Opinión

La educación en nuestro país, ¿qué tan mal estamos? / Punto crítico

La semana pasada, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, anunció “el nuevo plan Escuela al Centro, que integra seis acciones que incluyen una nueva organización de la escuela, que contempla la creación del cargo de subdirector administrativo, ampliación de la plantilla docente, así como el incremento en el número de escuelas que recibirán recursos para atender necesidades básicas, de 50 mil a 75 mil planteles”.

Durante la presentación de este proyecto, también hizo la propuesta al Congreso de la Unión para llevar a cabo una reforma al artículo 51 de la Ley General de Educación, para que los estados y las escuelas puedan optar entre aplicar un calendario de 200 días de clases (como se establece actualmente), o uno de 185 días con jornadas escolares más amplias, aunque “en ambos casos se deberán de cubrir las 800 horas de enseñanza para escuelas regulares”, puntualizaba.

El objetivo de estas medidas, señaló el propio funcionario federal, es, entre otros, el fortalecer la autogestión de las escuelas, pero también descargarlas de burocratismo, por lo que anunció que sólo la SEP y las autoridades educativas locales, estarán autorizadas para solicitar información los planteles, la cual “sólo deberá ser aquella esencial para el funcionamiento del sistema educativo nacional”.

Pero ¿qué tan efectivas serán estas medidas?, más aún si tomamos en cuenta que la principal debilidad de México para desarrollar su talento es la baja calidad de las oportunidades que el país ofrece a su población menor de 15 años, de acuerdo con el Reporte de Capital Humano 2015 elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

De hecho, “la educación primaria de México se ubica en la posición 102 de los 124 países medidos en el listado, lo que provoca que el país retroceda al lugar 72 en el rubro de las oportunidades para los menores de 15 años. Para el grupo de edad de entre 15 y 24 años, el país se ubica en el sitio 63 y la situación mejora para el siguiente bloque de edad que se ubica en la posición 55”.

Estos indicadores hacen que nuestro país se coloque en el número 58 de 124 naciones del listado del estudio que mide la capacidad de los gobiernos para fomentar el talento a través de la educación, el desarrollo de habilidades y el despliegue de todas sus capacidades en todas las etapas de la vida. Así, México se ubica detrás de naciones como Panamá, en el sitio 49, y Costa Rica, en el sitio 53, y lejos del top ten encabezado por Finlandia.

Una educación mayoritariamente pública y con profesores altamente calificados, valorados y con altos sueldos son algunas de las características de los países considerados en el ámbito internacional como los mejores ejemplos en educación.

Recientemente se ha determinado qué naciones están haciendo el mejor trabajo en formar a los estudiantes para la fuerza laboral del siglo XXI.  Se trata de la segunda edición del informe elaborado por la empresa de sistemas de aprendizaje Pearson (del Financial Times) y la consultora británica Economist Intelligence Unit ( EIU).

El informe (presentado en 2014) utiliza estadísticas sobre indicadores tales como: gasto en educación, asistencia escolar, salario docente,  resultados de exámenes (incluyendo PISA, TIMSS, PIRLS) y, las tasas de empleo.

En Corea del Sur por ejemplo, el plan de estudios de primaria consta de nueve temas principales: educación moral, lenguaje coreano, estudios sociales, matemáticas, ciencias, educación física, música, bellas artes y artes aplicadas. La instrucción en idioma inglés ahora comienza en el tercer grado, en un ambiente relajado a través del intercambio conversacional, en lugar del aprendizaje memorístico de las reglas gramaticales.

Los principales objetivos, según un informe de 1996 del Ministerio de Educación de aquel país, son “mejorar habilidades básicas y actitudes, desarrollar la capacidad lingüística y la moral cívica necesaria para vivir en sociedad, aumentar el espíritu de cooperación y fomentar las habilidades de observación científica”.

Otro país que destaca es Japón al tener una de las poblaciones mejor educadas del mundo, con 100% de la matrícula en los grados obligatorios y cero de analfabetismo. La inscripción en la escuela secundaria (koukou) es del  96% en lo nacional y casi el 100% en las ciudades. La tasa de abandono de la escuela secundaria  es de aproximadamente 2%. Alrededor del 46% de todos los graduados de secundaria de segundo nivel van a la universidad o colegio universitario. Un diploma de escuela secundaria resulta un requisito mínimo para las tareas más básicas de la sociedad japonesa. La tasa de alumnos que avanzan a las escuelas secundarias (preuniversitarias) sobrepasa el 95 por ciento.

Otro ejemplo es Finlandia, nación que desde el 2001 ocupa las primeras posiciones entre todas las naciones de la OCDE (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo). El país también cuenta con una distribución muy equitativa de los logros, por la creciente participación de los alumnos inmigrantes. Desde la década de 1970, Finlandia ha cambiado su sistema de educación tradicional en un modelo educativo moderno, financiado públicamente con equidad generalizada, de buena calidad, amplia participación  y a costos razonables.

Volvamos a nuestro país, dicen los expertos que para mejorar la educación es necesario llevar a cabo más inversión de recursos  que se apliquen a la mejora de las instituciones educativas pero también a los programas que han resultado exitosos en otras latitudes enfocados en buscar una mayor autonomía para los centros escolares, enseñanza de las lenguas extranjeras, medidas para evitar el abandono escolar, impulso de la Formación profesional, y modernización e internacionalización de la universidad.

Estas son algunas de las claves que se proponen en un documento que recoge sugerencias para todas las etapas educativas y que se presenta como un punto de referencia para un debate en el que se espera participe un buen número de personas, expertos o interesados en el tema educativo.

Finalmente es imperativo puntualizar que la Educación es “una cuestión de Estado”, si se pretende construir un sistema que valore la cultura del esfuerzo, que sea inclusivo, y que se rija por criterios de equidad y excelencia habrá que priorizar el tema por encima de otros y enmarcarlo así como preponderante en los planes sexenales de los gobiernos, estatal y federal.

 

The Author

Leticia Medina

Leticia Medina

2 Comments

  1. José Chavira Carrasco
    02/02/2016 at 10:53 — Responder

    Mientras la política se involucre en la educación no vamos a salir de la terrible deficiencia.
    Mientras sigan cambiando modelos académicos cada vez que entre un nuevo Presidente de la República o Secretario de Educación, seguiremos igual o peor.
    Mientras no se forme un Plan Nacional de Educación a largo plazo, cuando menos 25 años y sólo después verificar di funcionó o no.
    Mientras no se dignifique el trabajo del maestro, con un salario justo y se esté capacitando constantemente.
    Mientras las materias básicas no sean las matemáticas y español, las demás no importa, ya que se trataría de leer y realizar ensayos sobre todo el entorno, ahí estarían involucradas las otras asignaturas, mínimo 40 libros por año.
    Somos un país que no lee. Porque no se le inculcó y mucho menos escribe.
    Claro que un país educado, exigirá un mejor gobierno y a éste no le conviene. Y por supuesto mejor calidad de vida.
    Esto que escribo no es novedad, es de muchos profesionistas de la educación, que claro no han sido escuchados.

  2. 02/02/2016 at 15:49 — Responder

    Excelente comentario,comparto tus puntos de vista.

¡Participa!