Opinión

La sorprendente escritura mexicana / Alegorías Cotidianas

 

No es necesario ser expertos en grafología para darnos cuenta que la escritura de los mexicanos promedio es pobre y va en decadencia. Ahora con la era tecnológica el uso del ordenador y los gadgets ha aumentado, severamente, la pereza del mexicano.

Todos los aparatos que usamos para comunicarnos tienen correctores de ortografía y algunos, más sofisticados, de sintaxis. El problema es que dichos aparatos cuentan con teclados “universales” no están hechos para uso de la lengua española sino inglesa y en ellos no encontramos por ejemplo, ambos signos de admiración e interrogación. La falta de estos signos ortográficos ocasiona que los usuarios de habla española comiencen a escribir sobre papel sólo con el signo de cierre, olvidando el de apertura.

Antes los chicos escondían su falta de pericia en el uso del acento escribiendo con mayúsculas, ahora, acostumbrados a teclados de teléfonos celulares y tabletas sin la tilde cuando redactan sobre papel no ponen acentos. El problema en este caso no radica en si acentúan o no sino en que algunos maestros repiten los mismos errores ortográficos que sus alumnos en el pizarrón convirtiéndose entonces en un problema de enseñanza masiva.

La escritura de algunos enseñantes no es la óptima, hablan y redactan con errores sintácticos, esas fallas las heredan sus alumnos, como resultado tenemos un sin número de estudiantes de todos los niveles con una terrible escritura y habla. Muchos de los profesores que imparten clase de manera oral exclaman “haigan” en lugar de hayan, “lamber” por lamer, “en base” en lugar de con base, “mas sin embargo” y no sin embargo, entre otros horrores de su lenguaje; por cierto, leyó usted bien, horrores, pues esos errores de su habla no los pudo corregir durante sus estudios universitarios.

¿Cómo es que maestros de español ejercen con un lenguaje tan pobre? No lo sabemos, mas lo importante es encausar al próximo a corregir esos detallitos de habla antes de que sean profesionales.

Si volvemos a lo que nos confiere, es decir, al uso de los gadgets y el español, ahora es más sencillo para los chicos el no memorizar las reglas ortográficas debido a las autocorrecciones, gracias a estas no hacen un esfuerzo por saber la diferencia entre b y v o c, s, z, al ser cambiadas instantáneamente en el momento que se escriben.

Lo mismo ocurrió con las sumadoras, ahora cada vez menos personas saben hacer operaciones numéricas sin ellas.

Tanto avance tecnológico nos lleva a no ejercitar algunas áreas de nuestro cerebro, éste requiere de trabajar menos pues todo lo que antes se memorizaba se tiene tan sólo con un clic. Las bibliotecas se visitan físicamente menos y lo que encontramos en las redes, sino es de un sitio experimentado, no tiene un contenido de calidad por lo que las lecturas electrónicas empeoran el problema.

La mayor parte de los blogs que visitan los jóvenes carecen de calidad de contenido y sintáctico, con esa información redactan sus tareas o peor aún las plagian, entonces los errores se repiten una y otra vez.

El problema de la mala escritura pasa a todas las redes como son WhatsApp, Facebook, Twitter, Snapchat entre otras, aquí encontramos terribles usuarios sin vergüenza alguna de mostrar en público su poca habilidad escrita, publican memes al respecto más nada hacen para solucionarlo.

México tiene problemas con la enseñanza de la lengua española, con las continuas reformas a los libros de textos donde agregan y quitan contenidos a diestra y siniestra los únicos perjudicados ha sido la población y esto aunado a las redes sociales y su masificación tenemos una crisis nacional.

La escritura denota también un orden mental y el cómo desarrollaron nuestra habilidades en la educación básica, si nuestros jóvenes son una vergüenza al escribir entonces parte del sistema está fallando. Ya no es cuestión de que los teclados sean universales o no sino de la impartición de clase y el refuerzo en casa.

Si los mexicanos leían de 1.2 a 1.4 libros al año con el uso de las redes sociales se leen publicaciones, no libros, si observamos de cerca están inmersos en Facebook mas no en un libro digital.

El reto ahora para desarrollar la habilidad lectora y escrita es mayor por todo el contexto de la viralidad y el uso de las redes, los niños y los jóvenes ya no quieren memorizar y escribir además de reincidir en errores sintácticos y ortográficos derivados de sus horas de redes, imagine usted entonces cuantas veces necesitaría repetir hacer hasta escribir bien el verbo si un sin número de ocasiones al día lee un chico aser, sin h y con s, en las publicaciones constantemente.

¿Cuál es el reto de la educación en México con respecto a la escritura? El uso de las redes no debería interferir con el desempeño escrito de los mexicanos sin embargo, denota todo lo contrario, por el uso de estas nos damos cuenta que la educación, en todos sus niveles en nuestro país no cuenta con bases sólidas y se refleja en la manera de expresarse de manera oral o escrita. No hay un verdadero estímulo cuando inicia la educación y tampoco un seguimiento pertinente a este que permita redirigir el camino a la buena conciencia lingüística.

Los ciudadanos que no tienen una buena conciencia lingüística tienen severos problemas para comprender instrucciones, expresarse de manera oral y una deficiente escritura, sin olvidar agregar que les es sumamente difícil el aprender nuevos idiomas.

Como profesores podemos redireccionar, hasta donde nos sea posible, los errores de escritura de los mexicanos, como usuarios de las redes tenemos el reto de leer siempre lo que vayamos a publicar, las erratas están permitidas mas no por ello dejemos que la costumbre entorpezca nuestra escritura; y usted ¿cuida su escritura?

 

Laus Deo

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Paula Nájera

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