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Entrevista a Agustín Fernández Mallo, sobre Limbo

Lo que me interesa de la ciencia es la poética que encierra y utilizarla

Ligeras variaciones de la cotidianidad anodina pueden desencadenar una cascada de situaciones que en principio eran insospechadas

 

Agustín Fernández Mallo 1

El limbo o la nada. Una de las definiciones de la palabra limbo tiene una connotación religiosa: lugar al que van las almas de los niños no bautizados. Esto es, a un lugar en medio de la nada: ni purgatorio, ni cielo, ni infierno. Ni castigo, ni premio. Un lugar en el que te encuentras detenido, esperando. Un lugar de tránsito. En la nueva novela del escritor Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) Limbo (Alfaguara, 2014), las historias que se interconectan a partir de la teoría del físico Werner Heisenberg conocida como el “Principio de la Incertidumbre”, que afirma que es imposible medir simultáneamente de forma precisa la posición y el momento lineal de una partícula: Una mujer que nos cuenta sobre el secuestro que vivió en la Ciudad de México, una pareja que viaja por los Estados Unidos en busca de la música del fin, una pareja de músicos españoles que se desplazan al norte de Francia para grabar su primer disco, un escritor español que relata los inicios de su relación con una extraña mujer que conoce en una librería del DF. Todo se conecta, todo se bifurca, todo es extrañamente cotidiano, todo aparenta estar terriblemente cercano y al mismo tiempo desenfocado, perdido en un limbo poético que el autor trae hasta nosotros con una prosa cercana a la poesía y a la física cuántica.

Agustín Fernández Mallo es autor de la trilogía bautizada como el Proyecto Nocilla, compuesta por las novelas Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab. Además de que ha sido finalista del premio Anagrama de Ensayo con el libro Postpoesía, hacia un nuevo paradigma y es autor de siete libros de poesía, entre los que se puede mencionar a Joan Fontaien Odisea, Carne de pixel y Antibiótico.

“A mí lo que me interesa de la ciencia es su capacidad para generar metáforas por sí misma, por ejemplo hablar de Limbo, es generar realidad, es generar metáfora pura, extrayendo ese concepto de la mecánica cuántica e insertándolo en la poesía cambia el concepto y se genera otro discurso y otra poética, y a mí lo que me interesa de la ciencia es la poética que encierra y utilizarla”, nos comentó el escritor recientemente sobre esta nueva novela.

Javier Moro Hernández (JMH): La ciencia puede generar ideas, metáforas, abrir nuevos discursos dentro de la literatura.

Agustín Fernández Mallo (AFM): Tal como yo lo veo la ciencia y la literatura son dos discursos metafóricos, son dos formas de crear realidad, la ciencia en sí es una metáfora, cuando hablamos de una fuerza podemos preguntarnos quién ha visto esa fuerza, no la ha visto nadie, son formas de explicar a través de un lenguaje y toda explicación siempre es metafórica, por lo tanto yo nunca he visto mucha separación, son lenguajes diferentes pero creo que el origen del científico y el origen del poeta son similares, es cuestionarse qué es eso que tiene delante.

JMH: Limbo es una historia desenfocada, lo cual nos da una idea de una imagen fotográfica, es también es una imagen poética, lo cual nos da una idea de la técnica y del discurso, son tres historias que se concatenan que te dan una sensación de sueño, de limbo..

AFM: Incluso hay momentos en los que te da la sensación de ser historias diferentes o el mismo personaje, hay momentos en los que te puedes preguntar si el personaje de la chica que está conviviendo con el escritor en el DF al final del libro puede ser la misma con la que el personaje del principio está haciendo el viaje por los Estados Unidos, o no. Yo quería jugar con ese desenfoque, me parecía interesante, porque ese desenfoque, esa manera de ver el mundo extrañada te permite cuestionarte qué es la cotidianidad, qué es la realidad, y eso es importante, yo creo que los personajes lo que hacen es permitirnos ver que la cotidianidad tiene otras muchas capas, otras muchas caras que están ahí.

JMH: Poner un personaje mexicano que es una chica, que es secuestrada, te permite retomar la realidad de una manera como desapegada, porque ella habla de ese suceso como si no lo hubiera asimilado o ya no le molestara.

AFM: Yo siempre he manejado mucho los personajes solitarios o las parejas que viven aislados, la mayoría de mis personajes son así, me interesa mucho cuestionarme por qué la soledad y el aislamiento, debe ser por mi carácter, no me gusta mucho las colectividades, pero nunca había tratado de retratar un personaje aislado a la fuerza, y ella parece que habla con frialdad de ese secuestro, que tal vez es un método de defensa, de reconstruir su personalidad, porque a mí lo que me interesaba de todo eso es que cuando te privan de todos los lazos afectivos y te privan de todo lo que es tuyo, los objetos que están en tu cotidianidad, de la gente que aprecias, lo único que te queda eres tú, es tu propio cuerpo, es lo único que es tuyo, de tal manera que la relación con tu propio cuerpo ha de cambiar de algún modo, hay una reconstrucción de la identidad, entonces la relación con tu propia carne tiene que cambiar, ha de cambiar tu sexualidad, o por lo menos a este personaje le ocurre eso, tal vez a otros personajes no le ocurra igual pero a ella le ocurre así, cómo percibe su propio cerebro, cómo dice que su cerebro le habla, pero no desde el paradigma de la locura, hay que tener cuidado con eso, no es una mente loca, es perfectamente lúcido y todo esto responde a una serie de mecanismos literarios, como la de la búsqueda del sonido del fin, que es una historia de inicio completamente absurda, quimérico, que me permite partir de una idea aparentemente absurda, si algo que te lo dicen piensas que es imposible, pero a mí lo que me interesa es dar por buena esa idea absurda, darla por bueno y a partir de ahí empezar a construir, y eso es lo que me interesa, porque a partir de ahí se crea la fantasía, el ilusionismo, que es la base del arte, y si además habla de nuestra cotidianidad, que es algo que me interesa, pues mucho mejor. A mí siempre cuando me preguntan ‘¿y tus libros qué son?, porque no son realismo mágico, no es realismo a secas, no es hiperrealismo’, y entonces yo contesto, si me obligan a dar una respuesta, son para mí realismo complejo, porque hablan de mi cotidianidad, en ese sentido no son nada experimentales, al contrario son muy realistas pero desde un punto de vista complejo porque vivimos en un mundo complejo, hablan de la complejidad, entonces no puedes narrar la historia de una chica secuestrada que sólo hable de su padre, de su madre y de su barrio, porque esa chica ya ha leído un montón de revistas, se ha conectado Internet mil veces y ha conformado su identidad, entonces no puede estar en el secuestro hablando sólo del DF, eso es a lo que yo llamo complejidad, porque puede recordar, mientras está secuestrada se acuerda de un artículo que leyó de cómo ajusticiaban a los chinos y eso lo pone en concomitancia con su situación y eso la lleva a recordar una foto de su padre cuando trabajaba en el matadero, eso es lo que yo llamo complejidad.

JMH: Esta situación del doble que mencionas, que ella menciona también y que el otro personaje, músico, también retoma cuando está grabando el disco y comenta que a uno de los temas le hace falta su pieza doble, su gemela, que no necesariamente signifique que sea una pieza igual, es un tema que aparece una y otra vez a lo largo de la novela, el doble que no es un reflejo pero que está todo el tiempo ahí, rondándonos.

AFM: Es un tema eterno, está en la mitología griega desde que Narciso se asoma a un río y está su reflejo y que es el punto de partida del narcisismo, hasta todo lo que queramos, el doble está ahí, pero yo creo que hoy en día el tema del doble ha ganado mucha relevancia, no podemos olvidar que el siglo XXI inicia, por lo menos simbólicamente, con la caída de las Torres Gemelas, entonces a mí el tema de los dobles me da muchas vueltas, y aunque no aparezca directamente en la novela, porque ya es filosofía, yo creo que está el asunto del romanticismo que configura una idea errónea del concepto de la originalidad, como si hubiera un objeto completamente original hecho por un genio y por lo tanto no puede haber ninguna copia, que es algo que no tiene ningún sentido, y del otro lado del arco está el Pop con otra de sus mitologías que es exactamente contraria, que dice que todo es copiable, porque tú vas a una tienda y compras este libro y para la mitología Pop es que es una copia exacta y no, porque las tintas no son iguales. Entonces quiero decir que entre esas dos mitologías, la de la originalidad absoluta y la copia absoluta hay un término medio que es lo que a mí me interesaba investigar, porque el término medio es lo que problematizan las cotidianidades, cuando ellos encuentran el CD de “Magnetic Fields”, que es un objeto único construido en serie, hecho en serie, es una problematización de la realidad, es una problematización de la copia y el gemelo, eso a mí me rompe la cabeza.

JMH: A veces las copias generan un nuevo discurso, no necesariamente la copia termina siendo exactamente igual al original.

AFM: Cada vez que copias algo se genera un discurso nuevo, aunque sólo sea por la descontextualización del original, pero hay que ir con mucho ojo, yo no estoy a favor del plagio, cuando yo tomo un texto de alguien más siempre pongo la fuente, de la misma manera siempre digo que pueden tomarme cualquier texto pero que pongan la fuente, que es mío, porque hay muchas mitologías alrededor de eso, porque el Copyright o el Copyleft, como lo quieres llamar, es mío, la autoría es tuya y negar eso es negar al ser humano, es negar la individualidad, y es muy peligroso hacer eso; otra cosas es que aunque sea mío yo te dejo utilizarlo para transformarlo, muy contento que lo uses, pero creer que uno puede cogerlo todo sin decir quién es el autor y hacerse pasar por el autor, pues no.

JMH: Hablando de este personaje del músico, hay una parte en donde menciona que en el estudio de grabación todo se había movido un poco, entre dos y cinco centímetros, pero eso hacía que la música se grabara diferente, lo cual me hace retomar la idea del desenfoque, pues estas pequeñas variaciones pueden generar una visión de la historia diferente.

AFM: Me interesa dar a entender cómo ligeras variaciones de la cotidianidad anodina, no grandes cosas, pueden desencadenar una cascada de situaciones que en principio eran insospechadas, es como llegar a un pequeño punto de bifurcación y de repente como un pequeño cristal de hielo que se rompe, y éste rompe otro y otro, y termina convirtiéndose en un alud que destruye una estación de sky, es lo que se llama en matemáticas la teoría de las catástrofes, aunque por catástrofe no siempre es algo malo, teoría de las catástrofes significa que un pequeño cambio genera, se promociona la escala y puede tener consecuencias planetarias, buenas o malas, eso es diferente. Eso es algo que me interesa mucho investigar, de ahí lo del realismo complejo, porque se basa en las teorías de la complejidad.

JMH: Tu formación científica llevándolo a la literatura y abre otros caminos para tu trabajo literario.

AFM: Es lógico pues de alguna manera me he tenido que inventar mi propio lenguaje, mi propio sistema, porque siempre he tenido claro que el que hace algo bueno tiene que inventarse su propio lenguaje, crearlo y no copiarlo, claro eso es algo muy arriesgado y te puedes quedar en el camino, porque tiene que hacer algo realmente bueno, pero sin duda yo hubiera preferido fracasar intentado a convertirme en un escritor perfecto como otros tantos que ya han escrito de una forma ya esperada, pero yo escribo para mí, para desarrollar mi propia poética, yo no escribo para agradar a nadie ni para desagradar a nadie, porque eso también es un error, que a veces se confunden, y si luego gusta al público pues qué mejor, fantástico.


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Javier Moro Hernández

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