Opinión

Razones sobran / Enrique F. Pasillas P. en LJA

Va por doña Carmen Aristegui

 

“…La inquina política en términos que causaron asombro dentro y fuera de México”…“la impudicia de la agresión.”… “no permitiremos que el silencio cubra por completo a esta nación”… “Así somos, y aquí estamos”.

Primer número de Proceso, 6 de noviembre de 1976. Citado por John Ackerman.

Digo que no es por los 73 millones de dólares hallados en poder del famoso hermano incómodo, incautados y después devueltos por la PGR en su tiempo de procurador general de la República sin explicación y casi a escondidas. Concretamente, cinco días antes de que dejara el cargo (Reforma, 10 de marzo de 2015).

Tampoco por haber sido uno de los más fieles y cercanos del deslenguado Fox desde el inepto Cisen y luego del contumaz Calderón en su descabellada -nunca mejor dicho- “guerra contra el narcotráfico” con sus más de 100 mil muertos y desaparecidos; que se dice fácil, pero que son más de los habidos en las dos invasiones de Irak juntas; tiempos sin duda oscuros para la nación y que hoy se han dado en llamar “la docena trágica”.

Ni es por su evidente servilismo con los gringos cuando procurador general de la República, dejándoles introducir masivamente armas de alto poder a México de manera subrepticia durante su encargo como procurador: “rápido y furioso” y “receptor abierto” se llamaron las operaciones de la ATF (Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives); documentadas ampliamente en diversas fuentes extranjeras y nacionales, aunque él lo haya negado recientemente una y otra vez con un cinismo evidente.

Tampoco por las más de 50 mil peticiones en su contra que fue capaz de reunir en breve plazo la plataforma Change (52 mil 211 al momento de consultar el link, visible en: http://goo.gl/cvd0S0; acumuladas en la página de Change.org) para que no se le nombrara ministro.

Ni siquiera por la catarata de críticas que su inclusión en una terna a modo despertó por doquier en este país, con curiosas excepciones como las de los intelectuales inorgánicos del régimen como Aguilar Camín et. al.

Ni porque haya dejado acéfala sin sustituto conocido a la fecha la embajada más importante en el mundo para México con tal de venir a “promocionar” su designación.

Menos es porque durante su reciente comparecencia en el Senado se haya declarado abiertamente panista con tal de congraciarse con los senadores de ese partido. Quede patente la honrosísima excepción de Javier Corral Jurado, senador por Chihuahua, quien anticipó su negativa a elegirlo por muchas de las razones expuestas; ni porque su nominación y probable ratificación ocasionen un alto costo político en tiempos en los que si algo se requiere, es justamente fortalecer a las pocas instituciones que tienen todavía alguna credibilidad en México.

No es porque con ese perfil y trayectoria equivale a que Obama hubiese propuesto al senado de su país a Rumsfeld o al exdirector de la CIA como jueces de la Suprema Corte.

Tampoco porque sea cercano a al titular del Ejecutivo Federal o porque siendo procurador haya intentado socavar el estado laico ordenado por la Constitución -qué más da otra raya a la cebra- al impugnar la legalización del aborto en el D.F.

Pero por si todo lo anterior no bastara; es simplemente porque la hoja de vida pública de este señor de tan amplia y variada trayectoria no es congruente ni compatible con las hipótesis normativas previstas en las fracciones IV y V del vigente artículo 95 constitucional, más allá de las variopintas opiniones al respecto:

  1. Gozar de buena reputación…… y no haber sido condenado por delito que amerite pena corporal de más de un año de prisión; pero si se tratare de robo, fraude, falsificación, abuso de confianza y otro que lastime seriamente la buena fama en el concepto público, inhabilitará para el cargo, cualquiera que haya sido la pena.

 

  1. Haber residido en el país durante los dos años anteriores al día de la designación;

 

Los nombramientos de los Ministros deberán recaer preferentemente entre aquellas personas que hayan servido con eficiencia, capacidad y probidad en la impartición de justicia o que se hayan distinguido por su honorabilidad, competencia y antecedentes profesionales en el ejercicio de la actividad jurídica.

Cola. Harían muy bien nuestros tres senadores por Aguascalientes: Orozco, Herrera y Romo en contarnos pública y abiertamente el sentido y razón de su voto sobre este polémico asunto, y también sobre otros muchos de la agenda legislativa. [email protected] [email protected], por nuestra parte, haremos mejor en recordar.

 

@efpasillas


Vídeo Recomendado


The Author

Enrique F. Pasillas

Enrique F. Pasillas

No Comment

¡Participa!