Programa de Acción.

 

En este escenario de espectáculo musical, danza y show de comedia, la cargada reforma se encuentra huérfana, ni los iniciados rembolsados, ni los promotores satisfechos, lamentable que la cerrazón e intolerancia se encuentren con el quehacer legislativo, para la sociedad esto fue una muestra de discursos engañosos, sesgados e innecesarios, no queda clara la problemática, ni su respaldo. Preguntaría ¿sin reforma qué? La convivencia social no ha sido trastocada, en particular antes de la propuesta de reforma, por lo contrario esta proposición legislativa esperaba esconder una verdadera problemática social, que son, sin duda, los abortos clandestinos, que más allá de sus razones, representan la vida o la muerte de las mujeres en Aguascalientes, marcadas por una cifra detestable.

 

Podemos Cambiar Aguascalientes se manifiesta en contra de la colonización corpórea de las mujeres, no más mecanismos biopolíticos, que nuestras ataduras mentales no trastoquen el avanzar de una sociedad de libertades y derechos, no a la impunidad de quienes atenten contra las leyes. La acción social está en demandar de forma articulada ningún paso atrás en nuestras conquistas. Sí al estado laico y la conquista de libertades y derechos.

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Luis David Juárez García

Luis David Juárez García