Opinión

Transparencia como un estilo de / Política For Dummies

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Todos entendimos que necesitamos de la transparencia para tener mejores gobiernos, mejores sociedades y mejores medios de comunicación. Porque lo que busca la transparencia es sencillo: no ocultar nada y siempre decir la verdad. Para el Colectivo Ciudadanos por Municipios Transparentes, la transparencia es “todo ejercicio de gobierno -y de la clase política- de cara a los ciudadanos, lo que implica que las acciones, decisiones y recursos que se utilizan por parte de los gobernantes se encuentran documentados y accesibles a cualquier persona de manera permanente, sencilla y expedita, sin necesidad de ser requerida”. Toda información disponible para cualquier persona, de manera presencial o digital. Por ello un gobierno transparente no es un gobierno con archivos mal organizados y viejos o con oficinas cerradas o peor aún, un gobierno transparente no es un gobierno sin página web o sin utilizar redes sociales.

La transparencia y la verdad nunca serán rechazadas, es un discurso, para el beneficio de todos, políticamente aceptado y defendido en cualquier trinchera. Nadie está en contra de la verdad o de la transparencia. La transparencia no solo en los gobiernos, sino en los medios de comunicación, empresas y en la ciudadanía en general, es esencial para tener una sociedad más abierta, pacífica y democrática.

En las evaluaciones más recientes de transparencia que realiza Cimtra. Los bloques de gastos y obras son los peores calificados junto con participación ciudadana. Es decir, los gobiernos son más opacos en lo que se refiere a obras y gastos; es ahí donde el manejo de los cursos públicos se realiza a discreción, además el bloque de participación ciudadana, no sólo es opaco sino que no se incentiva la participación de los ciudadanos en asuntos públicos. Estos tres provocan un caldo de cultivo para la corrupción.

No solamente es necesaria la transparencia para combatir la corrupción, ni con altos niveles de transparencia se hace un buen gobierno y sin corrupción. Es un requisito indispensable, pero no suficiente. Para tener un buen gobierno es necesario que se transforme la cultura política de los gobernantes por una que ponga en el centro la agenda de gobierno abierto: es necesario e indispensable en el siglo XXI. Esa agenda debe poner en el centro la transparencia, rendición de cuentas, participación ciudadana, co-creación e innovación tecnológica. Por lo tanto debe atender peticiones de agrupaciones ciudadanas que tienen exigencias y propuestas en esos temas, porque, como hemos discutido, el gobierno no puede solo y necesita ayuda de los ciudadanos.

Un gobierno que busque combatir la corrupción no es suficiente con publicar información sino que debe hacerlo con ciertas características para que ciudadanos puedan descascararla, estudiarla e identificar irregularidades, además debe garantizar mecanismos de participación ciudadana donde se intervenga en las decisiones y se denuncie. Aunado a eso el gobierno debe garantizar mecanismos de sanción ejemplares, de desintegración de redes de corrupción y una política de educación cívica transversal que busque combatir la corrupción. Mauricio Merino afirma que: “La corrupción no es un asunto de pesca de peces gordos, de perseguir individuos corruptos, cuando los casos ya sucedieron, la corrupción es un problema sistemático que sucede en redes, en consecuencia debe ser atacada por un sistema que sea capaza de contenerlos como red”.

Aunque la mayoría de los gobiernos no han migrado a esa cultura política de gobierno abierto, abundan más los gobiernos cerrados y opacos que los primeros, existen algunos que sí, Barack Obama puso la prueba al instruir mediante una orden ejecutiva que todo su gobierno fuera un gobierno abierto, en México algunos municipios han adoptado esa nueva cultura política que los permite ser no sólo los más transparentes del país, sino los que más incentivan el gobierno abierto. Se debe dejar en claro que un gobierno más transparente, abierto y que combate la corrupción no necesariamente es un gobierno con recursos económicos para implementar esas políticas públicas. Es un gobierno receptivo y un gobierno liderado por gobernantes convencidos de que la transparencia y el gobierno abierto. Lo esencial es la voluntad política: querer ser abierto y transparente.

Hay mucho camino por avanzar, sobre todo en los gobiernos y municipios más opacos que son los más lejanos a mostrar esa voluntad política, sin embargo, el avance mayor es que dentro del inconsciente colectivo se ha aceptado la idea que un mejor gobierno es un gobierno transparente.

Ser transparente no es una ideología de un partido político o una promesa de campaña, ser transparente es una obligación para los gobiernos y un estilo de vida para políticos, periodistas y ciudadanos. Lo que deben buscar la mayoría de ciudadanos es promover la cultura de la transparencia a través de evaluaciones, presión social, participaciones en los medios de comunicación, solicitudes de información y diálogos con el gobierno.

La transparencia y la apertura debe consolidarse como un estilo de vida, para así los gobiernos lo asuman como un nuevo estilo de gobernar que no debe regresar a uno parroquial, anticuado, cerrado y opaco.
@caguirrearias

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