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De grandes espacios blancos / Alegorías Cotidianas

En el arte contemporáneo la instalación artística es la incorporación libre de objetos, materiales en un espacio determinado los cuales adquieren un sentido gracias a las ideas que concibe y presenta un artista a partir de su montaje y ordenamiento.

Con una visión libre sobre el arte, la instalación puede estar compuesta de todo e incluir performances, videos, audios. Algunas pueden incluir objetos insólitos, animales, cuerpos humanos, etc… y se crean sólo para el espacio donde se exhiben es decir, son únicas e irrepetibles pues existen en esa confrontación de espacio, tiempo y pensamiento.

Les llaman obras in situ pues son hechas a medida donde se exhibirán con obras ex profesas, lo que refiere a que tienen una intención particular derivada de la perspectiva artística del autor.

El arte contemporáneo tiene un gran número de expresiones, una de ellas es el arte povera, el cual surgió en Italia a finales de los sesenta y su concepción fue el de hacer montajes ex profesos con desechos, pues povera refiere a pobre en italiano.

Los materiales que participan en el montaje tienen una energía y presencia propia que se complementa con la interpretación del espectador, el arte-objeto crea una metaobra a partir de la intención y visión del autor con respecto a la manifestación de su idea.

Así, en seis mil metros cuadrados de las 36 hectáreas del complejo ferrocarrilero encontramos la obra inaugural povera del Museo Espacio de la ciudad de Aguascalientes realizado por Jannis Kounellis, uno de los máximos representantes de esta expresión artística contemporánea.

La exhibición Kounellis la nombró Relámpagos sobre México con la intención de recuperar la época gloriosa de los años de servicio del complejo ferrocarrilero, por tanto está compuesta por los restos de materiales en desuso de los talleres los cuales desde hace un tiempo se están desmantelando.

Es interesante cómo el montaje resignifica el valor marginal de los objetos por el deterioro y el cierre de los talleres, es un homenaje emotivo a la función industrial para la que fueron creadas.

La pregunta es ¿la comunidad aquicalitense está lista para dicha manifestación estética?  Cuando los espacios para arte contemporáneo son pequeños y una mínima parte de la población se interesa en el arte.

Este fin de semana mientras la expo que era expuesta en el salón de Locomotoras registraba un lleno total, en el mismo complejo el MECA registraba un raquítico número de visitas, completamente opuesto a la inauguración del museo donde el glamour y los acarreados llenaron el espacio.

Relámpagos sobre México puede tener un vasto número de significantes, cada lectura hermenéutica varía según el lector implícito o el visitante a la obra de Kounellis, ya que México vive de actos “relámpagos” para sobrevivir. La idea del autor de la obra y la del curador es de “defender la libertad y crear discusión”, por lo que podemos discurrir sobre ello.

Una lectura puede ser el recordar a los hombres, quienes durante finales del XIX y finales del XX trabajaron arduamente en los talleres, vivieron y lucharon con el acero por la economía y la modernización de México, ferrocarrileros quienes entregaron su vida por construir o reparar un carro, una máquina que recorrería por ellos el país y el continente.

Una segunda lectura es todas las pérdidas del complejo ferrocarrilero, los trabajadores crearon un imperio sobre rieles, a algunos les costó una parte de ellos o hasta la vida. Bajo esta perspectiva ambas salas rememoran a los restos de un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial y los monumentos de quienes perdieron la vida ahí por el holocausto.

Partiendo de que en Europa no hay visión de América y mucho menos de nuestra nación, Relámpagos sobre México describe el cómo actúan las autoridades para sobrellevar el país, es una manera elegante de llamar a los “bomberazos” que tan bien identifica el surgimiento de las reformas para reparar los daños de las reformas anteriores, reaparecer a narcos fugitivos, distraer al pueblo de las transas y tantas cosas más.  

El arte povera desde su perspectiva del uso de materiales de desecho, carentes de valor para hacer arte y darle una significación propia y nueva in situ, es un medio extraordinario para poder dar a conocer de manera abstracta el cómo vive México las ciencias puras, exactas, artísticas.

Como mexicanos podemos caminar y atrapar la luz de los relámpagos para caminar y salir del exilio de la esencia de nuestra patria, el México que conocemos no es el que es, vive en la obscuridad y no encuentra el camino hacia la verdad.

La obra en el MECA de Kounellis no puede reflejar mejor el contexto del mexicano actual y la escasez de la cordura política. El arte es la manifestación perfecta para plasmar lo que al corazón aqueja, ojalá este nuevo museo no sea un elefante blanco ni un relámpago de fin de sexenio sino una plataforma donde continuamente el arte tome forma.

Tal vez no estemos muy acostumbrados al arte contemporáneo y pueda ser incomprendida esta instalación, con una estructura elemental y mínima, de alguna manera, hace honor a lo que antes parecía chatarra y hoy es arte.

Laus Deo

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Paula Nájera

Paula Nájera

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