Opinión

Imágenes de Aguascalientes

La noche del 1 de abril, hace ocho días, falleció el actor, cantante, maestro, animado animador artístico, cuentero y, sobre todo, tramoya, Héctor Iván Luévano Alaniz, víctima de su última diablura, tal y como afirmara Beto Béjar en el homenaje que se le tributó en el Teatro Morelos el lunes 3, dado que murió en el incendio de su casa. La referencia no puede ser más pertinente, en la medida en que durante más de 10 años Iván desempeñó un muy creíble chamuco en la Pastorela Mexicana de Miguel Sabido, que desde 2003 se presenta en la temporada decembrina. Entonces, nada más natural para el diablo que irse entre llamas.

La imagen lo muestra en la parte posterior del Teatro Morelos, en la entrada a la bodega y al escenario, un espacio que le fue siempre muy querido, como querido fue él para muchos de nosotros.

Las llamas destruyeron su cuerpo, pero no su recuerdo, que aquí evoco con estas líneas y esta imagen.

Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]

The Author

Carlos Reyes Sahagún

Carlos Reyes Sahagún

No Comment

¡Participa!