Opinión

Brincando el charco / H+D

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Las sociedades globales se dan gracias a los puntos

de origen de sus integrantes, no se trata

de homogeneizar las culturas, se trata de compartirlas

Ariel Rojo

 

El sábado pasado en la tienda Blend Design de la ciudad de México se abrió la ventana para aires frescos y renovadores en la escena del diseño en nuestro país, se trata de la Muestra Internacional de Diseño Mexicano (midim) donde cincuenta diseñadores mexicanos participaran con mobiliario, moda, interiorismo, joyería y objeto en diez países europeos.

La muestra es organizada por la promotora de diseño Dix -dedicada a impulsar y comercializar el diseño mexicano con sede en Querétaro-, la cual tiene como misión dar a conocer la propuesta de los diseñadores locales e impulsar el diseño emergente surgido de la universidades, centros e instituciones de diseño, profesionales de la actividad y así lograr amalgamar una visión más amplia del diseño mexicano. Una de las principales intenciones de esta muestra itinerante por el viejo continente es la de generar una apertura en la comercialización del diseño impulsado por los profesionales de la actividad en el país, destaca también que sea ha logrado conjuntar una especie de “equipo” de diseñadores experimentados con diseñadores jóvenes que vienen destacando en la escena emergente con propuestas de valor, en donde podemos encontrar desde joyería, tapices, vestuario hasta objetos y mobiliario.

Esta conjunción de obras de diseñadores mexicanos recorrerá Europa durante seis meses, comenzando la gira en Milán para posteriormente recorrer Alemania, Bélgica, Suecia, Holanda, Dinamarca, España, Inglaterra y Bruselas. Cabe destacar que en esta gira donde se muestra la creatividad, la manufactura, la producción y la visión tan particular del diseño en México estará enmarcada en diferentes escenarios de diseño en Europa como la Feria de Diseño de Copenhague o el Salón Internacional del Mueble en Milán y diversas sedes de moda en París y Madrid.

Lo interesante de esta primera Muestra es que está integrada en categorías de Moda, Objeto, Interiorismo y Mobiliario, exhibiendo un panorama amplio del diseño y sus diversas disciplinas y puntos de intervención situándose así en una muestra multi-disciplinar que al final rescata la innovación y la búsqueda de una expresión propia de la cultura en el país. Si bien el diseño mexicano todavía carece de identidad, este tipo de emprendimientos -casi titánicos- dan muestra de la valiosa tierra fértil que son estos suelos para crear y desarrollar diseño capaz de expresar un sentir particular y una forma de entender desde otros aspectos las tendencias, los materiales y las propuestas para el mercado del diseño potencializando así un encuentro entre productores, creadores y distribuidores de diseño de diversos países.

En la Muestra exponen diseñadores como Ariel Rojo con su silla “Al-ma”, Meir Lobaton con su máquina para hacer tortillas llamada “Bendita Tortilla”, el colectivo Ajonjolí con una macera de cerámica, los tapetes de Cecilia León en telares hechos a mano, la silla Tlayacapan de Juskani Alonso realizada con materiales locales, y diversidad de proyectos con diseñadores como Ezequiel Farca, Michel Rojkind, Mauricio Valdés, Héctor Esrawe y grupos de diseño como La Jabonera, Eos México y O-Lab, por enumerar algunos (en la próxima columna entrevistaremos al único diseñador aguascalentense que integra el grupo).

La búsqueda de construir puentes para que el diseño mexicano pueda destacar y posicionarse como una opción real de vanguardia y tendencia global, es un trabajo arduo y que llevará algún tiempo, las bases están bien cimentadas y la fórmula cuenta con los ingredientes necesarios -iríamos hasta sobrados. Diseñadores talentosos, creatividad ante la crisis persistente, actitud creativa ante la desolación y el poco estimulo, búsqueda de canales fuera de lo oficial, innovación ante la poca investigación académica del diseño y esa terquedad que caracteriza al creativo por ver su obra en el mercado, hacen que esta muestra sea un esfuerzo colectivo entre diseñadores que han logrado salir del anonimato y diseñadores que emergen. Lo principal es aportar desde nuestra visión características formales, técnicas, estéticas, de innovación en procesos y materiales que puedan contribuir al amplio universo del diseño ya sea aquí o en Europa, afortunadamente están quedando atrás los años de reverencia obstinada a lo que se realizaba allá, y también a la adherencia a lo autóctono y nacionalista sin sentido que aunque fuera un adefesio, se tenía que aplaudir, tradición y vanguardia son los ejes del diseño mexicano actual.

La intención de Dix con esta muestra y todos los diseñadores involucrados deberá estar colocada en la recuperación y puesta en valor de la producción de diseño mexicano rico y original, pero poco difundido y conocido fuera del espacio local o nacional -a excepción del puñado de diseñadores canonizados- y gestar una identidad propia sin los complejos de inferioridad que el diseño occidental ha tratado exitosamente de imponernos. Si algo tiene el diseño es la capacidad de romper fronteras, la forma, el color, la textura, la función, la creatividad y la originalidad son un lenguaje puro y directo. ¡En hora buena!

 

 

¡Participa!