Opinión

El presupuesto en educación 2014 / Borrador de futuro

Como cada inicio de año, surgen nuevas expectativas de cómo gastará el gobierno federal los recursos públicos, que no olvidemos son recursos de todos nosotros. El sector especulativo por excelencia es el de la educación. Inercialmente, se esperaría que si se destinan más recursos esto mejorará. En definitiva, no hay error más grande.

Así pues, en esta ocasión discutiremos el presupuesto del sector educativo para el año 2014, con el fin de anticipar las principales vertientes del mismo y así reducir la incertidumbre sobre qué esperar. A diferencia del año anterior (que también se discutió lo mismo en este espacio), esta vez se debe destacar el incremento histórico respecto a 2013.

Efectivamente, para este año el presupuesto destinado a la educación presenta un incremento real cercano al 9 por ciento. Es verdad, por la pura cifra crece la esperanza. No obstante, es importante no dejarnos llevar por ésta y discutir el cómo y en qué se gastarán los recursos. A continuación un indicio.

Gasto programable en educación (pesos)

2013

2014

Variación real

Servicios personales

90,014,525,508

95,622,171,955

2.54%

Gasto de operación

21,242,142,751

24,598,162,234

11.77%

Subsidios

132,779,462,342

157,826,929,296

14.73%

Otros de corriente

6,949,829,645

7,791,305,163

8.21%

Inversión física

5,890,399,046

4,047,005,470

-33.68%

Subsidios

3,386,750,597

2,663,203,127

-24.10%

Otros de inversión

14,109,782

Total

260,277,219,671

292,548,777,245

8.49%

Fuente: elaboración propia con base en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2013 y 2014. Para obtener la variación real se tomó como referencia la inflación de 3.60 publicada por el Banco de México la semana pasada.

Ni el gasto en sueldos, ni el gasto en inversión pública destacan por su incremento. Ahí ya encontramos un consenso: ni gasto en personal, pero tampoco infraestructura. Un incremento menor a la inflación esperada en sueldos y un significativo decremento del 34 por ciento en inversión física dan cuenta que habrá menos insumos para la educación. La pregunta que aquí se puede hacer es: ¿el sistema educativo está listo para eso? Recordemos que si bien es cierto que la calidad educativa no está directamente relacionada con el gasto en el sector, sí es verdad que se requiere de un piso mínimo de condiciones para mejorar los logros educativos. Tampoco se debe leer como una mala noticia. Es un aliciente para monitorear hacia dónde se van los recursos y si existe focalización hacia las zonas más vulnerables. Quizá ahora, por fin, la consigna no sea solamente brindar más insumos, sino distribuirlos mejor.

El mayor incremento se da en el gasto de operación (12 por ciento) y en subsidios (15 por ciento). Esto se debiese reflejar en un mayor gasto en programas públicos orientados a mejorar la calidad del sistema.

Por ejemplo, programas estratégicos como el Desarrollo Humano Oportunidades, Escuelas de Tiempo Completo y Programa Nacional de Becas registraron incrementos considerables del 14, 90 y 304 por ciento. Sin embargo, esto es solamente una cifra. Nuevamente, cabe preguntarse si existen criterios de focalización de los programas, a quién beneficiarán, en cuánto tiempo, cómo y con qué criterios se evaluarán los programas, en qué tiempo podremos observar resultados; en fin, una serie de eternos cuestionamientos que un gasto tan considerable amerita tener.

El gasto en educación aumentó más de lo que se podría esperar. Las prioridades cambiaron respecto a 2013 y la estrategia también. Se apuesta por menos gasto en insumos (salario e infraestructura) pero más en programas. En efecto, aunado a lo anterior, se esperaría que los lineamientos pedagógicos no queden de lado, ya que será el principal instrumento con el cual se pretende llevar a buen fin el gasto en educación.

Si a algo nos obliga este presupuesto, es que el 2014 no nos debe pasar desapercibido, no sólo por el considerable incremento en el gasto, esperemos que también sea por la siembra de buenos resultados. Recordemos que en educación es imposible separar gasto de resultados. No es necedad, es rendición de cuentas.

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Twitter: @ruelas_ignacio


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Ignacio Ruelas Ávila

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