Opinión

EUA primero / Taktika

 

Washington D.C., Estados Unidos de América. 20 de enero de 2017. Con un marcado acento neoyorquino, el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, dirige su discurso inaugural: “Por muchas décadas, hemos enriquecido a la industria extranjera a costillas de la industria estadounidense”. Enardecido, el magnate añade: “Hemos defendido las fronteras de otros mientras rechazábamos defender las nuestras y hemos gastado billones de dólares en el extranjero mientras las infraestructuras de Estados Unidos se han desgastado”.

La fogosa retórica de Trump parece contrastar con el vestido azul celeste de su esposa, Melania, cuando remata: “Los que estamos reunidos hoy hemos proclamado un nuevo decreto que será escuchado en cada ciudad, en cada capital extranjera y en cada salón de poder. Desde hoy, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde hoy, será primero EUA, primero EUA”.

La escena arriba descrita se relaciona con el presente artículo, el cual tiene por objetivo explicar cuáles han sido las reacciones al discurso de “EUA primero”, cuál será la nueva política exterior estadounidense y cómo ha reaccionado México.

El orden mundial ha sido definido en dos ocasiones en la época contemporánea: primero, en 1945, los Estados Unidos de América y la Unión Soviética surgieron -tras la derrota de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial- como las principales potencias mundiales. Durante los siguientes 45 años, Washington y Moscú se disputaron la supremacía global.

Segundo, en 1989 la caída del Muro de Berlín presagió la victoria estadounidense. Dos años más tarde, la Unión Soviética desapareció, hecho que fue calificado por el presidente Vladimir Putin como “la mayor catástrofe geopolítica del Siglo XX”.

La última década del Siglo XX fue un periodo de “vacaciones estratégicas” para la Unión Americana: China estaba implementando las reformas económicas que después la harían un coloso económico; Rusia estaba en bancarrota y empantanada en Chechenia; Irán se estaba recuperando de la guerra contra Irak; y Alemania estaba pagando el costo de la reunificación.

En respuesta a los atentados terroristas del 9/11, el gobierno de George W. Bush reaccionó con aventuras militares: Afganistán e Irak se convirtieron en derrotas estratégicas. Luego vino la Gran Recesión de 2007-2009. Estos acontecimientos se agregaron al ascenso de China y al resurgimiento de Rusia como gran potencia. Todo ello se sumó al sentimiento de que la globalización poco o nada beneficia al estadounidense común -el little guy.

Este malestar fue capitalizado por el multimillonario Donald Trump, cuyo mensaje: “Make America Great Again”, encontró eco entre el electorado y le llevó a la victoria sobre la candidata demócrata, Hillary Clinton. Esto explica por qué su discurso inaugural es una muestra inequívoca de que los Estados Unidos se han cansado de ser el policía del mundo y que desean replegarse para salvar su poderío ante China y Rusia. La siguiente tabla muestra las diversas reacciones a la arenga de “EUA primero”:

 

Reacciones al discurso de EUA Primero

ACTOR DECLARACIÓN
Enrique Peña Nieto,

presidente de México

Ni confrontación ni sumisión
Sigmar Gabriel,

vicecanciller de Alemania

Es la seria radicalización de la sociedad estadounidense con tonos altamente nacionalistas
Daniel Cohn-Bendit,

político franco-alemán, líder Mayo del 68

Es una guerra económica y comercial inédita entre los Estados Unidos y la Unión Europea

Fuente: Elaborado por el autor con base en datos obtenidos de: La Jornada, Bild y Libération.

 

Si Trump elaborará sus acciones bajo la lógica de “EUA primero”, entonces cuál será la política exterior estadounidense. Aunque parezca trivial, los alemanes parecen haber encontrado la clave en una entrevista realizada por la revista Playboy a Donald Trump en marzo de 1990. En ella, el futuro presidente estadounidense se queja de Alemania y Japón diciendo que “sus productos son mejores porque reciben muchos subsidios” mientras que los Estados Unidos se aseguran de que esos países no sean “borrados de la faz de la tierra en quince minutos, nuestros ‘aliados’ hacen billones estafándonos”1.

Asimismo, el embajador alemán en Washington, Peter Wittig, se ha reunido con Jared Kushner, el “yerno incómodo” de Trump. Kushner ha informado al enviado germano que Trump está preocupado por las exportaciones procedentes de China, Japón y Alemania hacia Estados Unidos y que dicha situación debe cambiar.

Por su parte, el prestigiado centro de pensamiento británico, Chatham House, afirma que la política exterior norteamericana será “sometida a una agenda mercantilista con poca apreciación por las dinámicas geopolíticas de largo plazo o la continuidad de las relaciones de los Estados Unidos con socios clave”2.

Cómo ha reaccionado la élite empresarial y política de México ante el discurso de “EUA primero”: al estilo Emmanuel, pues nuestros gobernantes y empresarios creían que la Unión Americana era “principio y fin” en materia de diplomacia y comercio exterior. Es decir, la noticia de la renegociación del TLCAN equivale al “todo se derrumbó dentro de mí, dentro de mí”.

Si bien en la Unión Americana hay muchas empresas para las cuales México es su principal mercado, el Gobierno de la República no debe confiarse y deberá trabajar con un “aliento que sabe a hiel” para encontrar el modo más adecuado de negociar con Trump y su gente, pues la prosperidad de nuestro país, en gran parte, depende de ello.

Aide-Mémoire.- El fallo de la Corte Suprema del Reino Unido respecto al Brexit, es una muestra del equilibrio de poderes y del funcionamiento de una democracia ejemplar.

 

  1. Donald Trump and the New World Order https://goo.gl/agb0Gr
  2. America’s International Role under Donald Trump https://goo.gl/IynfK6

 

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Soren de Velasco Galván

Soren de Velasco Galván

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