Opinión

Revolución Mexicana del Diseño / H+D

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El diseño debe ser natural, legítimo, auténtico

Mauricio Valdés

En pasados días tuve oportunidad de entrevistar a uno de los diseñadores más importantes del país desde el programa de radio “Hablemos Diseño” realizado desde las instalaciones del ITESM Campus Aguascalientes. Durante los últimos 22 años, Mauricio Valdés ha dedicado su experiencia en fomentar la cultura del diseño en México al desarrollar innovaciones en todos los campos del diseño industrial, como el diseño de mobiliario, textil, gráfico, joyería, interiorismo, desarrollo y diseño de producto, iluminación, diseño sustentable y consultoría aportando una visión contemporánea del objeto mexicano aunque sus diseños se diluyan en la línea de la universalidad de las formas.

En una charla informal, el diseñador que ha exhibido en la Feria Internacional del Mueble de Milán, en la Feria Internacional de Nueva York, en la “biennale internacionale design” de Francia y en el “latinamerican design foundation” en Ámsterdam, entre otras, se declara un chilango light (al ser del Edo. de México) y confiesa que es su primera vez en este estado. Mezcla de espiritualidad, creatividad y aires de diseñador underground le han valido el Premio Quórum de Diseño en la categoría “espacios comerciales” en el Palacio de Bellas Artes de la Cd. de México, ser selección oficial dentro de la Bienal Iberoamericana de diseño en Madrid y nominado al Premio Alemán de Diseño por el consejo de diseño alemán.

Valdés es uno de los grandes nombres del diseño mexicano. Lo mismo se desenvuelve en el diseño de mobiliario, de espacios o de iluminación, que en el de joyería o de productos. De entre todas sus creaciones sobresale el audaz frutero Nova, que le valió convertirse en el primer mexicano en ganar el prestigiado Red Dot Design Award (2008) en la categoría de Diseño de Producto, uno de los galardones más importantes del mundo. El objetivo del premio es reconocer la calidad e innovación de diseñadores y fabricantes en la creación de nuevos productos domésticos y profesionales. Los galardones, creados en 1955, se entregan anualmente en una ceremonia en Alemania y los productos que conquistan el galardón se exhiben en el museo de Red Dot en Zollverein, Essen.

–¿Mauricio, para ti qué es el diseño?

–Hay mucha utopía dentro del diseño, mucho romanticismo, antes de la cuestión egocéntrica e individualista, hay muchas divas y eso no es diseño, el diseño y el diseñador se deben de preocupar para hacer bien a otros, a la gente, a un país o se deberían de diseñar cosas que puedan ser útiles, algo que nos beneficie, no solamente la cuestión de que diseñe una pieza y ya. Lo primordial es diseñar para la gente, pero vivimos en un mundo caótico y siempre me quedo con la parte que más me gusta que es la utópica.

–Siguiéndote en esta idea, en un mundo que nos acorrala cada vez más en la realidad del mercado y la máxima productividad, ¿cómo encarar el diseñar de manera más libre?

–Mira, cada vez que tengo la oportunidad de comentarlo a los diseñadores y en general a las personas, parece que cuando se crea siempre hay una cuestión de temor, de miedo, los que diseñan tienen miedo a que les queden mal las cosas y ese miedo hace que no lleguen las cosas a ti y realmente no existe el monstruo solamente lo creamos nosotros dentro de uno mismo con las ideas, las concepciones que tenemos, para diseñar de verdad hay que dejarse ir y hacer lo que más te gusta, así sin más, para no detener tus procesos creativos y solidificar tus ideas.

–¿Por qué el diseño mexicano tiene complicaciones para llegar a ser un valor agregado de crecimiento en la empresas?

–Me pareciera que desde México y con nuestras propias bases habría que ver más los modelos de políticas industriales de Europa, de Brasil, modelos que nosotros no tenemos y hacer en favor del país “una política de diseño en México” que es lo que hacen China, Corea, Argentina lo empezó a hacer, Cuba, y hacer que el gobierno dé incentivos y se entienda que el diseño es una nueva economía y generar economías locales y a nivel país, México puede ser un gran exportador de diseño y buscar por medio de éste, otras maneras de generar industrias y tecnología muy en la idea de Julio Frías, vinculando y haciendo conciencia de tener más apoyo de los gobiernos, donde ya se ha visto el resultado exitoso en otros países.

–Te asumes en tu compañía como el director de la Revolución Mexicana del Diseño, cuéntanos esto.

–Hagamos una revolución, porque la revolución es ahora, un día dije: ¿por qué no?, cambié de despachos y me propuse este nombre, y no me importa que la gente diga: este güey con su nombre, pero es una revolución de diseño, una revolución también interna mía, aquí no hay armas, hay lápices y hojas en blanco, es una cuestión creativa y me pareció coherente a mi manera, levantándome en contra de lo que no me gusta, los grupitos, las mafias del diseño, los clasistas, los individualistas, los divas, las estrellitas y de repente estoy haciendo mi propia revolución de diseño a la que defiendo.

–¿Cómo ves el diseño mexicano hoy?

–Con muchísimas posibilidades, aún contra todo, lo veo abierto, con más puertas, más oportunidades, más cultura, más instrumentos y tecnología, lo veo bien, creciendo con un gran boom, madurando.

Uno de sus más recientes proyectos, una mesa lateral multifuncional “La Capilla Blanca”, modelada en varias dimensiones de curvas, es una de las últimas piezas diseñadas por Mauricio en donde expone la maleabilidad de su materia prima y llamando particularmente la atención por la complejidad de su proceso creativo la cual fue presentada durante la última edición de la Feria internacional de muebles IMM Collogne 2013, en la ciudad de Colonia en Alemania, se suma a diseños tan vanguardistas como la silla Mezcal Lounge, la Dragana, Miss Oriagami o una de mis favoritas, la silla Trio.

A Valdés se le encuentra virtualmente en sus páginas: www.coroflot.com/mauriciovaldes y www.mauriciovaldes.com.

 

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