Opinión

Inversión pública en movilidad, ¿a quién beneficia? / Agenda urbana

 

¿Cómo nos movemos las personas en la zona metropolitana de Aguascalientes? ¿De qué manera responde la inversión pública a nuestras necesidades de movilidad? Según datos de la Encuesta Intercensal 2015 del Inegi, en la zona metropolitana, 53% de los viajes a la escuela se realizan caminando o en bicicleta, 20% en transporte público, y únicamente 26.1% en vehículos particulares. Es decir, 7 de cada 10 estudiantes de la zona metropolitana van a la escuela en transporte público, caminando o en bicicleta, y sólo 3 de cada 10 estudiantes van a la escuela en vehículos particulares. Por su parte, 40.3% de los viajes al trabajo se realizan en transporte público, 21.6% caminando o en bicicleta, y 36.8% en vehículos particulares. En otras palabras, 6 de cada 10 personas llegan a su trabajo en transporte público, caminando o en bicicleta, y únicamente 4 de cada 10 lo hacen en vehículos particulares.

La gran mayoría de los hidrocálidos no se mueve en vehículo particular para llegar a la escuela o al trabajo. Sin embargo, en los últimos años, la inversión pública con fondos federales en movilidad se ha concentrado de manera desproporcionada en infraestructura para los vehículos particulares. Entre 2011 y 2014, sólo el 19.7% de la inversión pública en movilidad en la zona metropolitana se destinó a transporte público e infraestructura peatonal y ciclista, mientras que el 80.3% se destinó a infraestructura vial (como pasos a desnivel) y pavimentación. De cada 10 pesos de inversión pública en movilidad, 8 se destinaron a proyectos que benefician, principalmente, a un grupo reducido de personas que se trasladan en vehículos particulares a su escuela o lugar de trabajo.

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En consecuencia, en los últimos años la inversión pública en movilidad se ha distribuido inequitativamente, con consecuencias negativas para la población. ¿Por qué? Primero, porque la gran mayoría de los movimientos que realizamos en la ciudad, no es nada más por el afán de realizarlos, sino para llegar a destinos que nos permiten satisfacer nuestras necesidades; como la escuela, el trabajo o el doctor. La movilidad, por lo tanto, no es un fin, sino un medio para acceder a las oportunidades laborales, educativas, comerciales, recreativas y de salud que nos brinda la ciudad. Por ello, qué tanto puede una persona acceder a estas oportunidades depende, en gran medida, de la oferta y calidad de los sistemas de transporte e infraestructura a través de los cuales nos movemos. Un transporte público deficiente y poco confiable, e infraestructura peatonal y ciclista insuficiente y de mala calidad, por ejemplo, puede limitar las oportunidades laborales de las personas que utilizan estos medios de transporte, porque no podrán trasladarse con facilidad y a un precio razonable a aquellas zonas de la ciudad en las que pudieran encontrar más y mejores empleos.

Privilegiar la inversión en infraestructura para vehículos particulares también tiene consecuencias negativas porque esta inversión es regresiva, pues más del 40% de los automóviles privados se concentra en el 20% de los hogares más ricos del país (Medina 2016). Además, en estados como Aguascalientes, los vehículos particulares pagan un impuesto a la tenencia subsidiado. Es decir, el vehículo particular es un medio de transporte utilizado principalmente por sectores de altos ingresos, que además se le subsidia con inversión para su uso y con impuestos reducidos. Por el contrario, el transporte público, el cual es usado por gran parte de la población, principalmente por sectores de bajos y medios ingresos, generalmente cuenta con una inversión mucho menor y ningún tipo de subsidio público (Ibíd.).

Y en tercer lugar, equivocadamente se cree que una mayor inversión pública en infraestructura vial y pavimentación traerá mayores beneficios para la población, al mejorar la movilidad en la ciudad. Sin embargo, como mencioné en mi columna del 16 de febrero, más infraestructura vial puede generar más tráfico, que en el mediano y largo plazo no hará más que mantener el caos vial. Con este tipo de inversión, además, la ciudad se vuelve cada vez más dependiente del automóvil y las personas deben manejar más para satisfacer sus necesidades.

Las deficiencias en movilidad restringen los derechos de los habitantes de la zona metropolitana. Los tiempos invertidos en los traslados, el costo económico y el impacto en el presupuesto familiar, así como los costos ambientales, deterioran las condiciones de vida en la ciudad (ONU-Habitat 2015). Aguascalientes está lejos de contar con sistemas de movilidad eficientes que favorezcan el desarrollo social, económico y sostenible, y que permitan a las personas de todos los niveles socioeconómicos acceder y disfrutar de los servicios y oportunidades que ofrece la ciudad. Aguascalientes debería avanzar hacia una distribución más equitativa de la inversión pública en movilidad, no sólo para asegurar que los intereses y las necesidades de todos los sectores de la población estén bien representados en las prioridades de inversión pública, sino también para mejorar la calidad de vida y el bienestar de toda la ciudad. Invertir en alternativas de movilidad más sustentables y eficientes permitirá mitigar los costos sociales, económicos y ambientales del uso desmedido del automóvil.

 

[email protected] | @fgranadosfranco

 

Referencias:

Medina, S. (2016). Por qué la inversión en infraestructura para el auto genera mayor desigualdad. Nexos. 16-12-2016.

ONU-Habitat (2015). Reporte nacional de movilidad urbana en México.

 

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Fernando Granados

Fernando Granados

3 Comments

  1. Gretel
    23/02/2017 at 16:20 — Responder

    Y los trabajos que genera la construcción a donde se moverían? Los transportes públicos también se benefician de estas construcciones viales. Sin embargo, la inversión en el espectro de urbanidad en todas sus directrices es muy necesaria.

  2. Benjamin
    23/02/2017 at 16:27 — Responder

    Hola soy Benjamin de bicicalidos y te felicito por el articulo diste en el clavo, los datos ahí están solo necesitamos decisiones valientes

    • Fernando
      24/02/2017 at 10:59 — Responder

      Hola Benjamin, muchas gracias. Coincido contigo, hay muchas cosas que se pueden hacer. Felicidades a ustedes por el trabajo que realizan. Estamos en contacto.

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