Opinión

El banquete de los pordioseros / Hace 50 años el Sargento Pimienta enseñó a la banda a tocar

 

De repente nos da por hacer listas, de todo, en estos largos y sinuosos caminos de la música -parafraseando a The Beatles- nos da por hacer las listas de los mejores discos, de los mejores vocalistas, de los mejores pianistas, bajistas, bateristas y un largo e inacabado etcétera. En el caso de los discos de rock no es la excepción y existen cualquier cantidad de propuestas, muchas de ellas muy solventes, de cuáles han sido los mejores discos en la siempre inconclusa historia del género. Muchas de las opiniones de los grandes conocedores del tema, de los grandes estudiosos de la música, han coincidido al señalar que el octavo disco en estudio de The Beatles, el llamado Sgt. Pepper’s lonely hearts club band es el mejor, así de simple y categórica esta afirmación. Sin duda hay razones de sobra justificadas para señalar con tanta convicción lo anteriormente apuntado, es un disco que rompió paradigmas, dividió la historia del rock en particular, y de la música en el siglo XX en general, en un antes y un después; es un disco que lleva a los extremos la ambición musical, el hambre por proponer nuevas formas de expresión, es un rotundo rompimiento con lo anterior y es el inicio de una búsqueda que desembocaría, según la opinión de grandes musicólogos, conocedores y amantes del rock, en el rock progresivo, en la experimentación ambiciosa y en una sonoridad que distaba muchos de las dulces baladas o en los ásperos rocanrolitos de la primera mitad de los años 60. Con el Sargento Pimienta encontramos ya el impulso irreprimible de llevar al contexto del rock aquella fórmula del romanticismo musical creada por el maestro Franz Liszt llamado poema sinfónico, es decir, un discurso musical basado en una historia, real o ficticia, música apegada a un guión o libreto establecido con anterioridad, acontecimientos históricos o arrancados de la más atrevida y fértil imaginación, todos estos elementos alimentan eso que, desprendiéndose del romanticismo musical a finales del siglo XIX, identificamos en el rock como álbum conceptual.

No sé, no estoy seguro de atreverme a señalar al Sargento Pimienta como el primer disco conceptual en la historia del rock, ahí está el incomprendido e injustamente olvidado Pet sounds de los Beach Boys que salió a la luz pública un año antes de la obra maestra de Los Beatles, en mayo del 2016, y que según sabemos, fue el modelo que sugirió al cuarteto de Liverpool la idea de su magna obra que inauguró el verano del amor. Tampoco podemos ignorar otra sublime obra musical dentro del rock, como lo es el disco Freak out! de Franz Zappa and the Mother of Invention, evidentemente el imprescindible Blonde on Blonde de su alteza real Bob Dylan, igual que el Pet sounds de los Beach Boys, éste se lanzó el mayo de 1966, recordemos que en ese año los Beatles saludaban al mundo con el impresionante Revolver, ya empezaban a mostrar esa tendencia a lo inconmensurable, y por ahí alguien posiblemente pueda reclamarme también la mención del disco Face to face de los Kinks. Lo cierto es que, y quizás injustamente, se reconoce al Sargento Pimienta como ese parteaguas que divide al rock en antes y después, y lo cierto es que el lenguaje musical del rock sí cambió contundentemente con el lanzamiento del Sargento Pimienta, después de este disco, inobjetablemente, la música fue mucho más elaborada, más ambiciosa y mejor inteligente. Después conocimos discos como Thick as a brick de Jethro Tull y todas las grandes producciones de rock progresivo que surgieron al amparo de este concepto de disco conceptual: Camel con el Snow Goose, Genesis con el The lamb lies down on Broadway, Il Balletto di Bronzo con el disco Ys, Museo Rosenbach con la obra Zarathustra, King Crimson con su álbum debut de 1969 In the court of the Crimson King, y muchos más que completan la lista.

¿Qué tanto tuvo que ver el lanzamiento del Sargento Pimienta de The Beatles?, la verdad, no lo sé, seguramente en algunos casos tuvo mayor impacto que en otros, pero de lo que sí estoy totalmente cierto es de que tuvo que ver mucho, quizás más de lo que imaginamos y que sin este disco la música, hoy en día, no sería la misma, eso es incuestionable.

Con toda justicia los Beatles son llamados autores del cambio, en sus inicios fueron una verdadera revolución y rompieron los esquemas establecidos en los 50 del ídolo de rock & roll solista acompañado por su agrupación, pero ese solista se llevaba todo el protagonismo; ellos, en cambio, dieron vida al concepto de una verdadera asociación musical, en donde si bien dos eran los que llevaban el mayor peso de la composición y de la interpretación de las canciones, es decir, Lennon & McCartney, los Beatles siempre funcionaron como una banda de rock íntegra, compacta, coherente y hasta equilibrada, lo que para muchos puede ser cuestionable. Por otro lado, sus discos siempre iban en un constante avance hacia nuevas formas de expresión, Rubber Soul no es igual a Please Please me, hay un sonido que, si bien tiene identidad, muestra una evolución y madurez musical imposible de pasar por alto.

En fin, no sé realmente si el Sargento Pimienta sea el mejor disco en la historia del rock, lo cierto es que hace 50 años, el 1 de junio de 1967, el Sargento Pimienta enseñó a la banda a tocar y desde entonces, ya nada ha sido igual.

 

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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