Opinión

Rendición de cuentas y el discurso democrático / Política For Dummies

Cuando son las elecciones, los candidatos y partidos políticos buscan el voto de la ciudadanía para ocupar un cargo de elección popular. La democracia funciona si los ciudadanos votan de manera consciente e informada no por una persona o un partido político, sino por un proyecto de distrito, ciudad, estado o país.

Una de las fallas de la democracia ha sido que los gobernantes se han alejado de los ciudadanos una vez que están en las sillas de poder y que luego cuando buscan la reelección o algún otro cargo vuelven a la calle a pedirle el voto a los ciudadanos y estos a recibir las propuestas y votar. El círculo está incompleto, así no funciona una democracia ni funcionará.

Y es que, escuché hace unos días a un funcionario público, que me pareció lúcido y estudiado: “Debemos revertir nuestro discurso democrático” y tiene razón, durante décadas el mundo en general se ha construido a partir de un discurso democrático en diferentes tonalidades pero con coincidencias: 1. Se ha pugnado por leyes de transparencia y acceso a la información como las que en la actualidad tienen muchas naciones incluyendo a México y eso no ha significado reducir la corrupción. 2. Durante años se han realizado peticiones para que mecanismos de participación ciudadana se apliquen y en la actualidad muchas democracias tienen regulados presupuesto participativo, iniciativas ciudadanas o revocación de mandato y eso no ha significado que los ciudadanos se reencuentren con la democracia como ese valor deseable. 3. Se han pugnado por candidaturas independientes y cuando se tienen se les da un uso negativo y no ha significado un cambio significante en la percepción ciudadana sobre política.

El discurso democrático tiene que cambiar, pero también las acciones e instituciones. Sobre la rendición de cuentas, hay mucho por trabajar. Se han solicitado que los funcionarios informen a la ciudadanía las acciones que realizan y no ha sido suficiente. No se ha transitado a un modelo de rendición de cuentas completo. Ayllón y Merino establecen que “pedir que se rindan cuentas es cosa fácil. Diseñar y operar una política pública con ese propósito es mucho más difícil”. El discurso democrático no ha sido suficiente, los gobernantes no saben rendir cuentas.

Los gobernantes están obligados a ser responsables en todo momento y no solo en las campañas, frente a quienes los eligieron y a quienes no lo eligieron también. Están obligados a rendir cuentas, como tú y yo rendimos cuentas a nuestro empleador o al que nos dio el trabajo, deben asumir las consecuencias de sus actos y ser sancionados. “Las cuentas se rinden sobre una acción, una decisión o incluso una omisión previa”, se debe informar sobre lo que se hace, lo que se decide y lo que se deja de hacer: los políticos informan sobre lo bueno que hacen, lo bueno que deciden y nada más, nunca informan sobre lo que hacen mal, lo que deciden mal o lo que no hacen; no es rentable electoralmente.

Rendir cuentas no es lo mismo que informar, los gobernantes están acostumbrados a emitir mensajes lineales desde la televisión, pero rendir cuentas implica un ejercicio de retroalimentación, preguntas y respuestas, sanciones y hasta mentadas de madre. Debemos olvidar los mensajes largos del día del presidente o los spots anunciando obras y logros. Diputados, alcaldes, gobernadores y presidentes deben asumir la responsabilidad y dar la cara ante una ciudadanía en constante indignación, estar preparados para dar respuesta y construir en conjunto, compromisos para solucionar los problemas.

Uno de los vicios de los políticos es estar pensando constantemente en la siguiente elección; por eso no informan lo que hacen mal ni asumen sus errores o no son autocríticos, porque eso significaría menos votos y menos rating mediático; la política no se trata de ganar elecciones (aunque es una actividad fundamental) y ganar concursos al mejor spot publicitario, la política se trata de entre todos solucionar los problemas de los viejos, de los niños y de las mujeres, sino se resuelven esos problemas, los gobernantes deben rendir cuentas y asumir la sanción que imponga el ciudadano en las urnas.

Se deben diseñar mecanismos para que los gobernantes rindan cuentas de manera original e innovadora con un modelo de gobierno abierto, es complejo que los gobernantes se sometan a rendir cuentas, que den la cara ante los ciudadanos, no toman los riesgos de ser humillados o videograbados en la era de la memecracia. Sin embargo, es el riesgo que sumen cuando ocupan un cargo, es el riesgo y responsabilidad que aceptan; según tribunales los funcionarios públicos tienen que tener mayor resistencia a la crítica y el momento ideal es la rendición de cuentas. No solo se trata de rendir cuentas periódicamente, se trata de que el poder legislativo sancione cuando se cometen errores y que los gobernantes sean sancionados cuando quebrantan la ley; esto implica modificaciones institucionales que erradiquen la impunidad, incentiven la rendición de cuentas y empoderen al ciudadano para sancionar.

Un modelo lejano de las democracias modernas.

 

@caguirrearias

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Carlos Aguirre

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