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Slim intimida, pero le gusta debatir y confrontar a sus críticos

  • Entrevista a Diego Enrique Osorno, sobre Slim; Biografía política del mexicano más rico del mundo
  • En México hay que burlar muchos obstáculos para acceder a la información, a los documentos

 

En México todo el mundo sabe quién es Carlos Slim Helú: el sexto hombre más rico del mundo, el hombre dueño de Telmex, la compañía de telefonía local más importante del país (y la única durante muchos años), el dueño de la compañía de telefonía celular más importante (y la única durante muchos años), dueño de las tiendas de los búhos, dueño y dueño de empresas. El Grupo Carso (nombre que combina los inicios de su nombre Carlos y el de su fallecida esposa Soumaya) es uno de los grupos económicos más importantes del país con intereses en la industria de la construcción, en el sistema financiero, en la minería, en la televisión de paga, en los servicios, porque los brazos de este ingeniero graduado por la UNAM se extienden por buena parte del país y por América Latina, por Estados Unidos en un conglomerado que pocas veces se había visto en México.

Pero ¿quién es Carlos Slim Helú? Un hombre que tiene una Fundación que no cree en la filantropía, un ingeniero enamorado de las matemáticas, un empresario que ha mantenido una disputa de varios años contra Televisa, la empresa más importante de televisión abierta, por el llamado servicio Triple Play (cable, teléfono e internet). Un empresario cercano al poder político, un empresario de quien se dice fue prestanombres del expresidente Carlos Salinas de Gortari, quien ahora se ha convertido en uno de los críticos más ácidos sobre el servicio y las tarifas que las empresas del magnate cobran a sus usuarios. Un hombre contradictorio, del cual el periodista Diego Enrique Osorno (Monterrey, 1980) realiza en Slim; Biografía política del mexicano más rico del mundo (Editorial Debate) el retrato más completo conocido hasta el momento y que cuenta con prólogo del afamado periodista norteamericano Jon Lee Anderson quien nos dice que Osorno busca las fronteras entre el bien y el mal y se pregunta “¿Cómo encontrarla en un país como México? ¿Quién es Carlos Slim y qué dice del México de hoy?”

Una investigación que le tomó al autor de libros como El Cártel de Sinaloa, La Guerra de Los Zetas, País de muertos, entre otros, ocho años terminar y que analiza la figura y la obra de un empresario que estuvo el día de la derrota del Francisco Labastida en el 2000 en la misma sede del PRI para consolar al candidato perdedor y que lo mismo puede mantener una buena relación con el exalcalde de izquierda de la Ciudad de México y candidato perdedor en dos ocasiones, Andrés Manuel López Obrador. Un hombre amante de los deportes pero que tiene una vida ordenada, lejos de los lujos estrafalarios de muchos otros millonarios o “ultra ricos”, como los define Osorno, pese a haber acumulado una fortuna de 50 mil millones de dólares y que le tomó al periodista mexicano ocho años de investigación, como nos dice en entrevista: “En realidad siempre trabajo varias historias diferentes al mismo tiempo, por eso esta biografía me tomó alrededor de 8 años y fue un proyecto muy demandante, pues en México hay que burlar muchos obstáculos para acceder a la información, a los documentos , testimonios, eso fue la parte más complicada.”

Javier Moro Hernández (JMH): Tu libro nos habla de la fascinación que el pueblo mexicano siente por los poderosos, pero también los enigmas que estas figuras públicas construyen alrededor suyo.

Diego Enrique Osorno (DEO): Lo que ha construido muy eficazmente a través del control que tienen sobre los medios de comunicación, es hablar y crear estas supuestas historias de éxito como un fomento aspiracional que se construye a partir de estos hombres, representantes del capitalismo mexicano, estos personajes que aparentan haber creado su riqueza de una forma genial, algo que no es así, en la mayoría de los casos, porque hay un capitalismo en México que funciona a partir del desarrollo político que ha tenido nuestro país, un capitalismo que se ha nutrido de la corrupción y el autoritarismo y de un país que se parece más a la ley de la jungla, de la selva, que al sistema jurídico construido en el país, entonces el libro trata de aprovechar esa expectativa, esa curiosidad que hay sobre ciertos personajes, para intentar plantear a partir de la vida de Carlos Slim como los empresarios mexicanos navegan y se mueven en este modelo.

JMH: En el capítulo sobre las licitaciones de empresas estatales realizadas en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari reconstruyes el proceso de la creación de empresas realizado por Slim para hacerse con el control de Telmex, ahí nos descubres cómo funciona este capitalismo a la mexicana, que permite crear una nueva casta de empresarios, que en realidad son apadrinados por la clase política.

DEO: Ese es un capítulo que me parece muy importante y de los que más me costó para encontrar información, pero por otro lado a mí me parece tan increíble, tan inverosímil que en sus inicios el capitalismo mexicano hubiera intentado crear tan burdamente una fachada para desmantelar al estado protector que se había construido durante buena parte del siglo XX siguiendo los lineamientos del Consenso de Washington. Cuando descubrí el documento pensé que en realidad era una trampa, un documento falso que alguien había hecho para ejemplificar la capacidad organizativa que tienen estos empresarios, ese es un dato muy importante, porque si uno revisa los nombres de las personas que constituyeron esa empresa te das cuenta de que son los mismos que terminaron adueñándose del país, eso es algo que he escuchado de empresarios que me tocó entrevistar, algunos que no quisieron estar en el libro, pero que son empresarios viejos de Monterrey, industriales, que piensan en la necesidad de crear justo eso, de construir empresas que se van consolidando poco a poco, un capitalismo que sigue otra lógica, no es un capitalismo que dependa de la especulación o de la relación con los políticos encargados de las licitaciones o de la obra pública, por ejemplo.

JMH: Es el primer latinoamericano que se convierte en el hombre más rico del mundo, Telmex y Telcel han sido empresas dominantes que han jugado un papel muy importante en la vida económica del país, pero no son las únicas empresas del Grupo Carso que se han consolidado como dominantes en su ramo. Es un personaje complejo, ambivalente del que logras hacer un retrato muy interesante.

DEO: Justo la idea del libro era entender el personaje, no era sustentar mis críticas, yo encontré en esta investigación a un personaje que tiene una capacidad excepcional para las matemáticas, por ejemplo, es un hombre que tiene una relación con los números excepcional, es un hombre muy trabajador, muy entregado, un hombre que maneja con mucha austeridad y disciplina sus empresas, a diferencia de otros empresarios, es un estratega, es decir, sí hay una serie de cualidades, por supuesto, yo no estaría de acuerdo en decir que todo lo que tiene Slim se lo debe a sus relaciones políticas, hay también una habilidad empresarial y una visión financiera y una serie de cualidades que espero que mi libro también lo refleje, porque eso es algo que también encontré.

JMH: La familia, el entorno familiar juega un papel muy importante para el control de sus empresas, pero también como una continuación porque sus hijos y yernos forman su entorno más cercano.

DEO: Denise Dresser, quien ha observado de manera constante el entorno del empresario, planteaba recientemente como en el caso de Slim, pero también de otros empresarios, la falta de compromiso de Slim con la filantropía de, algo que también recoge el libro, al contraponerlo con casos de otros empresarios multimillonarios, sobre todo norteamericanos, han emprendido una filantropía que podríamos definir como radical, lo cual no solo requiere de la voluntad de estos empresarios sino también de la política fiscal de los países, en el sentido por ejemplo del cobro de impuestos a las herencias que en México no existe, que sería un estimulante para que muchos hombres tan ricos como Slim pudieran encontrar otras vías para manejar su riqueza de otra manera y apoyarán a través de sus fundaciones a cuestiones artísticas o de educación o problemas sociales o de salud, actuar de otra manera ante los problemas del país.

JMH: El tema político es otro de los temas esenciales para entender a Slim, ya que él juega dentro de estas ligas de la política, a pesar de que no necesariamente tenga una bancada en las cámaras que se identifique con él, como en el caso de la llamada “telebancada” que son diputados cercanos a Televisa y a Tv Azteca, pero claro que juega en las ligas de la política mexicana, es un actor importante, aunque es muy discreto con sus relaciones.

DEO: Yo creo que él tiene un dominio del espectro político muy importante y eso va más allá de los partidos políticos y su posible ideología, por ejemplo en la campaña del 2000 sus hijos fueron grandes donantes a la campaña de Fox, pero el día de la elección Carlos Slim estaba en el edificio central del PRI abrazando y consolando a Francisco Labastida, el candidato perdedor, entonces lo que vemos su posibilidad de moverse entre uno y otro político, pero no sólo eso, es alguien que ha logrado conseguir un elogio público de Fidel Castro, un empresario, un capitalista que logra un elogio del líder comunista de América latina, y no solo eso, Fidel Castro confesó que durante años usó la televisión que Carlos Slim le regaló, pero al mismo tiempo puede salir retratado con Alan Greenspan o con Clinton, me parece que se mueve como pocos empresarios en el ámbito político y eso sin duda alguna es una clave para entender el lugar en el que se encuentra actualmente.

JMH: Bernardo Gómez, vicepresidente de Televisa declara para tu libro: “El poder real es Slim, a él nadie lo critica”. Son muy pocos los críticos reales de Slim.

DEO: Tiene dos formas de lograr eso, la primera es el hecho concreto de que las empresas de Grupo Carso el mayor anunciante para los medios de comunicación en México, eso inhibe cualquier crítica, pero también tiene una capacidad de confrontación o intimidación que él tiene, eso influye por supuesto, pero también hay que decir que Slim confronta personalmente, eso es algo muy interesante, él suele invitar a sus críticos a debatir en sus oficinas personalmente, lo cual nos permite entender que es una figura que intimida, que confronta, pero al que le gusta debatir y confrontar a sus críticos.

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Javier Moro Hernández

Javier Moro Hernández

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