Opinión

Lotería de las mañas / Cocina Política

¡Loteríaaa! Grita uno con entusiasmo infantil sentado junto al Jardín de San Marcos en la puerta este, en plena feria sanmarqueña; cuando coloca uno el último granito de maíz y completa su planilla de la tradicional lotería mexicana. Un artículo para el hogar, un bello adorno o algún juguete se recibe por premio.

Imagine la apreciable lectora y el querido lector que se encuentra sentado en esas bancas largas, frente a un tablón sin mantel, colocando granitos de maíz en su carta de lotería… sólo que esta vez, jugaremos a la lotería de las mañas. ¡Sí! Escuchó usted bien. Ya que se define a las “mañas” como hábitos o conductas reprochables; vamos a ver, lector y lectora, a quién le otorgamos de entre los siguientes el bonito premio por su mañosa conducta.

¡El taxistaaa! La primera propuesta en la “lotería de las mañas” es para el taxista Cuauhtémoc Nervio-inquieto. Taxista con el auto 3482, que a la medianoche del domingo próximo pasado fue requerido mediante una empresa de radiotaxi para trasladar a una mujer, con un pequeño perro chihuahua enfermo, al médico veterinario. El pequeño animalito de unos 25 centímetros de largo no sangraba, no ladraba, e iba envuelto en un chal que lo cubría del cuello a cola.

Cuauhtémoc Nervio-inquieto armó ¡la de Dios es padre!, porque en su intolerante mente, no cabía siquiera la posibilidad de que un indefenso animalito de 25 centímetros pudiera ser su pasajero (en brazos de un humano, por supuesto). Primero culpó a su empresa “Taxi tradición” de impedirle llevar a cabo el traslado; entonces se le aclaró que esa misma empresa ha realizado antes un sinnúmero de traslados de personas con animalitos en brazos. Luego aseguró que legalmente estaba prohibido; entonces se le informó que no hay ordenamiento legal que impida traslados del tipo, y que, por el contrario, su negativa era contraria al espíritu del legislador actual que tutela vida y respeto animal. Finalmente alegó que…, pues, que…

Cuauhtémoc Nervio-inquieto no encontró, en ese domingo casi lunes, argumento que valiera para negar el servicio que le fue requerido no a él, sino a su empresa. Así que en medio de su personal cobardía para enfrentar las consecuencias de su conducta violenta, hacia una mujer sola y un espeluznante perro chihuahua, pisó hasta el fondo el acelerador del taxi marcado con el número 3482 y huyó. ¡Hágame usted el favor!

¡Las precampañaas! ¿Sabía usted, apreciable lector y estimada lectora, que aún no estamos en campaña electoral 2016? ¡Pero cómo! Podrá usted exclamar, y con razón.

Escuchamos en radio, vemos en la televisión y leemos en los medios de comunicación escrita los anuncios y las noticias de quienes aspiran a los diferentes cargos de elección popular. ¡Claro que ya iniciaron las diferentes campañas! Pues le tengo que informar que no. No estamos en tiempo oficial de campaña, aun cuando así parezca. ¿Qué es lo que está sucediendo? Ahí le va.

Resulta que durante el mes de febrero y la primera quincena de marzo los partidos políticos locales tienen permitido realizar una campaña interna. Pero sólo en el caso que para un mismo cargo se hubiesen registrados dos o más aspirantes. Hasta aquí todo va bien, pero ahí viene la actitud mañosa: con el fin de ganar espacios en la publicidad y promoción de un candidato o candidata “fuerte” e incluso asegurado(a) en el cargo; se solicita a un militante de menor rango político que entre a simular una contienda interna. ¡Este es el problema! Que muy poco tiene de interna, desde el momento en que la ley permite que se haga uso de medios de comunicación masiva, los cuales tienen como característica justo la difusión en un espacio ilimitado ¡son masivos pues´n! y… se obtiene una ventaja indebida (aunque no ilegal) del candidato fuerte o seguro, ante el electorado abierto.

En resumidas cuentas, el problema es que las precampañas, etapa que actualmente estamos viviendo en el proceso electoral, distan mucho de ser internas, ante las mañas que se dan algunos candidatos para hacerlas externas. Entonces dejan de ser precampañas y se convierten en campañas. ¡Oiga usted!

Mucho se ha hablado de realizar reformas a las leyes electorales, en especial al modelo de comunicación política que posibilitan. Para el caso que nos ocupa, la verdad es que mientras se permita que el periodo de campaña interna o precampaña se difunda a través de medios masivos de comunicación (no me refiero por supuesto a lo noticioso), se legitiman todo tipo de “mañas” para simular contiendas internas. De nada sirve agregar, a los mañosos anuncios, que “esta publicidad está dirigida a los militantes de tal o cual partido”; si usted y yo los vemos y los escuchamos, como usuarios de esos medios y no como militantes, el daño está hecho y la ventaja indebida consumada. ¡Heeeey! Diríamos los hidrocálidos.

¡Loteríaaa! Usted decide, estimada lectora y apreciable lector, a cuál le otorgamos el premio de las mañas. Por lo pronto, nos vemos en la próxima. Recuerde que en esta su cocina no sólo se come, también se escribe, se lee y se conversa de todo, particularmente de política.

CODA. (1) Denuncie el maltrato animal, a través de Seguridad Pública Municipal al 066 y en Proespa al 917-10-51. (2) Esperemos que “Taxi-tradición” cuyo lema Puntualidad, Comodidad, Seguridad y Confianza, tome nota del comportamiento violento del conductor aquí señalado, en pro de asegurar a sus clientes esa seguridad y confianza que ofrecen.

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Socorro Ramírez

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