Opinión

Expo Milán 2015 / H+D

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Es el derecho de las personas, las comunidades

y los pueblos a acceder, consumir y producir alimentos

nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles,

producidos de forma sostenible y ecológica,

y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo.

(Niemeyer y Scholz, 2008)

 

El próximo primero de mayo será inaugurada la Exposición Universal Milán 2015, que durará hasta el 31 de octubre, siendo uno de los eventos a seguir en materia de diseño, innovación tecnológica, arquitectura, producción, industria, educación, consumo, etc. El tema de la Expo será “Alimentar el planeta, energía para la vida”. Es uno de los eventos más importantes y de mayor resonancia a nivel mundial en donde participarán 144 países en un espacio de un millón de metros cuadrados que esperan recibir a lo largo de los seis meses a más de 20 millones de visitantes de todo el mundo en la capital del diseño italiano.

Para recibir el evento, Milán superó en las votaciones a Esmirna, Turquía, quien concurso con el tema “Nuevas vías hacia un mundo mejor. Salud para todos”. La anterior edición fue Expo 2010 Shanghai y en esta ocasión se considera al evento como la segunda Exposición Internacional Registrada, caracterizada por integrar a decenas de países en temas universales centrados en el desarrollo humano y su futuro, la promoción de la cultura de cada país y la difusión de los avances en distintas áreas con respecto al tema central de la Expo donde cada uno expresa sus aportaciones y visiones en dichos temas mediante pabellones y áreas arquitectónicas.

El nombre Exposición Universal -originada de la tradición francesa de exposiciones nacionales- ha sido utilizado para exhibiciones realizadas por todo el mundo desde la segunda mitad del siglo XIX, este concepto se situó como uno de los principales motores para mostrar- promocionar los avances y descubrimientos de los países -principalmente las potencias, países imperialistas- en ciencia y tecnología, añadiendo en sus pabellones casi como curiosidades elementos etnográficos propios de las culturas colonizadas. A su vez mostraba las expresiones artísticas y de diseño de las diversas academias del mundo -predominando la Europea- y el manejo de nuevos materiales en la manufactura de productos consolidaron una visión global para centrar durante semanas o meses en una ciudad del mundo las últimas tendencias, generando con esto el intercambio entre culturas y la divulgación de avances en beneficio de la humanidad.

Las temáticas de las exposiciones han variado generacionalmente y han tratado de responder a los cambios y desafíos que enfrenta la humanidad en diferentes ámbitos de su desarrollo, lo adyacente e interesante de analizar es el proceso cronológico de las exposiciones, las ciudades en donde han sido situadas y el lema con el que se han bautizado observando las preocupaciones de la humanidad con respecto a su presente y futuro, en cómo los avances técnicos-tecnológicos, las aportaciones de cada cultura y los descubrimientos pueden impactar en el mejor de los argumentos la calidad de vida del ser humano. Desde aquella fundacional Exposición Universal en 1851 realizada en el Palacio de Cristal de Hyde Park (Londres) en plena época victoriana impulsada por el príncipe Alberto bajo el lema “Trabajos de Industria de todas las Naciones”, hasta la que se celebrará en Milán la impronta es el desafío del hombre para seguir avanzando en la construcción de la civilización.

Para Milán 2015 el reto es inédito e innovador, dejará de ser simplemente una muestra expositiva para pretender generar un proceso participativo abierto y flexible que involucre activamente a los países en torno del tema decisivo de la alimentación y la energía para el futuro del planeta. “Dar prioridad a los legados inmateriales; a descubrimientos que inspiren el progreso de la humanidad”, subraya el comunicado de prensa de la Expo Mundial, se pretende animar a particulares, empresas y gobiernos a actuar para generar valor en la aplicación de tecnologías, materiales, procesos, etc., de vanguardia que impacten en el desarrollo de las sociedades, un intercambio en el conocimiento de la información de los proyectos locales que cada país realiza -dados a conocer en Pabellones por país-.

“Queremos dejar un legado de directrices, de caminos comunes y nuevos para hacer frente a los desafíos del nuevo milenio que garantice a cada persona el derecho a alimentos suficientes, sanos, seguros y sostenibles y proteger la cultura alimentaria. Los países participantes junto con las organizaciones internacionales, la sociedad civil y las empresas privadas tendrán que proponer soluciones concretas y reales […], plantear estrategias para combinar la producción con el ahorro de energía, el uso de renovables y la protección de recursos naturales”, comentan los organizadores en su carta de presentación.

Dentro de las temáticas más importantes a abordar en la expo estarán; Ciencia para la seguridad alimentaria; Tecnología para la agricultura y la biodiversidad; Innovación en la cadena de abasto y alimentos agropecuarios; Educación nutricional; Solidaridad y cooperación en alimentos y Alimentos en las culturas del mundo y grupos étnicos, dentro de estos bloques temáticos se desplegaran subtemas que estarán enfocados en procesos de desarrollo, gobernabilidad, consumidores y productos.

Otro reto de la Expo será el debate sobre los recursos alimentarios en un momento delicado de crecimiento exponencial de la población global, el encuentro deberá plantear muchas preguntas para el desarrollo de la humanidad: ¿es posible garantizar agua y comida de manera equitativa para la población mundial?, ¿generarán los gobiernos políticas para tener una soberanía alimentaria?, ¿qué soluciones con base en tecnología se gestionarán para cuidar la biodiversidad?, ¿qué responsabilidad tienen las industrias en la producción y en el subsidio de alimentos?, las respuestas estarán en la diversidad de los expositores y visitantes en el marco de las muestras, las reuniones, eventos y congresos que se darán en la Expo a lo largo de medio año.

Expo Milán 2015 deberá de legitimarse con un debate serio, analítico, profundo y propositivo acerca de uno de los temas más importantes para la humanidad; la sustentabilidad y soberanía alimentaria, asequible, de calidad y relacionada al cuidado del agua, el planeta y su biodiversidad. Esperemos recordarla por ello y no sólo por sus pabellones de alto diseño y sus vitrinas que enmarcaran el imponente complejo escenográfico-arquitectónico que vestirá la Expo en donde México participará con su propio polémico pabellón -del cual escribiremos en la próxima columna-.

 

¡Participa!