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Pueblo chico, infierno grande / Punto crítico

El tema que esta semana llegó a la prensa nacional y que tocó fibras sensibles de algunos grupos conservadores y de otros promotores del respeto a la libre asociación fue el de la campaña en la que dos hombres aparecían besándose, una iniciativa propuesta por la Secretaría de Salud a nivel federal, para concientizar a la población sobre el uso del preservativo para prevenir enfermedades de transmisión sexual.

Dos espectaculares fueron retirados debido a la “presión” que “la sociedad hidrocálida” ejerció, al considerar esta publicidad como violatoria de los “valores familiares” y promotora al mismo tiempo de la relación entre personas del mismo sexo, como si esto fuera así de fácil.

Lo que la autoridad sanitaria en el estado señaló en su momento fue que en Aguascalientes las enfermedades de transmisión sexual se dan en mayor proporción entre personas del mismo sexo, es por esta razón que en la imagen aparecen dos hombres besándose, además  el objetivo de la campaña preventiva era también enfocada a la no discriminación.

Agregaron cifras: en Aguascalientes existen 456 pacientes contagiados por VIH en tratamiento quienes se infectaron por no  tomar las medidas de prevención y el año pasado se descubrieron 25 casos de sífilis adquirida vía sexual.

Este fue el escenario, sin duda en primera instancia sorprende la influencia que estos “grupos conservadores” pueden tener con las autoridades de nuestra entidad para lograr el retiro de esta propaganda, es un hecho que siguen siendo las minorías las que tejen y manejan las políticas gubernamentales del estado.

Llama la atención también y escuchando algunas opiniones de la gente  común y corriente a través de los medios de comunicación que eran más quienes se manifestaron a favor del respeto de las preferencias sexuales de las personas, que en contra, surge el cuestionamiento entonces si en realidad fueron “tantas” las voces que descalificaron esta campaña como para poder lograr su retiro.

No cabe duda que estamos muy lejos de ser una sociedad respetuosa de sus individuos, basta recordar que ya se fueron tres años y simplemente nuestros legisladores locales no han querido entrarle al tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo por considerar que no estamos “preparados” para eventos de este tipo, a pesar de las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la materia.

Lo bueno es que esta legislatura ya no tendrá tiempo para hacerlo, no vaya a pasarles como en el caso de la eliminación del cobro en los estacionamientos de los centros comerciales, otro tema que tristemente por falta de conocimiento de nuestros diputados en las propias leyes no ha podido entrar en vigor, tomando en cuenta también la astucia de quienes los manejan para presentar los amparos correspondientes.

Pueblo chico, infierno grande, no cabe duda. Lo que es un hecho es que es lamentable que casos como éste sigan presentándose en pleno siglo XXI, en donde se supone las leyes protegen a todas las personas sin importar su condición o preferencia.

Las preferencias sexuales no son determinantes definitivamente para que una persona sea recta o no en su vida, no es éste el tema que debiera preocupar a esos “grupos conservadores”, sino el de fomentar en sus hijos el respeto hacia los demás.

Respetar las opiniones del otro es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. Esperemos que con un poco de tiempo y esfuerzo, este comportamiento pueda convertirse en un hábito y en un rasgo más de nuestro estilo de vida para ser mejores como personas, como ciudadanos.

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Leticia Medina

Leticia Medina

1 Comment

  1. José Chavira Carrasco
    31/03/2016 at 11:58 — Responder

    Totalmente de acuerdo.
    Magnífico artículo.
    Congratulaciones.
    Y le faltó agregar el número tan alto de embarazos en adolescentes.
    Y Feria de San Marcos que es prostitución a lo grande.

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