Opinión

La inflación se desboca / Enredos financieros

 

Estimado lector, el Inegi tuvo un tumbo impresionante, cuando dio a conocer los niveles de pobreza en México, mediante una “nueva” forma de medir la misma. Todos salieron a criticar los datos, ya que no correspondían con la realidad que estábamos viendo y sobre todo, no había una correspondencia a los datos que se presentaron en el pasado.

Un grupo de 150 expertos, le pidieron en su momento al Inegi y el Coneval, una explicación de cómo se estaba calculando el ingreso y la medición de la pobreza en México, y mostraban su preocupación por el cambio que se dio, sin consulta a expertos, sobre el módulo de condiciones socioeconómicas 2015. Dichos cambios, de un plumazo, le dieron un 33% más de ingresos a la población mexicana, en el papel. Un instituto como el Inegi, tan respetado y prestigiado, está cayendo en una espiral muy complicada.

Y ahora viene a cuento por el tema de la inflación. La inflación oficial, medida por el Inegi, y debido a la cual tuve hace unos años una discusión con personal del mismo Instituto, parece sacada de la manga. La inflación anual a julio del 2016, se está marcando en 2.65%, mostrando una clara tendencia a permanecer en los estándares y pronósticos del Banxico.

Sé que nos puede mostrar el Inegi las encuestas de precios, las ponderaciones de su canasta básica y todos esos elementos que ayudan a dar una ponderación promedio de la elevación de los precios, pero seamos realistas, la inflación está al igual que la pobreza, maquillada.

Para muestra un botón.

La gran mayoría de productos que se venden en México tienen componentes que son afectados por el tipo de cambio, aun cuando permanezcan los precios en dólares estables, para México dichos precios son cada vez más altos. El tipo de cambio se ha depreciado en lo que va del año 7.67%.

Además del tipo de cambio, la energía eléctrica se ha incrementado en el año un 7% promedio con respecto al año anterior, ya que el gobierno no puede seguir sosteniendo el subsidio que tenía a este bien.

La gasolina ha aumentado en lo que va del año casi un 6%.

Y si vamos a los bienes de uso indispensable, la cosa esta terrible. El azúcar, uno de los bienes de más uso entre los hogares mexicanos, ha tenido en los últimos meses un incremento que va de $350.00 el costal de 50 kilos a mayoreo, a $750.00 en estos días, un incremento mayor al 100% (114%).

El aguacate y otros productos han tenido incrementos importantes, los productos cárnicos han tenido aumentos que van del 5 hasta el 20%.

La pregunta es, ¿seguimos pensando realmente que la inflación es de menos del 3%?

Los hogares mexicanos cada vez consumen menos cosas que antes veían como normales en su dieta. Si bien es cierto muchos productos han mantenido su precio, la realidad es que otros aumentaron de forma considerable.

El futuro en el año no se ve nada bien, el aumento en las tarifas eléctricas así como en las gasolinas desembocará y se trasladará desafortunadamente en los consumidores finales. Los salarios que se tienen a pesar de los aumentos graduales que se han tenido no dan para que pueda pensarse en una recuperación económica importante. El país, pareciera, se está saliendo de las manos de la clase política.

Estamos a tiempo de cambiar las cosas, de repensar las políticas económicas que ahora parecen adecuadas pero que en el mediano y largo plazo pueden hacer que tengamos otra crisis estructural como aquellas que en la década de los ochenta y noventa del siglo pasado tuvimos.

La sociedad en su conjunto no da para más situaciones que afecten su bolsillo, su economía y si a eso le sumamos el problema tan grave de seguridad que seguimos teniendo, pues el cultivo revolucionario o de estallamiento social se está fraguando. La incompetencia gubernamental está a la orden del día y lo peor, es que parece que con un “usted disculpe” como lo hice Peña Nieto con la Casa Blanca, ya estaremos contentos. El próximo informe de gobierno será un Mea Culpa para tratar de confesar todos los yerros cometidos, pedir perdón y decir que de aquí en adelante, las cosas van a cambiar. Si no es gripa, ya nos demostraron que el “nuevo PRI”, salió peor que el “viejo PRI”, más represor, más corrupto, más gandalla, y sobre todo, se siente omnipotente.

Ojalá y recapaciten a tiempo, sino, se las verán muy mal. Y también le pido al PAN y al PRD que no se “vendan” y pongan a sus mejores cartas en el Estado de México, vital para las aspiraciones al 2018 del PRI.

 

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José de Jesús González Serna

José de Jesús González Serna

1 Comment

  1. 11/08/2016 at 19:50 — Responder

    Como siempre acertado!!! Saludos

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