Opinión

Aguascalientes sin cartelera / Alegorías Cotidianas

Mientras que por temporada de Feria se asombran algunos por la cantidad de actividades artísticas dispuestas para ello, en la Ciudad de México eso es el pan de todas las semanas.

Sólo en abril se hacen grandes esfuerzos para tener una cartelera cultural basta e impactante mientras el resto del año no, naturalmente que durante la Feria esas actividades culturales no están hechas para la población sino para el turismo. Es como si quisieran alzarse el cuello mostrando que en Aguascalientes sí hay cultura cuando la realidad, fuera del periodo ferial es otra o ¿será que únicamente en abril se consume cultura?

Por ejemplo, en el patio de las Jacarandas no hay actividades artísticas cada fin de semana, sino ocasionalmente y ese foro está desperdiciado la mayor parte del año, lo que me hace recordar aquel esfuerzo que se hizo en un gobierno municipal por cerrar la calle Madero cada fin de semana y hacerlo un corredor cultural con rock, teatro, danza y un sin número de actividades para los paseantes. Poco duró el proyecto, mas era algo parecido a lo que es la calle Carranza en tiempos de Feria, sólo que de manera más constante.

Para la Feria se imprimen programas, anuncian en la radio y en la televisión los eventos, talleres y actividades que habrá y hasta se pueden consultar en línea mientras que, el resto del año sólo por redes sociales nos podemos enterar de lo que se ofertará como cultura por lo que si no estamos atentos al Facebook, que es lo más usado, se nos puede pasar la fecha y no asistimos, aun si nos llamaba mucho la atención.

Las compañías de teatro, danza, los músicos, expositores artísticos y demás no tienen los recursos suficientes para pagar publicidad, carteles, volantes, espectaculares, spot de radio o televisión, por lo que su mercado se reduce muchísimo y la vieja estrategia de boca en boca últimamente dista mucho de lo que era antes.

Así pues, como espectadores y consumidores de arte y cultura no tenemos una cadena de información o distribución de ésta y si a ello le sumamos que tenemos que trabajar arduamente para crear espectadores el reto es mayúsculo.

En la Ciudad de México, por ejemplo, hay un gran número de compañías de teatro y espectáculos que se promocionan a gran escala y además sus actores principales son reconocidos lo que garantiza, de alguna manera, las entradas; otras compañías con menos recursos se suscriben a redes de distribución de arte y compran pequeños espacios en pantallas y aplicaciones de y sobre la ciudad además de recurrir al antiguo método de la cartelera en el periódico.

Se cree que las redes sociales lo son todo, la prueba de que no lo son es que millones firmaron por Facebook la destitución y renuncia de Peña Nieto y aún es nuestro presidente. Cierto es que la mercadotecnia de boca en boca ha comenzado a perder fuerza porque la manera de comunicarnos se ha diversificado, ahora las personas leen los blogs donde pueden informarse o desinformarse sobre x o y tema sin embargo, por la red social que le busquemos todo está escrito sin olvidar que ahora la escritura está acompañada de imágenes, está parte iconográfica produce mayor interés que las letras solas.

Si vendemos la cultura por medio de los bloggers y videobloggers podremos tener un mayor número de espectadores y, al mismo tiempo, asegurar mayor número de exhibiciones de una pieza teatral, un recital, un montaje dancístico.

Quizá las compañías artísticas en Aguascalientes no tienen el capital suficiente para pagar a un desarrollador web, tener una app donde dar a conocer fechas de próximos eventos y tampoco sabremos si daría resultado, pues los aquicalidenses no están tan habituados aún al uso de las apps, lo que no ocurre con Instagram, Facebook, YouTube, blogs y el medio más antiguo de todos, el periódico.

Sin pensar en abrir canales de YouTube sobre crítica de arte y cultura en Aguascalientes, una cartelera, por lo menos, de fin de semana en los diarios tradicionales de la ciudad serían una guía para tener como acercarse a la cultura de una manera económica y práctica.

Imagine usted que los periódicos locales abran un espacio donde podemos ver toda la oferta cultural de fin de semana, eso sería genial, pues si dos o más compañías de teatro exhiben alguna pieza en un centro cultural o un escenario distinto uno puede saber a qué lugar dirigirse, a qué hora son las funciones, cuánto cuesta la entrada para sí elegir algo para consumir como espectadores.

Con la era de la tecnología dejamos volar la imaginación y olvidamos que lo tradicional aún está en uso y es funcional de no ser así, ya no habría prensa escrita. Las carteleras culturales son tan prácticas y funcionales como la del cine o la programación de la televisión por cable y lo único que se necesita es que los reporteros se interesen en la cultura, no por paga, sino por placer para que la magia de un proyecto de trasmitir la agenda cultural de la ciudad suceda semanalmente.

No caigamos en el cliché de la Feria como único escaparate de cultura, busquemos que el resto del año también sea cultural y seamos espectadores críticos para incrementar el nivel de las actividades artísticas que presenciamos.

Esperemos pronto poder encontrar en los periódicos una cartelera cultural y que dé frutos rápidamente para los diarios, las compañías artísticas y sobre todo, nosotros, los espectadores.

 

Laus Deo

 

@paulanajber


Vídeo Recomendado


The Author

Paula Nájera

Paula Nájera

No Comment

¡Participa!