Opinión

La percepción es realidad: en política y en la vida / #PolíticaForDummies

 

Gonzalo Oliveros escribió el viernes: ¿Por qué razón, entonces, la gente percibe lo contrario? La clave está en el verbo. Percibir. Sentir lo que no es realidad pero que, a partir de la sensación, objetivizamos hasta hacerlo real. Colbert en 2005: no es real pero parece real, Salinas lo llamó la política ficción. En política y en la vida misma la percepción es la realidad.

¿Cómo nos vemos los mexicanos a nosotros mismos? Seguramente cada uno de nosotros pensará de manera distinta, sobre nuestro color de piel, nuestro nivel de educación, nuestra inseguridad, nuestra pobreza, nuestra afición al futbol, nuestra comida, nuestros gobernantes, nuestra confianza a los demás o nuestra felicidad. Sin embargo, eso es una percepción, quizá lejana, quizá cercana a la realidad.

Lo que vestimos en una cena de gala, la marca del traje, el modelo de teléfono celular, la combinación de la corbata y el vestido, eso es lo que perciben los demás de nosotros, no lo que somos en realidad, no nuestro cuerpo y alma. Muchas cosas en la vida pública y privada son percepción que se convierte en realidad.

Entonces, lo anterior me plantea una pregunta. ¿La realidad existe? Es decir, alguien en la tierra posee la realidad, sabe que está bien o está mal, ¿qué es bien o mal vestido?, la percepción si es realidad, la realidad no existe. Esto es un debate filosófico que esconde a la realidad detrás de lo que nuestros sentidos, conocimientos y circunstancias perciben. Como seres humanos, buscamos con ansiedad la verdad, nos equivocamos cuando creemos que la poseemos.

Los medios de comunicación tradicional y digitales ayudan a construir esas percepciones de la realidad. No son determinantes pero sí son protagonistas, decir que los medios de comunicación manipulan es cierto pero tampoco es una sentencia, sería subestimar la capacidad intelectual de cada uno de los ciudadano-televidentes que pueden formarse su percepción no solo de los medios sino de su familia, libros, amigos o en la calle.

La percepción de un mal gobierno puede surgir por una llanta ponchada en un bache, cuando el plan de pavimentación del gobierno municipal es ejemplar, sin embargo esa llanta ponchada tiene un culpable: el mal gobierno municipal y seguramente el voto será para el partido opositor. Una máxima de los consultores políticos es que las decisiones de voto pueden cambiar con elementos sencillos y cercanos a los ciudadanos, como el alumbrado público, el bacheo o la policía de proximidad. Una estrategia de comunicación debe incluir esa transformación de la percepción en las calles, por eso quiénes aspiran a ganar solo con los medios digitales están perdidos, por otro lado quienes aspiran lo contrario, también.

Aunque no nos convenza, la percepción que nos creamos de ciertas cosas y acciones se engendra en nuestros genes, es nuestra vida, nuestras palabras, nuestras acciones y convencemos a los demás, a partir de una percepción. Y quiero aclarar, dejarse guiar por una percepción no es malo ni bueno, es normal. Son las acciones que producen esa percepción las que dan un valor axiológico. Matar a alguien por una percepción asimilada, siempre está mal.

Algunas percepciones que son realidades, o realidades que son percepciones:

  • Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México: lleva más de 30 años haciendo política en México y más peligroso han resultado otros gobernantes. Ni siquiera hemos comprobado si puede o no ser un peligro para México.
  • Mi Dios quiere matarlos: Ningún Dios quiere matar a nadie.
  • Enrique Peña Nieto es un pendejo: para llegar a ser presidente de la República algo de astucia debes de tener.
  • Los mexicanos son violadores y narcotraficantes: La percepción más peligrosa del siglo XXI, porque puede traer a gobernar a Donald Trump. La mayoría de los mexicanos que viven en Estados Unidos son parte de una fuerza laboral importante, Trump ha logrado crear esa percepción y consolidado una polarización peligrosa pero atractiva para su campaña.
  • En México las cosas están bien: una percepción que algunos políticos tienen sobre nuestro crecimiento y desarrollo económico, no se puede hablar de bienestar nacional sin hablar de la pobreza y desigualdad.
  • En México las cosas están mal: tampoco somos un país perdido, hay esfuerzos, modificaciones estructurales y gobiernos que abonan por la transparencia y participación ciudadana.
  • La democracia no ha funcionado: no estaría escribiendo estas barbaridades, si la democracia no hubiera funcionado, no hablaríamos del PRD si la democracia no hubiera funcionado, de izquierda o de derecha, de agendas ciudadanas, de gobierno abierto, de presupuestos participativos: le exigimos muchas cosas a la democracia y menos a los gobernantes.
  • En México hay menos pobres. Salgan a las calles.

Algunas percepciones que se convierten en realidad. Goebbels decía que repitamos mentiras y se convierten en realidad. La realidad para muchos es la percepción de otros, la realidad de algunos fue motivada en un war room, la percepción de otros fue escrita en un spot, la versión de los intelectuales desde los libros, por más intelectual que se sea, ellos tienen su versión de la realidad desde una fuente bibliográfica, y los intelectuales del sur la suya, cada uno en su arrogancia se apodera de la realidad, sin pensar que nunca, en la tierra la alcanzaremos.

Yo escribo desde mi percepción.

 

@caguirrearias

The Author

Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

No Comment

¡Participa!