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Gobierno municipal: extorsión / Cocina Política

 

Mire usted. Me encontré para desayunar con dos buenos amigos: Elizabeth Huizar y Mauricio Alafita, el más joven de los candidatos a presidente municipal por Aguascalientes capital. ¡No va a creer! Apreciable lector, estimada lectora, lo que me platicó el muy informado joven Mauricio. Mejor prepárese con una bebida bien confortante para aguantar lo que hay que oír. Si puede usted, vaya donde el Café San Marcos, en plena avenida Madero, por un café con leche, que le servirán separados café concentrado y leche, para que usted mezcle a su gusto. Ahora sí, dispóngase que ya le cuento.

¡Cómo! ¿Hay extorsión en el gobierno municipal de Aguas? Pregunté al candidato por el Verde, de 23 años de edad, graduado en Derecho por la Universidad del Valle de México. ¡Así es, Socorro! Yo he basado mi campaña en recorrer, casa por casa, amplios sectores vecinales de Aguascalientes, creo que el contacto con la gente, no lo sustituye la publicidad. En uno de esos recorridos a pie, una señora, cuyo nombre y domicilio poseo, pero me los reservo, me platicó que su perro fue llevado al Centro de Control y Bienestar Animal, mejor conocido como “antirrábico” o “perrera”.

Continúa Mauricio. En el antirrábico, le dijeron a la dueña del perro agresor, que dejarían diez días en observación al animal, pero que si ella lograba un acuerdo con la persona agredida, para la reparación del daño, entonces procederían a liberarlo.

Platica Mauricio Alafita que la dueña del perro, logró un buen acuerdo de reparación del daño, con la persona agredida y que todo quedó en santa paz. Sin embargo, al arribar una vez más al antirrábico, el empleado que la atendió, le solicitó cinco mil pesos, a cambio de la libertad inmediata de su perro. Cabe aclarar que de tal empleado, se cuenta también con sus datos personales. Como la propietaria del animal le explicó al funcionario, que no podía pagarla la cantidad solicitada; el muy descarado le ofreció una rebaja -deme cuatro mil pesos y ahí muere- le dijo.

Narra Alafita, joven abogado, candidato del Verde Aguascalientes a presidente municipal, que al notar el corrupto funcionario municipal que poco lograba con la angustiada dueña del perro, le espetó el típico ¡Pues usted señora, me dirá con cuánto nos arreglamos!, porque si no, pues el perro se queda diez días.

Todos cuantos estamos cercanos a la causa animalista, sabemos que un perro que entra en el “antirrábico” es un perro condenado a muerte. Ya sea porque morirá cruelmente ahí dentro, o bien porque a su salida, vendrá ya contagiado de una enfermedad mortal para los perros llamada moquillo; que la autoridad municipal no ha querido, o no a podido erradicar de esas instalaciones. Así que la señora en cuestión, suplicaba por la vida de su mascota.

Señala Alafita que finalmente el funcionario municipal comprendió que no podría obtener la cantidad que había vislumbrado; así que se concretó a inquirir, visiblemente molesto ¡Bueno! ¿Cuánto trae usted en su bolso? (aunque usted, no lo crea). La humillada, obligada “usuaria” del servicio público municipal, vació el contenido de su bolso de mano, bajo la escudriñadora mirada del “servidor” público municipal, que ávido se apoderó de unos mil, doscientos pesos. Porque según la atribulada dueña del perro en comento “ya no los pude ni contar”. ¡Hágame usted el favor! ¿Recibo del dinero pagado al Centro de Control y Bienestar Animal? Por supuesto que no hay tal. La mascota fue entregada a su propietaria a regañadientes por el irritado empleado municipal, y actualmente se recupera (el perro) de la enfermedad contraída ahí: en el Centro de Bienestar.

Me retiré de ese desayuno, con la alegría de platicar con los buenos amigos, pero también con un gran malestar por la historia que ahí conocí.

Por un lado me encantó compartir el sueño del joven candidato Mauricio Alafita. Con ese ánimo de darle poder de decisión a los jóvenes. Con esas ganas de servir como ejemplo a la juventud, con la que compartió expectativas en el Rotarac Internacional Juvenil. Con esa decisión de eliminar la corrupción en la administración pública municipal y desplazar de la misma a los fríos e insensibles. De redistribuir el presupuesto y no dejarlo a la discreción de las autoridades.

Por otro lado, me apenó avizorar, la sombra de la corrupción legitimada, que avanza sin que nada la detenga sobre Palacio Municipal. La ignorancia y ligereza de una señora que se ostenta como “la candidata joven” a sus treinta y tres años, pero que le lleva diez a Alafita; arribarán al espacio de autoridad que es por conformación territorial jurídica, el más inmediato y cercano al ciudadano común. Lo traduzco: se cierne sobre la vida pública municipal la corrupción como sistema. Paraíso de empleados como el extorsionador, revelado por Alafita.

Nos vemos en la próxima. Muchas definiciones habrá para entonces, en el escenario electoral 2016, en Aguascalientes y once entidades más del país. Lo único que no cambiará, será el cariño con que le recibimos a usted, semana tras semana en esta su cocina. Aquí seguiremos cocinando, comiendo y conversando de todo, especialmente de política.

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Socorro Ramírez

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