Opinión

La nueva política / Política for Dummies

 

Dice Fernando Dworak que la política tiene dos facetas: una mediática y otra eficiente. Explica que la primera es la política del populismo, la demagogia, el show, los anuncios e informe de gobierno, las iniciativas polémicas, las entrevistas, los debates, las declaraciones; y la segunda es la política que busca resolver los problemas y conflictos de la sociedad, y lo hace mediante acuerdos, leyes, acciones de gobierno y programas.

Para él, en México, la política eficiente del sexenio de Peña Nieto ya caducó, fue al inicio del sexenio cuando el Pacto por México se tradujo en reformas estructurales ejemplares. Energética, fiscal, laboral, educativa, electoral y telecomunicaciones. Ahora migramos a la etapa de la política mediática donde todas las fracciones, partidos y actores políticos buscan estar en la agenda de los medios de comunicación sin construir verdaderos acuerdos para solucionar los problemas del país. En su visión, no volveremos a ver política eficiente hasta el 2018.

Comparto su visión general, pero discrepo en lo profundo. Es claro que a partir de los resultados de las elecciones en 2015 y 2016 entramos en una etapa histórica mejor conocida como el destape y las pre pre precampañas. Desde 2015, Margarita Zavala hizo pública su intención de postularse por la presidencia de la República, después de 2016 el asunto ya es bastante serio. Andrés Manuel López Obrador come aparte porque desde 2006 está en campaña. Después de 2016, el PRI busca remediar el rumbo para limpiar su imagen y convencer a un electorado traicionado. El PRD deambula, MC busca consolidar su proyecto jalisciense a nivel nacional, PES sobrevivir, PVEM seguir de comparsa, PT de vividor, Nueva Alianza de muertito y los independientes al rescate.

Sin embargo, pocos partidos y actores políticos harán de estos últimos tres años su política la de una política eficiente porque pueden morir en el intento y les pueden robar el tema mediáticamente. Nadie quiere tomar ese riesgo. Eso explica la nula voluntad de hacer una reforma política en los últimos años de Felipe Calderón por parte del PRI, quienes la apoyaron en el sexenio de Enrique Peña Nieto, lo mismo le ocurrió a Fox o a Zedillo, el país se suspende durante dos años por la urgente necesidad de hacer una política mediática y no una política eficiente.

Pero la nueva política exige mucho más que esas dos concepciones, y aquí discrepo con Dworak. La nueva política, no solo en México sino en el mundo, exige resolver los problemas día a día y además resolverlos de una manera creativa, innovadora, transparente, con la participación de los ciudadanos y utilizando las innovaciones tecnológicas.

La nueva política exige, de manera urgente, hacer una distinción entre la estructura burocrática administrativa y la clase política. No podemos seguir dependiendo de ciclos políticos. Un claro ejemplo son las instancias encargadas de la transparencia municipal; por ejemplo, según CIMTRA, el municipio de Tamazula de Gordiano en Jalisco obtuvo la excelencia en transparencia al final de la administración pasada, meses después con la nueva administración y nuevo personal en la Unidad de Transparencia el municipio obtiene un puntaje reprobatorio y ridículo: la profesionalización de la burocracia es urgente.

En España, no se ha podido formar gobierno desde algunos meses, pero la burocracia española sigue funcionando, en un claro ejemplo de la distinción entre eficacia y mediatización. Ambas características son necesarias en la idea de la nueva política, tanto la eficacia como la mediatización. Sin embargo, no es permisible sacrificar una por otra.

La nueva política necesita, y hay que decirlo claro, de nuevos políticos. Los viejos políticos creen que viven ante una ciudadanía de hace veinte o treinta años, una ciudadanía pasiva que solamente vota. Quizá esa ciudadanía siga existiendo, sin embargo ese modelo de hacer política ya caducó. Hoy, la ciudadanía observa cuando un político solo se dedica a estar en los medios y no a tomar acciones, solo destruye y no construye: ahí los negativos de AMLO como ejemplo.

La nueva política necesita de políticos jóvenes, que entiendan que el servicio público es un trabajo arduo y que hay que resolver los problemas con acuerdos de ley, decisiones, propuestas, proyectos y comunicarlos. La nueva política hace una combinación entre eficacia y comunicación. La nueva política entiende a los ciudadanos como esos entes críticos, participativos y exigentes, los escucha, los invita a participar, les responde y les transparenta sus acciones.

La nueva política es innovadora, utiliza la comunicación, el marketing, escucha a los ciudadanos, los medios digitales, las redes, la web, el internet, la innovación gubernamental, transparencia, participación ciudadana, rendición de cuentas y demás mecanismos que lo hacen un político fresco y que busca resolver los conflictos sociales.

La nueva política soporta los embates de los partidos tradicionales y de los medios de comunicación con prácticas anticuadas como el chayoteo, los nuevos políticos deben ser sensibles pero con piel dura ante los embates y ataques. México necesita de una nueva política; y sí hay esperanza, algunos actores lo han entendido.

 

@caguirrearias

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

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