Opinión

¿De cuáles panistas?

 

Está claro que hay de panistas a panistas. Y viene al caso porque con el cambio de gobierno del 1 de diciembre, muchos ciudadanos en Aguascalientes nos preguntamos con curiosidad si además del cambio de personas habrá también cambios en el modo de hacer gobierno, dado que lo que tuvimos los pasados 6 años no se distinguió precisamente por sus cualidades democráticas, sino al contrario. Puesto que un Ejecutivo estatal no puede ser ya el poder de los poderes, y un gobierno serio tiene que tener balances, contrapesos y rendición de cuentas, así que un gobernador responsable tiene que representar cabalmente el interés general de los ciudadanos que lo eligieron.

Así, dicen en Chihuahua que Javier Corral Jurado (El Paso, 1966) actuó sin dilación tan pronto como tomó protesta (el pasado cuatro de octubre), pues urgía empezar a corregir los muchos abusos y desviaciones de su antecesor, que según se ha ido informando recientemente, son graves y notorios (por ejemplo, la deuda de Chihuahua es de 48 mil millones de pesos, según denuncia públicamente Corral, lo que, sostiene, deja al gobierno al borde de la incapacidad de prestar servicios básicos y muy cerca de la quiebra técnica); aunque por desgracia no muy diferentes a los cometidos por el otro Duarte en Veracruz (hoy supuestamente prófugo), por Medina en Nuevo León, por los malhadados hermanitos Moreira en Coahuila, por Yarrington y compañía en Tamaulipas, o por Borge en Quintana Roo; solo por citar los casos más recientes y escandalosos (todos de tres colores). ¿En qué estado se recibe el gobierno de Aguascalientes? Sería bueno que los ciudadanos lo sepamos con claridad.

Corral representa entonces un perfil distinto al de los neo panistas, como un malogrado señor alto y vacío (de apellido Fox), pero también diferente al estilo rijoso y prepotente de panistas “de toda la vida”, como un fraudulento chaparrito, pelón y de lentes con más de 121 mil muertos en la cuenta oficial de su narcoguerra, aunque hay fuentes no oficiales que elevan la cuenta hasta las 200 mil personas (Proceso, 30 de julio de 2013).

Así, Corral llegó al gobierno de Chihuahua con las manos limpias y las mejores credenciales democráticas, cosa no muy fácil para un precoz militante juvenil de un partido siempre conservador y proclive al dogma, al que se afilió en 1982. Dos veces diputado federal y dos veces senador por su estado, Corral ha logrado situarse en la frontera del “mejor ser” panista gracias a su actitud honesta, dialogante, tolerante y abierta, lo que sin duda lo puede poner de salir bien las cosas en Chihuahua, entre las personas más destacadas del panismo histórico, al lado de figuras como Gómez Morin, Hugo Gutiérrez Vega, Rodríguez Lapuente, Bernardo Batiz, Jorge Garabito, González Schmall, Jacinto Guadalupe Silva, y desde luego que Clouthier. Todos hombres serios, honorables, inteligentes, de fuertes y arraigados valores cristianos, pero también defensores de la soberanía de la nación y de la laicidad del Estado.

Corral es también un reputado e intransigente defensor de la libertad de expresión y de las condiciones necesarias para que todos los ciudadanos la ejerzan con equidad, poniendo coto a los dueños de los medios, que como se sabe, también se suelen adueñar de las verdades y las mentiras de la nación.

Luego, están también esos otros panistas de los cuales tenemos sobrados ejemplos en Aguascalientes: voraces, corruptos, ignorantes, viciosos e impunes. Kakistócratas de pura cepa, diría el recordado Granados Chapa. Nombres sobran para un largo listado, pero se puede mencionar a la antítesis de Corral hecha gobernador en la persona del impresentable Yunes en Veracruz o al cacique Padrés en Sonora. Y desde luego que hay más.

Es por eso que la elección de Corral en un estado tan lastimado como Chihuahua, es una bocanada de aire fresco que ofrece al menos la probabilidad de un cambio positivo en el corto plazo. Corral tiene en común con Orozco el haber perdido ya una elección previa a gobernador a la que ahora ganó, así que para ninguno de los dos fue fácil llegar. Ambos también accedieron a gobernar su estado directamente desde el Senado, donde fueron compañeros de bancada. Por lo demás, es claro que Aguascalientes (uno de los estados más pequeños del país) no es Chihuahua (el más grande); aunque ambos enfrentan retos, desafíos y oportunidades comunes.

¿Hay elementos para esperar cambios en las formas, pero también y sobre todo en el fondo del gobierno de Aguascalientes, como parece ocurrir ya en Chihuahua?, ¿a cuales panistas pertenecen Martín Orozco y el equipo de personas del que se rodeará en Aguascalientes? No es pregunta menor, aunque aún es pronto para saberlo. En cualquier caso, el tiempo lo dirá. Se puede anticipar que la protesta pública rendida al acceder al cargo, obliga moral y jurídicamente a quienes la hacen y que no es solo un mero formulismo. Los ciudadanos atentos al desempeño de la función pública, ayudamos a gobernantes y empleados públicos a recordar su protesta constitucional.

Pero ciertamente hay que desear a Orozco y a su equipo éxito en su nueva responsabilidad, pues un gobierno legitimado en su actuación cotidiana será sin duda positivo para las y los ciudadanos de Aguascalientes. En el caso contrario, estarán a las consecuencias morales y legales de la protesta rendida públicamente.

Post Scriptum. Visto en twitter: “los gobernadores en México deberían estar obligados a otorgar una fianza cuando asumen: con cargo, en caso de incumplimiento, al presupuesto de su partido político.” Nada mala la idea.

@efpasillas


Vídeo Recomendado


The Author

Enrique F. Pasillas

Enrique F. Pasillas

2 Comments

  1. José Chavira Carrasco
    11/12/2016 at 11:50 — Responder

    Totalmente de acuerdo.
    Congratulaciones.
    Un pequeño error fue al paso Texas en 2016, en 1966 todavía era un bebé.
    A Gobernar al Estado de Aguascalientes, que no llega ni hacer el municipio de Ciudad Juarez.
    Chihuahua tiene 67 municipios.
    Aguascalientes tiene 11 municipios.
    Chihuahua tiene 22diputados
    Aguascalientes tiene mucho más, porque?
    Y ya comparó más, ya que únicamente el rector de la UACH maneja un presupuesto mayor que el presidente municipal de la Ciudad de Chihuahua, y si cuento con el presupuesto de UACJ, y las otras universidades, etc.
    Esto es una idea de que les pasa a los funcionarios de Aguascalientes, son muchos, ganan mucho, es poco para territorio para gobernar súper bien.
    O creen que las Nissan los van salvar de todo, con súper salarios, lo cual es falso, ellos se van un día y dejan sus bodegas; tienen que diversificar, no pongan todo el oro en una sola canasta.

    • 15/12/2016 at 13:12 — Responder

      Gracias por tus comentarios José. “El Paso, 1966” se refiere a la fecha y lugar de nacimiento del gobernador Corral. Buena pregunta: ¿o Chihuhahua tiene pocos diputados o Ags tiene muchos?…pero está claro que empleados públicos con sueldos altos y funciones injsutificables sobran allá y acá. Se llama corrupción. Un saludo! efpp

¡Participa!