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Editorial: De la igualdad entre gobernantes y gobernados

Hoy el Congreso del Estado podría votar por la eliminación del fuero a los servidores público en Aguascalientes, el dictamen integra las iniciativas de Nueva Alianza y Acción Nacional, combinadas con las observaciones de legisladores del PRI, se requieren 18 votos de los diputados para que el dictamen sea propuesto para su publicación en el Periódico Oficial y entre en vigor. Ganan los ciudadanos… excepto si a última hora deciden sacar el tema de la orden del día para regresarlo a comisiones, como han solicitado quienes sin argumentos sólidos (más que la intuición de que es una venganza) quieren enviar a la congeladora la propuesta. Es la oportunidad para los miembros de la LXII Legislatura de cumplir con una demanda ciudadana, es la última sesión ordinaria.

A diferencia de Jalisco, donde fue una iniciativa impulsada por la ciudadanía, en Aguascalientes surgió desde los partidos; y no importa, el consenso sobre el sentido que debe tener la votación para eliminar el fuero no debiera estar a discusión, de hecho, el intercambio de ideas sobre el fuero ha sido mínimo, poquísimas son las voces que consideran todavía que el fuero tiene una razón de ser y que eliminarlo no es buena idea porque sólo responde a un ánimo populista. Su razonamiento no ha tenido resonancia porque el fuero fue una herramienta política que tuvo sentido en un inicio en la protección de la libertad crítica de funcionarios y gobernantes, que les permitiera cumplir con su servicio sin distraerse en un proceso legal innecesario y para que, en caso de que hubieran desobedecido la ley en el ejercicio de sus funciones, tuvieran protección; sin embargo, ya no cumple esa función y hoy se ha convertido en una especie de blindaje para ocultar la corrupción.

Si en Aguascalientes todo indica que el PRI empuja esta iniciativa con el propósito de jugarle una mala pasada a los candidatos del PAN, tampoco tiene importancia, pues la eliminación del fuero cumple con la función de igualar a gobernantes y gobernados, finalmente es un método para ciudadanizar nuestro sistema político al hacernos iguales ante la ley; los riesgos de los excesos siempre han estado ahí, pero a diferencia de los tiempos pasados, hay una sociedad mucho más participativa, obligada a hacer funcionar la separación de poderes, a emplear los mecanismos de impartición de la ley y que sabe que es a través de su participación como se mejora el funcionamiento institucional.

Así, más allá de posibles venganzas, de intentos por legislar para una persona, en Aguascalientes ha llegado el tiempo de asumir la responsabilidad ciudadana de participar en el fortalecimiento de nuestro sistema democrático, al mejorar las reglas establecidas y cuestionar lo que falta para la rendición de cuentas y, en especial, acotando a las autoridades que elegimos. Es ahora o nunca, es hoy o desatender un reclamo ciudadano por la protección de intereses mezquinos.

 

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La Jornada Aguascalientes

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1 Comment

  1. José Chavira Carrasco
    28/07/2016 at 18:42 — Responder

    Magnífico artículo.
    Congratulaciones.
    Es la peor lesgistura, vamos a ver que pasa.

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