Opinión

La nueva era de la docencia 2.0 / Alegorías Cotidianas

 

Decimos que, con la tecnología, el conocimiento está todo al alcance de un clic, mas ¿cuáles son los retos que enfrentamos los docentes ante ello?

Sin que estuviéramos listos las nuevas tecnologías de la información entraron al salón de clases y se convirtieron en la vaca sagrada de la educación, nadie sabíamos usarlas y aún no las dominamos, sin embargo, todos los días se usan para impartir temas y trabajar en el aula.

El boom de la tecnología dejó de lado algunos aspectos de la educación formal y esta se volvió un poco informal. Del 2005 a la fecha se ha buscado que las escuelas públicas cuenten con redes que les permitan tener acceso a internet y aulas con equipo de cómputo, también con pizarrones inteligentes. Se ha invertido mucho dinero en capacitación docente para que a los dos años otra parte de la tecnología sea el nuevo interés y lo otro se vuelva obsoleto y los miles invertidos en programas, aparatos y aplicaciones sean útiles sólo para los discursos de sexenio.

Las escuelas particulares van más allá, adquieren paquetes educativos con libros virtuales y contenidos en plataformas y apps, invierten en tabletas y ponen en marcha dichos paquetes sin que hayan sido probados en su veracidad lo suficiente para comprobar que si hace diferente la educación, son presos de la mercadotecnia y la ambición de tener mayor matrícula debido a que son innovadores y vanguardistas mientras que su red wifi no soporta el número de tabletas conectadas, los proyectores fallan y del cien por ciento de horas clase semanal sólo tienen un 45 por ciento efectivo.

La educación formal de antes nos pedía que estuviéramos varias horas por la tarde sentados buscando y sintetizando información en las enciclopedias o la biblioteca, luego había que hacer fichas, para finalmente concretar la tarea específica para ese día.

En la actualidad los estudiantes, sin importar la edad o el grado, en menos de 10 minutos encontraron la información que requieren, toman captura de pantalla, copian y pegan sin sintetizar, leer asertivamente o comprobar que lo encontrado sea fidedigno o de calidad para después, entregarlo a la maestra con varias fuentes y tamaños de ésta, diferentes interlineados, etc…

Ahora en primaria y secundaria se piden ya las tareas en computadora, con portada y cuerpo de trabajo, pero la pregunta es ¿cuál es el criterio de evaluación? ¿la entrega? Pues lo entregado no es formal, los errores inician desde la portada, hasta el último renglón manifiesta un desconocimiento del uso de los interlineados, sangría, fuente, márgenes constantemente, es decir, la primera entrega mal estructurada es comprensible ante un nuevo maestro, sin embargo, si esta característica se presenta en cada una de ellas entonces podemos pensar que la tarea “en computadora” no es corregida o calificada o bien que la persona frente al grupo tiene completo desinterés por la formación integral del alumno en cuestión. Es un acto imperdonable si es una escuela pública donde sucede y un fraude si ocurre en una privada.

La automatización del aprendizaje se produce cuando, repetidamente y en acompañamiento del docente, el alumno apropia un proceso sin embargo si lo que una y otra vez ocurre es una falta de interés en la investigación o el protocolo de la educación formal con dirección integral y de calidad lo que tendremos en un futuro en universidad será a un joven chiqueado, acostumbrado a entregar cualquier cosa obteniendo un 10 por ello.

No puede concebirse un docente que no haga investigación, por pequeña que parezca ésta enriquece la práctica y favorece el desarrollo de los procesos del pensamiento de quien la realiza y por ende se estimula a los educandos a que sigan los pasos para ello.

No podemos evitar que la información que los jóvenes entregan en sus tareas sean sacados de las primeras 5 opciones de la lista de resultado de búsqueda de Google, mas sí podemos pedirles que hagan fichas, en lugar de copiar y pegar, que agreguen la citografía de donde obtuvieron la información o bien que sinteticen la información y lo escriban con sus palabras para iniciar el camino al ensayo, además de enseñarles a usar Word, Pages, para darle formato a un documento y desde pequeños tengan una metodología para trabajos escolares.

Si bien tenemos que educar y usar las tecnologías de la información y comunicación también es cierto que no podemos dejar de lado la formalidad de la educación, enamorar a los estudiantes de la investigación, la lectura y la redacción. La edad ideal para iniciar la educación formal, moldear alumnos de excelencia es muy temprana y no se puede dejar la responsabilidad total a la escuela también los padres somos responsables de la formación de nuestros hijos de hacerlos conscientes de lo que es aprender, iniciarlos como autodidactas y de llevar consignas en casa que los lleven a la automatización del aprendizaje, a abrir las puertas al conocimiento.  

Una alumna me contó que, durante su educación básica y media, su papá después del desayuno y labores domésticas, en el periodo vacacional, le daba lecturas en inglés y no podía ir a jugar hasta que terminara, al principio le pedía que hiciera dibujos de lo que comprendía, luego varió la técnica y hoy en día, además de ser una extraordinaria estudiante autónoma y responsable, es trilingüe.

Como ese hay pocos ejemplos, sin embargo nunca es tarde para innovar en casa o en el aula para estimular el aprendizaje y la investigación, la educación no es únicamente el saber leer y escribir o ser instruidos, sino que conlleva el saber ser y hacer en la escuela, la sociedad y la casa.

El reto para los docentes no es dejarse llevar por las novedades sino el investigar a fondo cuáles aplicaciones sí son funcionales en el aula y cuáles no, en qué momento no permitir el uso de los gadgets e identificar y corregir el copiar y pegar información sin que se lleve a cabo un proceso educativo, así como el verificar que la información es pertinente tanto como el sitio de donde fue extraído.

Para ser un docente 2.0 es indispensable adaptarse a la nueva era sin dejar a un lado los valores, la investigación y la educación formal.

Buena suerte, jóvenes participantes a la beca Mexprotec, además de ser alumnos de excelencia en el juego de ganar, arriesgaron todo y serán recompensados. Después de invertir 11 meses en su educación hoy son trilingües y Francia los espera con las puertas abiertas.

Laus Deo

@paulanajber

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Paula Nájera

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