Opinión

Batman Lego: justicia para niños (y para grandes) / Cinefilia con derecho

Batman lego (2017) el spin-off de The Lego Movie (2014) es una excelente sorpresa, de lo mejor del héroe en los últimos años, la articulación del guión es un diálogo de ida y vuelta con toda la parafernalia cinematográfica del hombre murciélago, los guiños a la saga son ricos, precisos y a veces deliciosamente hilarantes, los verdaderos conocedores encontrarán la gran cantidad de easter eggs y referencias genialmente ubicadas en la trama; es tan brillantemente hilada que entretiene a los chicos y grandes, a los eruditos del afiche y a los neófitos, a los cinéfilos y a los que usan el cine como simple distracción dominguera. La historia es original: el justiciero nocturno al que todos admiran, lucha con una serie de enemigos entre ellos el Joker, quien se cree su mayor rival, cuando el hombre de la noche lo desprecia (un divertido juego que recuerda la famosísima friendzone) el payaso, decepcionado, decide entregarse a la ley. Para la soberbia del justiciero eso es impensable, no concibe que un criminal esté en la cárcel sin su intercesión, por ello decide tomar acciones más drásticas, fuera del proceso que el derecho le impone y por supuesto violando los derechos del reo.

Batman es retratado como un ególatra, metrosexual, excéntrico y sibarita, si bien ya lo sabíamos, lo divertido es que la cinta lo lleva al paroxismo, con un personaje que presume en todo momento su potente voz, el abdomen marcado, siempre acapara las selfies, reparte souvenirs de su propia figura a los niños huérfanos, un enorme culto a su personalidad que a su vez provoca que su entorno afectivo no le importe nada, todo gira en torno a sí mismo; tanto que, en una prisión de alta seguridad de otra dimensión, es declarado delincuente por su egocentrismo y el poco sentido de la solidaridad con sus seres queridos. Es muy interesante su interacción con otros batmans, por ejemplo, Alfred habla con Bruce Wayne señalándole todas las crisis sicológicas que ha sufrido, cada una de ellas corresponde a las cintas que han sido filmadas: “Señor, le he visto atravesar fases similares en 2016 y en 2012 y en 2008 y en 2005 y en 1997 y en el 95 y en el 92 y en 1989, y en esa un poco extraña del 66”, refiriendo esta última a la estrambótica serie de Adam West, que por cierto trae muchas referencias divertidas a la cinta, como el “Na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, na, ¡Batman!” o la versión lego de las famosas onomatopeyas: ¡pow! ¡bam! ¡zok! Además de este coloquio con las cintas del héroe de cómic, la película decide echar mano de grandes criminales de la pantalla grande: ahí vemos a Lord Voldemort, Tiburón, el ojo de Sauron, King Kong, Godzilla y una pléyade de famosos villanos.

¿Cómo entender la justicia en Batman Lego? En la encrucijada donde ciudad Gótica está en peligro de ser destruida, vemos tres bandos: los malos (tradicionales criminales del cómic), los malos-malos (máximos villanos traídos de otros universos cinematográficos) y los buenos, estos últimos necesitan la ayuda de los malos para proteger a la ciudad, y entonces, ambos bandos descubren la necesidad de salvar a la que al final de cuentas es su comunidad, es decir Gótica; una justicia alternativa donde se busca no lo legal o lo justo, sino lo que beneficie los intereses comunes de todas las partes.

Con apenas cinco años como padre, me pregunto cómo es mejor enseñar la justicia a mi hijo: darle a cada quien lo suyo, dar a cada quien lo que necesita o llegar a acuerdos, hacer una justicia en la que quepan muchas justicias, en la que se dé un respeto debido a los derechos del otro, pero en los términos en que él y no yo, los necesita; algo así como lo propuesto por Lucy Taylor en términos de “diversalidad”; personalmente mi sentido jusnaturalista me dice que es mejor la segunda; en la práctica, ha resultado muy bueno explicarle las ventajas de llegar a acuerdos, claro que no siempre ha sido fácil puesto que implica sacrificio, pero normalmente es posible explicándoselo, cosas como compartir sus juguetes, no pelear y trabajar en equipo o llegar a tratos en relación a un determinado tema, ha funcionado. Aunque el final de Batman lego es un poco desarticulado, lo cierto es que es una delicia que nos permite ver la justicia desde una perspectiva alternativa.
[email protected]

The Author

Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

No Comment

¡Participa!