Educación

Universidades deberían impartir un mínimo de formación política y constitucional

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  • Barba Casillas, investigador de la UAA sugirió a las universidades formar adultos morales
  • Realiza un estudio llamado Bases Jurídicas del Desarrollo Moral en la Escuela: Formación de Valores en la Legislación Educativa Mexicana

 

El investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Bonifacio Barba Casillas, señaló que en los institutos de educación superior del país se debería impartir un mínimo de formación política y constitucional para formar adultos morales.

Barba Casillas está realizando la investigación Bases Jurídicas del Desarrollo Moral en la Escuela: Formación de Valores en la Legislación Educativa Mexicana, en ella toma como punto de referencia la Teoría del Desarrollo Moral postulada por Jean Piaget y profundizada por Lawrence Kohlberg donde se señala que el humano, desde pequeño, va pasando por seis etapas hasta llegar a ser una persona moral.

La primera etapa, “orientación hacia el castigo y la obediencia”, explicó Barba, sucede a una edad temprana cuando un niño deja de hacer algo si su una figura de autoridad lo regaña, pero si no está ahí para regañarlo lo volverá a hacer; sin embargo, lamentó el investigador, muchas personas siguen teniendo estos comportamientos a edades avanzadas “eso está bien a los dos años, pero si lo seguimos haciendo a los 60 años, como ocurre, es una carencia en el desarrollo afectivo, social y moral”.

En el siguiente escalón, “hedonismo ingenuo”, se reconoce que las demás personas tienen intereses, por lo que se aprende a negociar; en ese sentido, Barba criticó a los partidos políticos quienes “quieren tener carro completo” y actúan sin criterios democráticos.

El tercer nivel “orientación del niño bueno” dice que el individuo debe conocer que tiene distintos roles en la sociedad con especificidades diferentes. El cuarto estadio,  ”preocupación y conciencia sociales”, se puede distinguir que además de que están los roles anteriores se adquiere el rol del ciudadano viendo la sociedad como algo que lo domina.

En el quinto nivel “orientación del contrato social”, el individuo a pesar de poder criticar la ley al parecerle injusta, la sigue respetando, mientras que en el sexto, “moralidad de principios éticos universales”, el cual según el investigador deben tener los egresados de las universidades, se deben respetar la ley y seguir las normas autoimpuestas.

Según Barba Casillas, muchos de los egresados de las instituciones de educación superior e incluso políticos y funcionarios, no han llegado a una etapa de desarrollo moral, pues en muchos casos ni siquiera se conocen los derechos humanos.

“En la educación superior creemos que tratamos con adultos, pero en muchos casos esto no es cierto, pues sólo son mayores de edad”, por ello, propuso que en las universidades y tecnológicos se debería contar con un mínimo de formación política y formación constitucional independientemente del perfil de la carrera que se esté estudiando.

Los individuos universitarios deberían conocer sus derechos y sus deberes, aunque como mencionó Barba Casillas, el objetivo principal de la educación superior no es el mismo que el de la educación básica; su objetivo primordial es el desarrollo profesional.

Señaló que así como debe haber conocimiento profesional, debe haber elementos que lo formen moralmente, debe conocer los derechos humanos y apreciarlos y que estén en capacidad de vivirlos, “la universidad debe ayudarlos a que se desarrollen al máximo de su moralidad”.

Agregó que los valores jurídicos son una base clara suficiente y legítima para el desarrollo moral que intenta formar ciudadanos críticos y autónomos, que el ciudadano sea responsable de su conducta con independencia de la autoridad.

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