Opinión

Un ciudadano en la política: Gabriel / Cocina Política

Se me antojaron unos esmeriles bien doraditos y crujientes, acompañados de un suave y calientito atole blanco, así que encaminé mis pasos rumbo al restaurant local “La Saturnina”. En la mesa contigua a la mía, desayunaba Gabriel Arellano Espinosa, ex presidente municipal de Aguascalientes, así que aprovechando la ocasión le pedí unos minutos para que me actualizara su situación actual en lo político, toda vez que como es de todos conocido, unas semanas atrás había él renunciado a su militancia en el PRI.

Socorro. ¿A ver, Gabriel, qué sigue para ti? ¿Ya no eres político?

Gabriel. Nunca lo fui, Coquito -esa soy yo-. Yo sólo soy un ciudadano enamorado de Aguascalientes. Amo profundamente a mi estado y siempre sacaré la cara por él. Los hidrocálidos siempre vamos por más y ahora nos toca hacerlo como ciudadanos y no como políticos.

Socorro. -Coquito, según Gabriel- ¿Y por qué no hacerlo desde la política Gabriel?

Gabriel. Porque ahora nos toca a los ciudadanos. Es tiempo de la ciudadanía que hasta hoy, ha sido utilizada, o ha permitido ser utilizada por los partidos políticos para lograr sus fines muy particulares. La gente ya no cree en los partidos políticos.

Socorro. ¿Estás enojado con los partidos políticos, Inge?

Gabriel. No, Coquito, de mi parte no hay rencores. Soy un hombre que no ve para atrás. Es simplemente que los partidos no conocen, o quizá no quieren entender la realidad del país, las necesidades de Aguascalientes. Pero te digo, por mi parte, cero agravios.

Socorro. ¿Crees que es suficiente con amar a Aguascalientes para poder gobernarlo?

Gabriel. ¡De ninguna manera! Ciudadanizar el poder permitirá incorporar la experiencia de vida; de éxito en otros ámbitos al gobierno.

En mi caso personal, conozco la realidad de mi estado. Estoy en contacto permanente con sus sectores y en diálogo permanente con ellos.

Particularmente me preocupa la capacidad productiva que hemos perdido. Me preocupa la problemática de los campesinos en Aguascalientes. Me molesta el secuestro de la libre expresión en mi tierra. Veo una ausencia de diálogo con la sociedad, que creo yo es la única manera de construir el Aguascalientes que queremos. Hay que escuchar a la ciudadanía, porque es imposible tener toda la razón ¡Nos urge un gobierno diferente!

Socorro. Gabriel, yo conocí a tu papá Don José Arellano. Era, tú ya lo sabes, un hombre de compromisos y priista de corazón. ¿Cómo crees tú que él habría visto tu renuncia al PRI?

Gabriel. Efectivamente. Mi padre fue un gran hombre, tal como mi abuelo. De hecho tenemos en la familia el honor de ser familia de ex gobernadores priistas: mi bisabuelo y mi tatarabuelo.

Mi padre José me enseñó que “un hombre debe tener prioridades”. Para mí, lo son mi familia y Aguascalientes. Y te lo digo claro, Coquito, para mí Aguascalientes está por encima de los partidos políticos. Mi padre fue un hombre de compromisos y yo también lo soy: mi compromiso es con mi estado, por encima de los beneficios personales.

Como sabes, Coquito, cuando fui presidente municipal yo donaba la mitad de mi salario mensual a las causas ciudadanas que lo necesitaban. Aguascalientes para mí no es un negocio, yo creo que debe estar por encima de eso.

Los Arellano tenemos 200 años en Aguascalientes; éste es nuestro compromiso principal.

Socorro. ¿O sea, que si tú gobernaras Agüitas volvería la familia Arellano al poder?

Gabriel. ¡De ninguna manera! Les dejo el nepotismo a mis adversarios.

En los clubes sociales aprendí que los cargos de dirección son para brindar un servicio, no para servirse.

Socorro. ¡Ja! Disculpa la pregunta, Inge, pero ¿este lenguaje tan directo no te genera problemas con tus amigos?

Gabriel. Mis amigos me conocen, no necesito darles explicaciones. Yo me rijo por la autoconciencia y creo en la independencia de pensamiento. Pero también te digo que yo soy una persona que reconoce cuando no sabe, y que no tiene miedo de preguntar.

Socorro. A ver, te repito mi pregunta inicial ¿Qué sigue para Gabriel Arellano?

Gabriel. Lo que sigue es ver para adelante. Tomar las decisiones que tenga yo que tomar, teniendo como única prioridad Aguascalientes. Quiero seguir comprometido con la ciudadanía. De hecho, mi número de celular es el mismo de varios años y lo tiene “todo mundo”, yo no tengo secretario particular, contesto directamente al que me llama.

No soy un hombre que mande a hacer una imagen a la medida. No estaría dispuesto a pagar porque me muestren como no soy. Como ingeniero de profesión quiero ver un Aguascalientes que pase del “no se puede” al “cómo sí se puede”.

En la gestión de los asuntos públicos, Aguascalientes no necesita más excusas. De lo único que me pueden acusar es de amar profundamente a Aguascalientes ¡Ahora nos toca a los ciudadanos! Y yo estoy dispuesto a sacar la cara por Aguascalientes.

Usted y yo, apreciable lectora, estimado lector, nos vemos en la próxima. Recuerde que en esta su cocina, no sólo se come, también se escribe, se lee y se conversa de todo; particularmente de política.

CODA. El ingeniero Gabriel Arellano Espinosa ha sido diputado local y presidente municipal en Aguascalientes, capital. Fue presidente de la Canacintra local y se dedica a la producción avícola.  

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Socorro Ramírez

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