Opinión

Cuarto concierto. De Broadway a Hollywood / Orquesta Sinfónica de Aguascalientes

Teatro lleno, es uno de esos conciertos de gran poder de convocatoria, de esos que llaman poderosamente la atención y todo mundo quiere estar ahí, no sé por qué, o quizás la razón sea demasiado obvia, es música que todos conocen y mucha gente sólo va al teatro cuando van a tocar lo que ya conocen, y como la cultura musical es, tristemente, muy pobre, pues…, bueno, eso explica la razón por la cual, cuando se toca a Bruckner, a Shostakovich o a Mahler, todos esos que se apresuran a conseguir un boleto para escuchar la música de la Guerra de las Galaxias, o peor aún, cuando la Sinfónica toca con mariachi, esos mismos, no están presentes en la sala, eso explica todo, la falta de una sólida cultura musical. Sin embargo, felizmente, cada vez existe un público más grande interesado en la gran música de concierto y que aunque en menor cantidad, la sala del Teatro Aguascalientes registra buenas entradas cuando se ejecuta ese repertorio propio de una orquesta sinfónica, o filarmónica, para el caso es lo mismo.

En esta ocasión se diseñó un repertorio con musicales y bandas sonoras, o soundtracks, como se llama en inglés. La primera parte del concierto nos presentó la propuesta musical de dos grandes compositores estadunidenses totalmente identificados con la gran música de concierto.

Como te comentaba, la primera parte se situó en la propuesta musical de dos compositores, Leonard Bernstein y George Gershwin, el primero,  además de compositor fue gran director, alcanzó sus mejores logros con la batuta dirigiendo la grandiosa Filarmónica de Nueva York, y además de un repertorio generoso y ambicioso en términos de música culta, dejó un importante legado en el género que conocemos como musical. De él la Sinfónica nos presentó la Obertura de la opereta Candide y que está basada en la obra homónima de Voltaire, además de selecciones del que posiblemente sea el más célebre de los musicales de los Estados Unidos, West side story y que en español conocemos como Amor sin barreras. De Gershwin el celebérrimo Un americano en París, con todas sus deliciosas referencias y sugerencias jazzísticas que dan identidad al perfil musical de este importante compositor de los Estados Unidos, me refiero a todo su repertorio, no sólo a esta obra.

Si buscamos un hilo conductor a lo largo de la primera parte del cuarto programa de conciertos de la segunda temporada de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, encontramos que estos dos compositores, además de su nacionalidad, ambos comparten la religión judía, elemento que de ninguna manera está exento de sus respectivas posturas musicales, no obstante, llama la atención cómo Bernstein se involucra en la música sagrada del cristianismo al componer en 1988 su Misa Brevis, para coro mixto, contratenor y percusión, eso sí, alejado de cualquier contexto ortodoxo al asumir este tipo de repertorio, su lenguaje es más atrevido y nada convencional.

Bien, pues la segunda parte de este programa nos presentó música escrita para el séptimo arte con un repaso a algunas de las más célebres partituras de películas legendarias, o bien, temas musicales identificados con el ambiente neoyorkino, específicamente de Broadway.

La segunda parte inició con Salute to the cinema, una suite que nos presenta diferentes partes a manera de selección de algunos de los temas clásicos de Hollywood, entre ellos, Hooray for Hollywood, Singing down the rain, Over the Rainbow, de la película El mago de Oz, As time goes by, de la inmortal Casablanca, y finalmente, A day in the life of a fool. Después el tema clásico de New York New York, en su momento interpretado por Frank Sinatra. Tema de la Bella y la bestia. Selecciones de Los Miserables, Un tributo a John Williams, Somewhere in time que en español conocimos como Pide al tiempo que vuelva y después Star wars epic Part II, evidentemente también de John Williams.

El director para este cuarto concierto fue el maestro Luis Manuel Sánchez, quien tuvo la atinada ocurrencia de invitar a todo ese público que llenó el Teatro Aguascalientes a asistir a los conciertos de temporada restantes en los que se habrá de interpretar música culta, repertorio diseñado para esa identidad que conocemos con el nombre de Orquesta Sinfónica. Qué bien que la gente llene el teatro con este tipo de programas, pero ojalá surja la curiosidad por conocer más música, sería fabuloso que surgiera la inquietud por penetrar en ese apasionante mundo de la gran música de concierto y fascinarse con las sinfonías de Mahler, de Bruckner o de Beethoven, con conciertos de Paganini, de Brahms o de Bartok, en general con todas las obras de los grandes maestros de la música.

Difícil poder establecer un juicio en torno al trabajo del maestro Luis Manuel Sánchez, el repertorio con el que le tocó trabajar no pone a prueba sus facultades con la batuta y tampoco representa un reto para su sapiencia musical, habrá que verlo trabajar con obras de mayor nivel de exigencia.

Para la próxima semana, ya entrando más a lo que realmente compete a una orquesta, tendremos la Marcha Pompa y circunstancia No.1 de Sir Edward Elgar, Les Iluminations de Benjamin Britten basado en el poemario de Rimbaud del mismo nombre con la participación de la soprano Lourdes Ambriz que no regresaba a Aguascalientes, si no me equivoco, desde su destaca participación como Musetta en la ópera La Bohéme de Puccini. Finalmente escucharemos la impresionante Sinfonía Fantástica Op. 14 de Hector Berlioz. La dirección de este quinto concierto estará en las manos del titular interino de nuestra Sinfónica, el maestro López Reynoso. La cita con su majestad la música es el viernes 30 de junio a las 21:00 hrs en el Teatro Aguascalientes. Por ahí nos veremos, si Dios no dispone lo contrario. Hasta entonces.

 

[email protected]

The Author

Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

No Comment

¡Participa!