Opinión

Teatro del absurdo / Divergencias y diferencias

Los acontecimientos recientes se condensan en una infructuosa cadena de intentos de la presidencia por congraciarse con la sociedad al echar mano del rancio método de “mensaje a la nación”, ahora en forma de mensaje a la prensa cuya transmisión abierta y en tiempo real, permite que la opinión pública reaccione de inmediato a lo que termina por convertirse en la exhibición de expresiones involuntarias que son el aderezo del espectáculo.

Leí que una constante del teatro del absurdo es la pugna de sus personajes por expresarse y la imposibilidad de lograrlo. En el teatro del absurdo lo que ocurre en el escenario desborda a menudo contradice las palabras pronunciadas por los actores. La situación inicial en que se hallan colocados los personajes de este teatro basta para revelar sus sentimientos y está basada en la representación visual. Sólo precisa de los objetos, los accesorios y el decorado, que adquieren una extraordinaria importancia. La escena del teatro del absurdo representa casi siempre un mundo vacío de sentido, poblado de objetos pesados y molestos que terminan por dominar a los personajes, dice un ensayo de arte dramático de la Universidad de Valencia.

Y es que los actos encaminados hacia la lucha contra la corrupción se han convertido en antítesis que no puede explicarse más que con su similitud al teatro del absurdo. Primero, ante escándalos de conflicto de interés protagonizados por gente muy allegada -su esposa y su amigo-, el presidente revive la Secretaría de la Función Pública, misma que desapareció al inicio de su gobierno bajo el argumento de que ésta se sustituiría por la Comisión Nacional Anticorrupción, que centralizaría las funciones de investigación y combate del flagelo en un titular.

Entretanto, detenida en la Cámara de Diputados, donde el partido en el poder es mayoría, se encuentra la propuesta de un Sistema Nacional Anticorrupción que integra una serie de mecanismos y órganos de naturaleza más allá de la gubernamental para garantizar el combate real a uno de los problemas de mayor gravedad en el país.

No obstante, la Comisión Nacional Anticorrupción no ha podido cristalizarse en poco más de dos años de gobierno, principalmente porque la propuesta presidencial centraliza las funciones del nuevo órgano y pretende concentrar en un solo “zar anticorrupción” toda la carga de investigación y combate a este flagelo, lo cual dista mucho de las mejores prácticas a nivel internacional.

 

*Senador de la República por Aguascalientes, vicecoordinador del grupo parlamentario del PAN. Sus bases formativas son la Contaduría Pública y el Derecho, desde donde ha ejercido apasionadamente el servicio público, la política y la representación social como férreo militante de Acción Nacional.

Twitter: @FHErHerreraA  y Facebook: Fernando Herrera y Fernando Herrera A (Comunidad)

 



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Fernando Herrera

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