Opinión

Día Mundial de la Salud / Paco Guel en LJA

Por Paco Guel Saldívar

Presidente CDE PRI Aguascalientes

 

México se halla sin duda en un punto de inflexión en lo que se refiere a salud y esperanza de vida, pues, si bien han disminuido drásticamente las causas de morbi-mortalidad que en décadas pasadas encabezaban las estadísticas nacionales -tales como los problemas de salud reproductiva, la desnutrición o las infecciones comunes- las enfermedades crónico degenerativas y las lesiones han adquirido un insólito protagonismo.

Pero esto no debe sorprendernos. México es un país en incesante desarrollo a todos los niveles, lo que lógicamente conlleva una mayor esperanza de vida y unas condiciones que definitivamente merman, si no impiden, la proliferación de las causas de mortalidad tradicionales, las cuales van siendo desplazadas por aquellas relacionadas con el envejecimiento de la población y los estilos de vida poco saludables, elementos directamente relacionados con la industrialización, el bienestar social y el éxodo urbano.

En Aguascalientes, esta transición epidemiológica es aún más acusada, encontrándonos con que los accidentes y los padecimientos no transmisibles dominan por completo el perfil de salud, mientras que los problemas reproductivos, las infecciones y la desnutrición están prácticamente erradicados del cuadro de morbi-mortalidad.

La situación, por tanto, en materia de salud, plantea fundamentalmente dos retos: por un lado, los gobiernos, dentro de sus competencias, deben replantear sus políticas para encaminarlas a los nuevos objetivos que se presentan, y por otro los ciudadanos debemos asumir nuestra responsabilidad en lo que respecta al propio cuidado y el de las personas a nuestro cargo.

En lo referente al primer reto se ha hablado mucho de la necesidad de aumentar el porcentaje del PIB destinado a la salud, que es aproximadamente del 6%. Diputados del Partido Acción Nacional han centrado en este punto sus desvelos durante las discusiones acerca de una perentoria reforma del Sistema de salud. Sin embargo, tal como apunta el Doctor Jesús Canale, los resultados no guardan una forzosa relación con las cantidades designadas a sufragar el sistema. Países como Singapur destinan al ramo menos porcentaje de su Producto Interno Bruto y sin embargo arrojan mejores cifras en cuanto a esperanza de vida y mortalidad infantil. Acertadamente, concluye que “podrá ser necesario (incrementar las partidas asignadas al sector salud) pero, si se trata sólo de eso y sin atender la impericia y la corrupción, el pronóstico es triste”.

En esta línea, el gobierno del presidente Peña Nieto ha promovido importantes reformas a la Ley General de Salud, encaminadas al logro de la universalidad médica, incluida entre los retos del programa sectorial de salud, del Plan Nacional de Desarrollo. Así, la creación de un padrón único, que impacte en la eficiencia del gasto y el ahorro de los recursos, y la mejor definición de las competencias estatales en materia de salud, a fin de evitar el doble gasto y esfuerzo, son cambios que indudablemente se traducen en una mayor transparencia, supervisión, control y fiscalización del manejo de los recursos. El énfasis se centra asimismo en reducir el excesivo gasto administrativo del sector heredado de pasadas administraciones, pues, como apunta la secretaria del ramo, Mercedes Juan, éste se sitúa en un 17%, muy por encima del 3% recomendado por la OCDE.

Con relación al segundo reto planteado, también nuestros gobiernos se han dado a la tarea de crear conciencia en la ciudadanía sobre la importancia del cuidado personal de la salud, proporcionando información oportuna y útil a todos los segmentos sociales. Pero no sólo eso; no podemos obviar el esfuerzo que han puesto el Ejecutivo Federal y algunos legisladores en convertir la prevención y la atención primaria en las piedras angulares del sistema sanitario, en consonancia con la estrategia que se determinó como idónea tras la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria en Salud, celebrada en Alma Ata en 1978.

En este sentido, es importante destacar la reciente propuesta presentada por siete senadoras priistas para elevar la vacunación a derecho constitucional y hacer más eficientes los programas y campañas de vacunación. Las vacunas son uno de los mejores medios de que disponemos para prevenir enfermedades y disminuir las disparidades de salud que afectan a sectores concretos de la población. De acuerdo con la OMS, la vacunación evita millones de muertes al año al proveer protección eficaz contra muchos padecimientos potencialmente mortales.

Por otro lado, en lo referente a las competencias propias de las administraciones estatales, Aguascalientes ha sabido hallar de manera ejemplar un equilibrio entre acciones preventivas y curativas, poniendo un especial interés en el desarrollo de las primeras, así como de otros servicios básicos para el bienestar de la población, como el aprovisionamiento de agua potable, alcantarillado, luz eléctrica, espacios de recreación, regulación sanitaria, etc.

El Ejecutivo federal y el estatal han asumido el compromiso de lograr un sistema sustentable, integral, universal y menos costoso. Resta que cada uno de nosotros aceptemos el reto de cuidar de nuestra salud, adquiriendo hábitos de vida más saludables y promoviéndolos en nuestro entorno inmediato.

fcoguel@hotmail.com

@pacoguel

 

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Francisco Aguirre

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