Opinión

El doble discurso y la mentira / Política for dummies

Lo peor que hay en la humanidad es la mentira, la mentira es madre de todos los males y de los delitos. Un asesino dice que no mató a nadie, un secuestrador engaña para secuestrar y crea falsas esperanzas, un narcotraficante miente al esconder droga, un ladrón miente, un mafioso miente y a decir verdad todos en nuestra vida mentimos alguna vez, unos más que otros, unos más grave que otros, pero la mentira por alguna extraña circunstancia nos apasiona, nos causa estupor, nos pica, nos invita a decirla, una y otra vez, incluso en nuestras relaciones personales, mentimos.

Y lo que todo el mundo dice: los políticos mienten, sí es cierto. Los políticos mienten, tienen un doble discurso, una doble cara, una que dicen, una que sale en los spots, una que escribe en las redes sociales y otra que está en el momento de tomar decisiones, otra que está en las discusiones parlamentarias, otra que los lleva a la acción, esa cara que no se ve es la peligrosa.

El PRI, el partido que nació de la revolución mexicana, la revolución democrática de Madero, la revolución de las tierras de Zapata o la revolución de Villa o la revolución constitucionalista y de garantías individuales de Carranza, esas diferentes revoluciones que se conjuntaron para fundar un partido político con ideales revolucionarios que nos entregó al segundo Tata de Michoacán, a Lázaro Cárdenas, un hombre que consolidó la revolución en un gobierno con el revolucionario mexicano que luego sería el PRI. Ese partido hoy más demócrata que nunca, hoy difunde en la figura de Manlio Fabio Beltrones que busca internet para todos y espacios abiertos, ese PRI que tiene la mayoría de sus candidatos a gobernador publicadas sus 3 declaraciones, ese PRI se opone rotundamente a discutir la Ley 3 de 3 con parlamento abierto y de manera pública.

Ese bloque de senadores que se opuso a discutir la ley 3 de 3 con la sociedad civil, misma sociedad civil que llevó la iniciativa al Senado lo componen senadores de toda clase y calaña: Jesús Casillas, Emilio Gamboa, Carmen Dorantes, Miguel Romo Medina, José Francisco Yunes y del PAN Mariana Gómez del Campo, Javier Lozano y algunos comparsas como los del Verde Ecologista de México. Estos senadores que se oponen a discutir de manera abierta mienten cuando dicen que están a favor de la transparencia, de la apertura de datos, cuando impulsan a sus candidatos a publicar su 3 de 3, son mentiroso, son doble cara.

El PRI se dice abierto al debate, se dice el nuevo PRI, con cara joven, capaz de escuchar, de ser receptivo, sin embargo, hace unos días en la Cámara de Diputados amedrentó a un diputado que los cuestionó sobre Ayotzinapa y Tlatlaya, incluso Camacho le gritó que fuera a la escuela, algunos lo llamaron puto. El debate no existe en la cuna del debate, otra mentira más.

La doble cara de los políticos cuando hablan de temas fundamentales se ve reflejado en todos momentos, en primer lugar Enrique Peña Nieto se opone a regulación, despenalización o legalización de la marihuana, el gobernador priista de Jalisco se dice a favor, luego Peña Nieto dice en la ONU que habrá que abrir las puertas al uso medicinal, otra mentira, otra medida populista, otra medida que intenta taparle el ojo al macho, no hay políticas educativas que combata el consumo de drogas, políticas de recreación, de prevención sino hay un combate abierto al narcotráfico, ahora resulta que el presidente está a favor de la marihuana.

Por último, hay un doble discurso en el combate a la violencia de género, no quisiera hablar de doble moral, porque eso es más profundo, quisiera hablar de mentiras y doble discurso. Hace unas semanas el gobierno estatal e Jalisco combatió contra viento y marea la violencia de género y la apología de delito que hacía Gerardo Ortiz con un video musical en el que asesina a una mujer, el artista fue censurado, obligado a bajar su video, dejará de cantar en un festival musical y cayó de la gracia de una buena parte del público, atacaron su buena fama, sin embargo, hace unos días Julión Álvarez no hizo apología del delito pero hizo un cuestionario que atenta contra la equidad de género y minimizó a las mujeres diciendo que si a una mujer no le gusta trapear no sirve. El efecto ha sido diferente, el efecto ha sido mínimo a comparación de Gerardo Ortiz, la reacción debe ser similar: vetar a Julión de los festivales musicales. No porque esté bien sino en un sentido de ser congruente y coherente. No mentir, no tener doble discurso.

Los políticos buenos necesitan afrontar a los ciudadanos con verdad, abiertos, sujetos al escrutinio público, la política se ha convertido en el arte de tener doble cara, en el arte de mentir por un lado y por otro.

 

@caguirrearias

 


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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

1 Comment

  1. José Chavira Carrasco
    24/04/2016 at 13:00 — Responder

    Excelente artículo.
    Felicidades.
    Todos mentimos es verdad ello.
    Pero quienes mienten más son los políticos, con su doble cara, moral y discurso.
    Lo más grave de un político, es que tiene en su quehacer a miles de personas, que son pisoteadas en muchas formas.

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