Opinión

El fabuloso “Hombre de la Mancha” / Alegorías Cotidianas

Pocos saben que existe el Centro de Estudios Cervantinos de México, patrocinado por la Fundación Ferrer, en Guanajuato capital.

Guanajuato es la capital cervantina por excelencia, si el autor del Quijote hubiera diseñado un escenario ideal para que las aventuras de sus personajes tomaran vida y permanecieran en los callejones y el museo Iconográfico del Quijote.

Pocos saben que el Festival Cervantino Internacional (FIC) no es el único evento cultural anual que se lleva a cabo en Guanajuato bajo la figura del Quijote, también cuenta con el Coloquio Cervantino Internacional donde, como su nombre lo indica, las conversaciones y talleres son de y sobre la obra de Miguel de Cervantes.

A diferencia del FIC el Coloquio Cervantino acoge a menos participantes e interesados, no cierra calles, no hay publicidad en la radio y la televisión, no es un evento mediático, sino académico donde se dan cita catedráticos e intelectuales de todas partes del mundo, enlazados por un sólo interés, la obra cervantina.

Miguel de Cervantes fue novelista, poeta y dramaturgo, la obra que lo llevó al estrellato fue el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, novela  que se tradujo y fue leída en más idiomas que la Biblia.

Los Entremeses Cervantinos son las piezas teatrales que se representan en la plaza de San Roque en Guanajuato, es la versión antigua del microteatro en veinte minutos. De las Novelas ejemplares, el “Retablo de las maravillas” es una de las más conocidas, mientras que El coloquio de los perros era el libro de cabecera de Freud, por lo que se vio obligado a aprender español para comprender al escritor.

Cervantes tenía un gran sentido patriótico y nacionalista. En 1571, cuando era soldado, recibió un disparo que le dejó tullido el brazo izquierdo, por ello lo nombraron “El Manco de Lepanto” pues fue justo en esa batalla que fue herido, en 1575 se embarcó y fue preso en Argel, durante dos años; debido a que llevaba consigo valiosas cartas de recomendación, sus captores pensaron que era un preso político y no fue hasta un par de años después que le rescataron y volvió a España.

Su travesía como soldado, el amor a su patria y la gran admiración que le tenía al dramaturgo Lope de Rueda lo encaminaron a las letras y fue así que comenzó a escribir.

Podríamos creer que su primer novela fue Don Quijote sin embargo, la primera publicación de Cervantes fue La Galatea en 1585, posteriormente la primera parte del Quijote (1605), después  las Novelas Ejemplares en 1913, la segunda parte del Quijote en 1915 y póstumo a su muerte, los trabajos de Persiles y Sigismunda.

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha es la obra de Cervantes que ha sido más estudiada así como reconocida, aunque pocos la han leído completa. Muchos creen que la novela en cuestión es seria, sin embargo, está llena de picardía y, cuando se conoce la historia de España de la época, la lectura es placentera y la sonrisa que esboza la dicha es permanente.

Así pues, el personaje principal, Don Quijote de la Mancha,  se ha convertido en una figura emblemática que ha atraído la inspiración de pintores, escultores, intelectuales y dramaturgos. La complejidad de su visión de vida lo ha hecho trascender las fronteras y los tiempos por ejemplo, en Rusia el verbo Quijotear es empleado constantemente y refiere ha hacer cosas buenas por el próximo así como el adjetivo Quijote se emplea para designar a una persona de corazón noble que es altruista.

La naturalidad del personaje, el misterio de su autoría ha logrado que se interprete de diferentes maneras, encontramos ópera, puestas en escena diversas de todos los tiempos. Este año en el Teatro de los Insurgentes en la Ciudad de México se presenta El hombre de la Mancha, el musical de  Dale Wasserman que se ha puesto en escena desde 1969. en esta ocasión Cervantes y Don Quijote son interpretados por Benny Ibarra y Aldonza o Dulcinea por Ana Brenda.

Esta puesta en escena de Wasserman podemos apreciar a Cervantes como autor extradiegético del Quijote en su Yo lírico, donde puede verse a sí mismo como escritor, desconocer el cómo terminará la historia y al mismo tiempo saberlo todo.

La actuación de Benny Ibarra como Cervantes, un hombre creativo y preciso para la descripción es limpia e inspiradora, indiscutiblemente todos los escritores en algún momento quisiéramos ser los protagonista de nuestras historias en paralelo a nuestra realidad, la subjetividad del Yo lírico de Cervantes es dulcemente lleva por el actor al punto de hacer parecer que el autor del Quijote y éste son el mismo.

Por otra parte, interpretar al Quijote no es cosa sencilla, es un hombre lleno de matices escondidos bajo un halo de locura por lo que la transición entre Cervantes y Don Quijote requiere de una hazaña casi tan imposible como la lucha con los molinos de vientos, la pasión por la caballería y por el ideal es palpable en la manera durante el desarrollo del musical de principio a fin, por lo que todos permanecimos al filo de nuestros asientos esperando que El caballero de la triste figura no despertase jamás de tal encanto. Y qué decir de Aldonza, quien refuerza en esta pieza teatral el poder femenino en la obra cervantina perfectamente representada por la actriz Ana Brenda.

El hombre de la Mancha no refiere justamente a Don Quijote sino al hombre quien con su pluma recreó un universo alterno donde todos los personajes son muestras vivientes de lo que sería la visualización de cada uno de los capítulos de El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Si pasa por la Ciudad de México haga una parada en el Teatro de los Insurgentes, no pierda la oportunidad de escuchar y vivir el musical de El hombre de la Mancha donde cada una de las actuaciones y de las voces difunden el ideario Cervantino de la vida, la libertad.

Laus Deo

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Paula Nájera

Paula Nájera

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