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Escribir literatura erótica y de mujeres sin miedo sobre lo que van a pensar

  • Entrevista a Josefina Estrada sobre Piel Bandida
  • En el cuerpo está todo y de ahí viene mi fascinación, mi embeleso por el ser humano, que es maravilloso

 

 La escritora y periodista mexicana Josefina Estrada (México, DF) presentó su más reciente libro de cuentos Piel bandida (Cal y Arena, 2014), en el que las protagonistas de los nueve cuentos que lo conforman nos presentan sus propias historias de amor pero también de confrontación con el orden establecido. Mujeres marginales que luchan por darle orden al mundo, por estructurarlo, a pesar de vivir en el límite de sus fuerzas. En Piel bandida nos encontramos con historias que se reconstruyen a partir de la fortaleza de carácter, de la fortaleza de espíritu que les permite seguir luchando, seguir de pie. En algunos casos, para vengarse de aquellos que les hicieron daño, en otros, para seguir de pie y simplemente sobrevivir, seguir viviendo.

El cuento que le da título al libro, el primero, introduce en el mundo de una mujer que ha luchado toda su vida en un mundo de hombres: Asaltante, delincuente, que ha caído presa un par de veces y que ha mejorado sus dotes de mando y organización para perpetrar los golpes hasta que la traición cae sobre ella. La venganza se vuelve así el motor que la mueve, que la impulsa a seguir viva hasta encontrar al culpable de dejarla amarrada en una cama.

Los cuentos de Piel bandida se desarrollan al borde de la marginalidad, el lado oscuro del alma humana, en donde la violencia es el único lenguaje que conocen, el único registro en que logran tender puentes hacia el otro. Sin embargo, en Piel Bandida también encontramos el universo erótico femenino, un universo que rompe con moldes, pues la mayoría de las protagonistas de los cuentos están profundamente enamoradas de otras mujeres. Historias de seducción y amor lésbico que no siempre terminan bien.

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Platicamos con la también editora y autora del libro de cuentos Malagato y las novelas Desde que Dios amanece y Virgen de Medianoche, de la biografía de Joaquín Pardavé: El hombre del espectáculo, y antologadora del libro de Ricardo Garibay presentado por la editorial Cal y Arena en 2013:

“Empecé a escribir este libro cuando termine de escribir Malagato, que se publicó en 1990, con la intención de tener cuentos eróticos pero que tuvieran una trama, por lo que yo conocía como literatura erótica, no les importa la trama, es más, les molesta la trama, sólo quieren acción, y también había observado que la literatura que estaban escribiendo las mujeres estaba rehuyendo el tema erótico, entonces, los temas de la bajeza humana, del ser humano en situaciones descarnadas siempre me han gustado y eso precisamente me llevó a dar talleres en las cárceles de mujeres durante muchos años, buscando temas, buscando personajes para hacer los libros, y a lo largo de todos estos años se fueron haciendo los cuentos pero no los reuní, y fue hasta que los reuní, el conjunto de los cuentos, que empecé a buscar una editorial para publicarlo pero fue difícil lograrlo, pero entonces ya perdí la dimensión de cómo se leen en conjunto los cuentos, trato de no autocensurarme jamás, les doy ciertas características a los personajes, así son, así tienen que ser, y considero que en términos generales las mujeres tenemos una fortaleza de carácter, tendrían que ser muy maltratadas o nulificadas para que no aparezca este carácter, nos han hecho creer que somos débiles pero eso no es cierto, este carácter fuerte me maravilla y sé que este mismo carácter puede perderlas, pero estoy convencida de que ese núcleo de carácter está ahí, listo.”

Javier Moro Hernández (JMH): La mayoría de las novelas eróticas pierden de vista la trama, como mencionas, están más preocupados por la acción, por el cuerpo, por la sensualidad, la sexualidad, que por el proceso de identificación de los personajes, y en el cuento de “Te seguiré buscando” el proceso de conocerse, de cómo se van acercándose poco a poco me resulta muy interesante desde la estructura narrativa con la que lo fuiste estructurando.

Josefina Estrada (JE): Ese cuento me parece trágico porque la narradora, la personaje que lo narra, está enamorada, realmente la extraña, la evoca y la engañaron, la chica más joven la engaña pero la noche en que la vuelve encontrar, que es la noche en la que escribe el texto no la reconoce en esa mujer obesa con la que se encontrado. Pero es trágico porque en tu memoria amas a un cuerpo, pero cuando no amas a la persona es trágico porque el cuerpo sí va cambiando, se va enfermando y cuando no amas a la persona te causa una fuerte impresión ver el cambio, y sólo quien conoce bien a su pareja y que conoce cómo ha ido cambiando puede decir que ama, este personaje está enamorada pero no ama, enamorada de un recuerdo, de una imagen.

JMH: Este proceso de enamoramiento, además, funciona como un proceso de descubrimiento, pues es la primera vez que está con otra mujer, entonces ella, al descubrirse enamorada también, se descubre otra mujer.

JE: Sí, claro, para la joven es una conquista pues ella tiene una pareja, en este cuento la más experta es la más joven, la seduce, la engaña, la abandona, pero también no es extraño, entre más joven eres más violento, en el sentido de que no te importa mucho los sentimiento de los demás, sientes que el mundo es tuyo, tu belleza, el futuro es tuyo y no te interesa lo que tengas que hacer para obtener lo que quieres, pero esa juventud tenía que estar así retratada y el final es ése, pues ya no vuelven estar juntas pero todo el cuento es una evocación, el recuerdo de esa relación.

JMH: Las posibilidades narrativas que se encuentran a lo largo del libro son muy interesantes, está el cuento de “Piel Bandida”, en donde se nos cuenta en primera persona la historia de una chica que ha estado en la cárcel, que fue asaltante y que ha quedado paralítica, hasta el cuento de una chica drogadicta que vive en las calles de Bogotá. Son muchas voces narrativas las que confluyen en el libro, pasando por la chica que estuvo en el siquiátrico, pasando por la chica de “Te seguiré buscando” que es una académica, una intelectual.

JE: Yo creo que son los mundos que habito yo precisamente, es el mundo intelectual, pero también es el mundo de la cárcel y en la cárcel me regalan anécdotas las internas o yo las rescato, estuve en Colombia en una residencia y este texto que mencionas formaba parte de una novela que permanece inédita, lo quité para no romper la estructura de ese libro y este texto en cuanto lo escuché pensé que era un cuento y ahora que lo veo en este libro me doy cuenta de que tenía razón, es un cuento. Hay una idea de que el cuento debe ser absoluta y totalmente imaginado y si no se desvirtúa, pero yo tengo una formación periodística, esa es mi carrera, entonces tomo los elementos donde los encuentre para darle verosimilitud a los personajes, yo tengo que hacer investigación, entrevistas, para hacer mis libros, hay lecturas también para darle verosimilitud pero también hay fascinación por escuchar, por observar, una de las cosas que me asombraba de Gustavo Sainz cuando le platicaba historias que eran terribles o trágicas es que él siempre se reía, pero ahora lo entiendo, pues en realidad él estaba creando historias y se reía porque él ya estaba creando, generando historias, la cabeza de un narrador está siempre alerta y te das cuenta cuando hay un diálogo, una historia en las cosas que estás escuchando, y un buen cuento siempre tiene que ser paradójico, trágico, irónico y la vida, no muy seguido, te puede dar episodios para cuento, la dificultad está en reconocerlos, porque están ahí.

JMH: Del cuento “Sin revés ni derecho” me llamó la atención el buen oído con el que retratas el habla urbana de Bogotá, el ritmo, la entonación, algo que debe ser complicado cuando no eres un habitante de esa ciudad.

JE: Bueno a ella la entrevisté muchas veces, estuve tres meses y estuve mucho en la calle escuchando, y cuando regresé a Colombia me empezaba a reír como Sainz porque estaba en la calle, porque estaba escuchando los tonos, reconociendo las frases, el giro lingüístico, y ahora puedo reconocer el tono colombiano muy fácil, aunque allá me reconocían muy fácil, en las calles, en las tiendas y a veces tú no te das cuenta, pero para eso hay que estar atentos todo el tiempo, todos los días, porque el habla cambia todos los días y el habla en el DF, por ejemplo, es muy rico, muy diferente, también los ancianos hablan con una riqueza diferente que se va con ellos, eso es fascinante, y a los escritores nos toca poner por escrito esta habla porque esto es lo que pertenece, ves las películas de los años cincuenta y ves cómo se retrataba el habla popular pero después se hizo estereotipo, pues todo cambia, por eso en la literatura debe retratar esa habla popular.

JMH: Quería regresar sobre el tema del erotismo, pues en tu libro nos encontramos con personajes femeninos que se enamoran de otras mujeres, tienen relaciones con otras mujeres y eso también rompe ciertos estándares o ciertos estereotipos de la literatura femenina que se hace en México.

JE: Ese era otro propósito cuando empecé a escribir este libro, a principios de los noventa, hay que aclararlo, pero el objetivo era escribir literatura erótica y de mujeres, en ese momento leí todo lo que se había escrito, publicado y no había literatura erótica con este tema, yo había leído cuanto se había publicado sobre literatura lésbica mexicana y era como en el cine, en el momento del acercamiento es como en el cine, entra un cuadro negro y ya pasó todo, entonces también fue un ejercicio de no tener miedo sobre lo que van a pensar, es lo que les digo a las chicas en el taller, hay que ser congruente con los personajes y al principio quería escribir un novela erótica lésbica, estuve entrevistando a varias chicas, pero después se me olvidó, pero en el inter iba escribiendo los cuentos, entonces eran retos de escritura, espero que los próximos libros que haga con otros retos sobre los que espero escribir, sólo que espero no tardarme tanto, porque, por ejemplo, el último cuento de este libro lo escribí hace como cuatro años, aunque seguro volveré a tocar los temas del erotismo, las mujeres en la cárcel y el delito, la transgresión.

JMH: Pensaba que las minorías sexuales cada vez tienen mayor visibilidad, cada vez son más respetadas en la vida cotidiana, sin embargo, no queremos o no nos gusta pensar en ellos a partir de su erotismo, en el erotismo homosexual o lésbico los cuentos de Piel bandida se está hablando de este erotismo y de esta conciencia del cuerpo y de la sexualidad que es importante para conocer y sacar a la luz.

JE: La sexualidad nos define en muchas maneras, y en el caso de los homosexuales y lesbianas lo que los define es su sexualidad frente al resto de la sociedad, y me parece que es normal y lógico el acercamiento heterosexual, pero no lo hay tan abiertamente de estas otras opciones, pero sobre todo por mi parte fue decidir escribir sobre este tema sin importar que van a decir, por supuesto que voy al respeto de estas decisiones, y doy por sentado y por lógico el respeto que tengo sobre estas otras opciones y que es necesario dejar que los otros disfruten su vida de la manera que quieran y en el cuerpo está todo y de ahí viene mi fascinación, mi embeleso por el ser humano, que es maravilloso.

 


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