Opinión

Servicios de Salud / Punto crítico

Los servicios de salud en nuestro país están muy lejos de ser eficientes. Ciertamente no hay recurso que alcance, más cuando la atención crece, lo que si no debe seguir tolerándose es que quienes forman parte de este sistema brinden una atención déspota e incluso grosera con la población.

El Instituto Mexicano del Seguro Social sigue siendo la dependencia que más derechohabientes tiene, por lo que también es la que tiene un mayor número de demandas por irregularidades que se someten a juicio de instancias como las Comisiones de Arbitraje Médico, que aunque busquen llegar a la conciliación entre paciente y personal médico, en casi todos los casos existe negligencia por parte de los empleados de estos sistemas.

En esta dependencia, el Seguro Social, se han implementado varios programas de “mejora” en la atención. Hablemos de uno de ellos, la cita previa. Si usted tiene la intención de hacer el trámite vía telefónica por lo menos tardará una hora para que alguien conteste su llamada.

Corriendo con mucha suerte de que alguien levante la incesante bocina, al momento en que usted solicite atención médica por lo menos tardará unos 4 días para que pueda acudir a la clínica correspondiente.

Si su padecimiento es más delicado, agárrese, porque las citas para servicios como laboratorio, por mencionar alguno, se la otorgarán unos 15 días después de recibir atención de primer nivel. Peor aún, si su enfermedad requiere por decir algo una radiografía, tendrá que esperar unos tres meses, pero si ocupa servicio de tercer nivel, ahí sí tendrá que esperar a veces hasta más de seis meses para que pueda ser recibido por uno de los especialistas que ahí laboran.

En cualquiera de los casos es inconcebible que tenga que pasar tanto tiempo para poder recibir el servicio, más cuando el costo para los mexicanos no es nada barato. Según la información del portal Forbes México, nuestro país invierte poco y mal en salud pública.

En proporción, el dinero que se gasta en salud es incluso menor al que asignan países con desarrollo similar: los cerca de 1.2 billones de pesos que destina México equivalen a 6.2% del PIB. En los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el gasto en salud promedia 9.6% del PIB y se expande más de lo que lo hacen estas economías.

La seguridad social en México está, también, enferma de burocracia. El dinero que dedica a tareas administrativas es tres veces más alto que el promedio de los países de la OCDE, y en los estados hay duplicidades en los registros de las instituciones públicas: más de ocho millones de mexicanos están afiliados al IMSS y, al mismo tiempo, al Seguro Popular (SP), mientras que 1.2 millones están en el Issste y en el Seguro Popular.

Ante este mal balance, la idea de que servicios privados complementen a las instituciones públicas gana fuerza. Es el momento de hacerse la pregunta de si el gobierno debe ser el que preste los servicios de salud o sólo debe pagarlos, o si debe privatizar hospitales y no sólo subrogar, como hace ahora.

Por lo pronto, no queda más que seguir padeciendo el sistema con el que contamos en cualquiera de sus modalidades, haciendo votos para que se meta en cintura a quienes forman parte de él y se inyecten los recursos necesarios para su fortalecimiento.

 

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Leticia Medina

Leticia Medina

1 Comment

  1. Anónimo1
    28/02/2017 at 12:22 — Responder

    Señora Leticia, quiero felicitarla describir la situación de la salud de manera clara y realista. No muchos periodistas hoy en día tienen el valor de hacerlo. No ha hecho más que describir la pura la realidad, varias de las dimensiones de las que se compone el desastroso servicio ofrecido diariamente por el IMSS. Agrego también que no solo es muy dificil obtener cita por teléfono, también lo es desde internet o desde la aplicación. Uno puede pasar mas de media hora para obtener la constancia de NSS: http://www.numerosegurosocial.com.mx/ Aunque no creo que esto simplemente sea una cuestión de público/malo – privado/bueno. Creo que a los gobiernos que hemos tenido simplemente no les importamos. No les importa brindar pésimos servicios, por lo que tampoco les interesa controlar a las empresas que lo hacen. Pero es nuestra tarea demostrarles que sí debería. Si más periodistas como Ud se animan a denunciar lo diario en el IMSS, más posibilidades tenemos de revertir en algún momento la situación…

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