Opinión

Entendiendo el triunfo de Trump y los simplistas / Política For Dummies

 

Para empezar esta columna quisiera citar la última línea de mi columna de la semana pasada:

Mi pronóstico: el miércoles estaremos debatiendo sobre los límites de la democracia, como lo hemos hecho con el Brexit y el plebiscito de Colombia. También un poco sobre la división de la sociedad y la poca participación ciudadana.

Mi deseo: que hablemos de un alto porcentaje de ciudadanos que salieron a votar.

Pues sí, hubo alta participación electoral que rompió el récord, pero el porcentaje no alcanzó ni el 60 por ciento de participación de todos los estadounidenses, aunque fue similar a la de todas las elecciones, para la democracia más madura del mundo es una cifra bastante desalentadora. Y sí, la sociedad se dividió, incluso las portadas de medios impresos titulaban: “Disunited States” hablando de la polarización que creó Donald Trump. Mi pronóstico se cumplió, para mi desgracia y para la desgracia de una sociedad que necesita liderazgos que promuevan la unidad y el respeto antes que la discriminación.

El triunfo de Trump, según la clase comentócrata y twitter tiene muchas explicaciones, entre las que destaco con las que más coincido:

  • Ausencia del voto juvenil: los adultos decidieron sobre el futuro de los jóvenes. Los jóvenes no decidieron sobre sí mismos y sobre su presente. Es decir, los jóvenes que votaron, entre 18 y 25 años eligieron a Hillary Clinton, solo en 5 estados eligieron a Trump, pero no fueron suficientes, su ausencia en las urnas se hizo notar.
  • Ausencia de los latinos, aunque rompieron su récord de participación con el 47 por ciento de los posibles participantes, no fue suficiente, para una elección histórica y que en juego estaba el destino y diseño de políticas públicas de migración, la comunidad latina fue pasiva. Y no hubo, como afirma Molotov, ese voto latino para la igualdad de razas.
  • El voto oculto de Trump; lo afirmaba León Krauze y coincido con su teoría, las encuestas no fallaron: los votantes de Donald Trump, avergonzados de decir que iban a votar por el magnate ocultaron su voto, diciendo que no decidían o que votarían por Clinton. Al final salieron del refugio e hicieron presidente a Donald Trump.
  • Trump hizo clic con un votante estadounidense viejo, blanco, intolerante y nacionalista.

Esos tres factores, a mi parecer hicieron presidente a Donald Trump, aunque algunos afirmen que todavía existe la posibilidad de que el 19 de diciembre los delegados cambien su voto hacia Donald Trump, a mí me parece imposible que eso sucede y que se considere como posibilidad; estaríamos hablando del fin de un sistema y de la mayor crisis de representación en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica.

Por otro lado, me indigna las conclusiones simplistas de muchos usuarios de las redes sociales o incluso de personajes públicos como Andrés Manuel que afirman que la victoria de Donald Trump no le afectara a México, que era igual que ganara Clinton o Trump o los que afirman que Trump es mejor por sus políticas que están del lado de la Iglesia católica.

Empiezo por el último argumento: ningún católico puede estar a favor de alguien que haya pronunciado las siguientes frases:

-“Si gano las elecciones, devolveré a los refugiados sirios a casa.”

-“Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos.”

-“Haré un gran muro en nuestra frontera sur y haré que México pague por él.”

-“Prohibir el ingreso de los musulmanes a los Estados Unidos es algo de sentido común.”

– “Cuando eres una estrella, [las mujeres] te dejan hacerles cualquier cosa. Agarrarlas por el coño. Lo que sea.”

-“Marla era un 10 en tetas, y un 0 en cerebro.”

-“Un embarazo es una cosa maravillosa para la mujer y para el marido, pero es un inconveniente para una empresa. Y aunque la gente lo quiera decir o no, el hecho es que es un inconveniente para una persona que dirige un negocio.”

Estas frases discriminan, incitan a la violencia, a la división, al odio, a la segregación, a las guerras y promueven la violencia de género, el machismo, la disminución de la mujer e incluso el aborto. No veo de dónde los católicos afirman que Trump es mejor opción que Clinton.

En segundo lugar, no es igual que ganara Trump o Hillary Clinton, y la muestra es el comportamiento de los mercados y de las monedas al momento de darse a conocer el triunfo de Trump. Si bien Hillary no es lo que deseábamos, votar por Trump significaba borrar el legado de Obama que lanzó un mensaje al mundo de paz (Premio Nobel de la Paz) y de eliminar las divisiones, bloqueos y discriminación (Relación con Cuba).

Por último, al señor Andrés Manuel se le botaron (desde hace mucho) las canicas, no puede declarar de manera irresponsable que el triunfo de Trump no repercute en nada a México. Aunque entre sus locuras plantea una reflexión interesante sobre la soberanía nacional, la independencia y autonomía y con esto concluyo citando a Enrique Toussaint: “Si Trump nos lleva a los mexicanos a entender que necesitamos un proyecto de país autónomo e independiente. Bienvenido el bufón”. Esa reflexión es buena y coincido, si Trump nos lleva a ese lugar de construir un nuevo modelo de nación, será lo mejor que le pudo haber pasado a México, desgraciadamente la clase política y gobernante de este país no parece estar a la altura del momento histórico, no es que Videgaray y Peña hayan tomado decisiones atinadas al traer a Trump, es que colaboraron con su triunfo, se vendieron y si se me permite el término se agacharon ante el nuevo presidente de los Estados Unidos de América, por lo que la versión del país autónomo se visibiliza aún más lejana.

Y de salida, no Trump no es AMLO, ni Podemos ni Bernie Sanders, ni Fidel. Son radicalmente diferentes, no significan lo mismo e incluso entre ellos hay diferencias sustanciales que luego habrá un espacio para eso.

@caguirrearias


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Carlos Aguirre

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