Opinión

Hace 47 años el Sargento Pimienta enseñó a la banda a tocar / El banquete de los pordioseros

“Sucedió hace 20 años, el Sargento Pimienta enseñó a la banda a tocar…” Este es el inicio del disco que para la crítica especializada en el tema, es el mejor álbum de rock en la historia del género, me refiero al mítico y legendario “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de The Beatles. Este álbum se publicó el 1 de Junio de 1967 en el Reino Unido y al día siguiente, el 2 del mismo mes, en los Estados Unidos.

Aunque un par de semanas más tarde, hoy quiero dedicar este Banquete a recordar el aniversario 47 de este álbum que significa un parteaguas en la siempre inconclusa historia del rock.

No sé realmente si este sea realmente el mejor disco en el rock, esto es muy complicado afirmarlo y seguramente habrá una gran cantidad de opiniones encontradas, incluso el simple hecho de señalar el Sargento Pimienta como el mejor disco de The Beatles, ya es una cuestión que despierta polémica, de hecho no sé si el Abbey Road es mi disco favorito, aun sobre el Sgt. Peppers, no sé; es más, ni siquiera deseo ponerlo a discusión, ambos me gustan, tanto como el Revolver o el Rubber Soul o no sé, el que se te ocurra. Pero fuera de la impresionante producción del Cuarteto de Liverpool, hay una buena cantidad de discos que con toda justicia reclamarían el nombramiento como el mejor disco en la historia del rock; voy a mencionar sólo algunos de ellos, quizás sea por diversión o para generar un poco de polémica, pero dime tú, amigo melómano, ¿alguien podría discutir que además del Sgt. Pepper’s de The Beatles, el “Zeppelin II”, o el “Are You Experienced” de Hendrix, o primero de los Doors, intitulado simplemente “The Doors”, o los dos íconos de los Rolling Stones, el “Sticky Fingers” o el “Exile on Main Street”; el “Highway 61 Revisited”, o el “Blond on Blond”, ambos de Bob Dylan, o hasta el disco “Pet Sounds” de los Beach Boys, pudieran ser considerados como el mejor disco de rock? Cualquiera de ellos que señales, sin contar otros verdaderos monumentos que no menciono porque no es el objetivo de este Banquete, pude ser, con justicia, reconocido con tan discutido y polémico nombramiento.

Pero el motivo de estas líneas es recordar el Sgt. Pepper’s, así que vámonos con él. Independientemente de los números, que por otra parte dicen mucho de la importancia de esta producción musical, como por ejemplo, permaneció 27 semanas en el número uno de las listas británicas y 15 semanas en los charts en Estados Unidos, obtuvo cuatro premios grammy 68. Además, en lo que respecta las ventas, alcanzó poco más de 32 millones de copias vendidas y el segundo disco más vendido en la Gran Bretaña. Todos estos datos, importantes sin duda, no nos dicen nada realmente respecto a la verdadera importancia de este disco, hay artistas de una pobreza musical extrema, como es el patético caso de Michael Jackson que suele confundir a los que piensan que todo lo que brilla es oro, y que sin embargo han vendido más que este icónico álbum de los Beatles, y sin embargo Jackson está muy por debajo, en términos de calidad musical, con respecto a The Beatles, así que las ventas y los puestos en las listas son datos muy engañosos. En todo caso, prefiero que veamos la aportación de The Beatles a la música desde la trinchera del Sargento Pimienta.

Antes de la producción de este álbum, el estudio de grabación no era más que el espacio físico en el que se grababa un álbum, y ya, sin sacarle mayor provecho. Después del Sgt. Pepper’s, el estudio de grabación se convirtió en un instrumento musical más, Los Beatles exprimieron hasta la última gota de las posibilidades que ofrecía el estudio de grabación, claro, con una sobredosis de creatividad.

El Sargento Pimienta nos da una idea de continuidad musical desde que inicia el álbum hasta que termina, de manera que resulta lamentable escuchar una canción prescindiendo del resto del álbum, no es una simple recopilación de buenas canciones de rock, sino que se desarrolla una idea que tiene principio y final. Pero independientemente de eso, el disco en cuestión contiene algunas de las mejores canciones creadas por Los Beatles, como por ejemplo, “With a Little Help from my Friends”, la canción que da nombre a esta producción, o la inconmensurable “A Day in the Life”, entre otras hermosísimas canciones como “Fixing a Hole” o “She’s leaving Home” o la polémica “Lucy in the Sky with Diamonds”.

Desde la portada ya se aprecian con elocuencia las pretensiones musicales de este disco, incluyendo algunas personalidades históricas como Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Marlon Brando, Aleister Crowley, Bob Dylan, Karl Marx, Marylin Monroe y un muñeo de trapo con la leyenda: “Welcome the Rolling Stones”

Es en esta producción en donde empieza a tomar forma la idea, totalmente disparatada, de la muerte de Paul McCartney por una serie de símbolos que se han tomado como evidencias irrefutables, para algunos despistados, como el hecho de que en la portada principal, hay una mano sobre la cabeza de Paul, símbolo irlandés de la muerte, o en la contraportada del disco, el único que está de espaldas es Paul, o una P de Paul formada con flores en la portada del disco, en fin, es parte de la grandeza de este disco, para algunos, el mejor en la historia del rock; no sé si lo sea, pero lo que sí me queda claro, es que fue hace 47 años, cuando el Sargento Pimienta enseñó a la banda a tocar…

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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